Estados Unidos, 5 de febrero de 2026. En un giro estratégico para frenar la migración de sus clientes hacia las «marcas blancas» y revitalizar sus volúmenes de venta, PepsiCo —el gigante detrás de Doritos, Lay’s y Cheetos— anunció una rebaja del 15% en el precio de venta sugerido de sus snacks en Estados Unidos.
La medida, que llega en una semana crítica previa al Super Bowl, responde a una presión doble: el malestar de los consumidores por la inflación y la influencia de inversores activistas que exigen una reestructuración del negocio.
El factor Super Bowl: Precios bajos antes del gran juego
La decisión de implementar los nuevos precios esta misma semana no es casual. El próximo domingo de Super Bowl representa uno de los picos de consumo de snacks más altos del año. PepsiCo busca capitalizar esta ventana de oportunidad mediante:
- Nuevo Etiquetado: Los envases mostrarán de forma explícita el precio reducido para captar la atención en el pasillo del supermercado.
- Presión a Minoristas: Aunque PepsiCo fija el precio sugerido, la compañía ha instado a cadenas como Walmart, Kroger y Target a trasladar estos ahorros al consumidor final, permitiendo incluso ofertas más agresivas según la tienda.
Causas de la reestructuración: Inversores y Competencia
La rebaja de precios es una de las primeras acciones visibles tras la entrada de Elliott Management en la estructura de la compañía. El inversor activista, que adquirió una participación de US$4.000 millones, ha impulsado cambios para revertir la caída en el volumen de ventas en Norteamérica, que registró un descenso del 1% en el último trimestre.
Además, PepsiCo enfrenta un cambio estructural en el comportamiento del comprador:
Sensibilidad al Precio: Rachel Ferdinando, directora ejecutiva de PepsiCo Foods US, reconoció que la empresa ha pasado un año escuchando a consumidores que «sienten la presión» en sus presupuestos de alimentación.
Auge de Marcas Blancas: Ante el encarecimiento de las marcas líderes, los consumidores han optado por alternativas de distribuidor (marcas propias de supermercados) más económicas.














