Bogotá, 4 de febrero de 2026. El sector aéreo colombiano ha logrado un despegue sin precedentes. Según el balance consolidado de la Aeronáutica Civil, el país cerró el 2025 con cifras que desafían cualquier registro previo: 57,5 millones de viajeros se desplazaron por las terminales nacionales, consolidando un crecimiento sostenido que acumuló más de 211,6 millones de personas entre 2022 y 2025.
Este fenómeno no es solo una estadística de transporte; es el síntoma de una recuperación estructural profunda donde el turismo, la logística de carga y los viajes de negocios han convertido a Colombia en el nodo estratégico de conectividad más dinámico de la región.
La escalada del tráfico: De la recuperación a la expansión
La trayectoria del sector en los últimos cuatro años muestra una curva de crecimiento que no parece encontrar techo. Lo que en 2022 inició como una cifra sólida de 48 millones de pasajeros, impulsada por la reapertura post-pandemia, se transformó en un salto de escala en 2024 y 2025, superando todas las proyecciones de la industria.
Del gran total acumulado en este cuatrienio (211,6 millones), la distribución de los viajeros revela un mercado interno robusto y una apertura internacional agresiva:
- Vuelos Nacionales: 128,5 millones de pasajeros (60,7% del tráfico).
- Vuelos Internacionales: 83,1 millones de pasajeros (39,3% del tráfico).
Este equilibrio demuestra que, si bien el colombiano sigue volando por su país, la conectividad con el exterior ha ganado una relevancia crítica para la economía nacional.
Carga aérea: El motor invisible de la logística
Más allá de los pasajeros, el transporte de carga y correo aéreo ha ratificado a Colombia como un corredor logístico de primer nivel. Entre 2022 y 2025 se movilizaron más de tres millones de toneladas.
El registro de 2025, con 961.365 toneladas, se sitúa como el nivel más alto en la historia de la aviación colombiana. Este incremento en el transporte de bienes es un indicador directo del dinamismo comercial del país, especialmente en sectores como las flores, la tecnología y el comercio electrónico transfronterizo, que dependen de la velocidad del aire para mantener sus cadenas de suministro.
Infraestructura: El soporte de las cifras récords
Este auge no habría sido posible sin la inversión en «hierro y concreto». El informe de la Aerocivil destaca que el desempeño récord ha estado respaldado por:
- Ampliación de terminales: Mayor capacidad de procesamiento de pasajeros en ciudades intermedias.
- Modernización de sistemas: Actualización de plataformas de navegación aérea que permiten mayor frecuencia de despegues y aterrizajes.
- Mejoras en pistas: Intervenciones en pistas y plataformas para recibir aeronaves de mayor envergadura en nodos estratégicos.
El reto de la saturación
A pesar del éxito, estas cifras plantean un desafío inmediato para 2026: la capacidad operativa. Con 57,5 millones de pasajeros anuales, los aeropuertos principales como El Dorado en Bogotá y José María Córdova en Rionegro operan cerca de su límite técnico.
El crecimiento del 1,7% entre 2024 y 2025 es una señal de que el mercado se está estabilizando en un nivel muy alto, lo que exige que la inversión en infraestructura no se detenga si se quiere evitar el colapso de los servicios al cliente y los retrasos operativos.











