Bogotá, 5 de febrero de 2026. El panorama para el mercado laboral colombiano en 2026 ha entrado en una fase crítica. Según la más reciente Bitácora Express de FENALCO, la combinación de un aumento del 23,7% en el salario mínimo, la implementación de la reforma laboral y la reducción de la jornada a 42 horas semanales ha creado una «tormenta perfecta» que amenaza la sostenibilidad de las empresas.
El gremio de los comerciantes revela que la capacidad de absorción de estos costos está agotada, lo que se traducirá en una oleada de despidos y un incremento inevitable en los precios al consumidor final.
El choque de costos: 7 de cada 10 empresarios reducirán nóminas
El sondeo sobre el Panorama Laboral 2026 muestra un pesimismo generalizado entre los empleadores. La magnitud del incremento salarial, sumado a las nuevas cargas de la reforma, ha llevado a que el 71% de los empresarios anticipe recortes en su planta de personal durante este año.
- 30% prevé despidos significativos.
- 41% planea una reducción moderada.
- Apenas el 9% cree que podrá sortear el aumento sin afectar el empleo.
Jaime Alberto Cabal, presidente de FENALCO, enfatizó que el 51% de las compañías se declara «poco o nada preparada» para enfrentar este triple choque (salario, reforma y jornada) sin un plan de acompañamiento gubernamental.
Respuestas empresariales: Precios, Automatización e Informalidad
Ante la imposibilidad de sostener los márgenes de ganancia, las empresas están activando planes de contingencia inmediatos. El impacto no solo se verá en el empleo, sino en la estructura misma del consumo en Colombia:
- Inflación de costos: El 31% de las empresas planea trasladar el impacto a los precios de venta, presionando la inflación.
- Sustitución tecnológica: El 28% acelerará procesos de automatización para reducir la dependencia de mano de obra costosa.
- Freno a la contratación: Un 21% congelará vacantes, cerrando la puerta a jóvenes y personas que buscan ingresar al mercado formal.
- Sacrificio de márgenes: Solo un 11% de los empresarios afirma que absorberá el costo sacrificando sus utilidades.
Operación restringida y el fantasma de la informalidad
La competitividad del comercio formal está sufriendo un deterioro acelerado frente a la informalidad, que ya es percibida como un problema creciente por el 66% de los encuestados. La reforma laboral ha golpeado especialmente los horarios extendidos:
- 40% de las empresas ya recortó operaciones nocturnas, dominicales o festivas debido al costo de los recargos.
- 8% de los negocios reporta cierres parciales o totales ante la inviabilidad financiera.
«El balance de expectativas en diciembre es el más bajo de los últimos 18 meses», subrayó Cabal, señalando que la incertidumbre ha paralizado la inversión. Para el próximo semestre, el 51% de los empresarios prevé seguir disminuyendo su nómina, lo que sugiere que el ajuste laboral no ha terminado.














