Medellín, 4 de febrero de 2026. En el vertiginoso mundo de las fintech, Wompi (la plataforma de pagos del Grupo Cibest) ha dejado de ser una promesa para convertirse en un gigante del ecosistema regional. Al cierre de 2025, la compañía alcanzó la astronómica cifra de $50 billones procesados, producto de 160 millones de transacciones que conectaron a 50.000 comercios con sus clientes. Sin embargo, el dato más revelador para el mercado no es el monto, sino la naturaleza del pago: solo el 10% de las operaciones se realizaron con tarjetas de crédito o débito.
Según su CEO, Alejandro Toro, este fenómeno es el preámbulo de una transformación mayor: la consolidación de los pagos «cuenta a cuenta» y la expansión de una plataforma que ya no necesita tener un banco propio detrás para conquistar Latinoamérica.
La anatomía del pago en 2025: El declive del plástico
El reporte de Wompi pone de manifiesto un cambio cultural profundo en el consumidor colombiano. Mientras que las tarjetas siguen siendo relevantes, los medios de pago alternativos (transferencias, billeteras digitales y códigos QR) han tomado el control del 90% del volumen transaccional de la plataforma.
Para Alejandro Toro, este avance se verá potenciado en 2026 por dos factores clave:
- Entrada de Bre-B: El nuevo sistema de pagos inmediatos del Banco de la República favorecerá los movimientos account to account (cuenta a cuenta), eliminando fricciones y costos de intermediación.
- Igualdad Tributaria: El proyecto de decreto que busca eliminar la retención en la fuente del 1,5% para pagos con tarjeta busca nivelar la cancha, permitiendo que el plástico compita en mejores condiciones frente a las transferencias electrónicas.
Expansión regional: El reto de operar sin «banco hermano»
Wompi está ejecutando un giro estratégico en su modelo de internacionalización. Tras la venta de Banistmo en Panamá por parte del Grupo Cibest, la plataforma enfrenta su primera prueba de fuego: operar en una geografía donde no tiene el respaldo directo de una entidad bancaria del mismo grupo.
«Esta va a ser la primera geografía donde vamos a aprender a tener una contraparte que no es un banco del grupo. Eso nos va a enseñar cómo se crea un ecosistema independiente», afirma Toro.
Este aprendizaje es la punta de lanza para su llegada a otros mercados. Con presencia consolidada en El Salvador y la mira puesta en Guatemala, Wompi busca posicionarse como una solución tecnológica pura, capaz de integrarse con cualquier actor del sistema financiero latinoamericano para facilitar el comercio omnicanal.
El efectivo: El gigante que se niega a morir
A pesar del optimismo digital, la realidad de la calle en Colombia sigue siendo de color verde billete. El efectivo aún predomina en el 70% al 75% de las transacciones totales del país, y las ventas no presenciales (e-commerce) apenas representan el 3% del total.
La estrategia de Wompi para 2026 es bifronte:
- Digitalización: Crear incentivos para que el dinero entre a las plataformas y la gente deje de cargar efectivo.
- Gestión Híbrida: Reconocer que el efectivo es el «rey» actual y ayudar a los comercios a gestionar ese flujo de caja de manera eficiente mediante herramientas de recaudo omnicanal.
Nequi Negocios: La punta de lanza para 2026
La «sorpresa» para este año radica en la profundización de su alianza con Nequi. A través de Nequi Negocios, Wompi actúa como el motor invisible (la infraestructura de pagos) mientras Nequi lidera el entendimiento del usuario en la base de la pirámide. Esta sinergia busca capturar al pequeño comerciante, al vendedor de barrio y a la economía informal, ofreciéndoles herramientas que antes eran exclusivas de las grandes superficies.














