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ANDI convoca en Medellín al 6º Congreso Agroindustrial para definir hoja de ruta

La ANDI ha convocado a los principales actores del campo a la sexta edición del Congreso Agroindustrial en Medellín.

Medellín, 4 de febrero de 2026. En un momento definitivo para la economía nacional, donde la seguridad alimentaria y la reindustrialización dominan el debate público, la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI) ha convocado a los principales actores del campo y la fábrica a la sexta edición del Congreso Agroindustrial.

Los próximos 11 y 12 de febrero, el Centro de Convenciones Plaza Mayor de Medellín se transformará en el epicentro de una ambición colectiva: diseñar un modelo de Agro+Industria que articule, por fin, los territorios con la innovación y el desarrollo tecnológico. No se trata de un foro más; es el espacio donde el sector privado, en plena efervescencia electoral, busca trazar las líneas rojas y las metas de productividad que deberá seguir el próximo inquilino de la Casa de Nariño.

Más allá del surco: El ecosistema «Agro+Industria»

El concepto que la ANDI pone sobre la mesa rompe la visión tradicional del agro como un sector aislado de materias primas. El enfoque de Agro+Industria se entiende como un ecosistema integral que abarca desde la biotecnología aplicada a las semillas y la fabricación de maquinaria, hasta la sofisticada industria de alimentos, cosméticos y farmacéutica.

Según Camilo Montes, Director Ejecutivo de la Cámara de Alimentos de la ANDI, la meta es que cada asistente salga con una hoja de ruta clara. Este modelo integra sectores que hoy son motores de exportación:

  • Proveedores de Insumos: Bioinsumos, fertilizantes y maquinaria de precisión.
  • Industria Transformadora: Bebidas, confecciones y servicios gastronómicos.
  • Logística y Empaques: Soluciones de embalaje y diplomacia sanitaria para llegar a mercados globales.

Candidatos presidenciales al tablero: Incidencia en la agenda 2026

Como componente inédito y de alto voltaje político, esta edición contará con la participación de cuatro candidatos a la Presidencia de la República. El objetivo es que la agroindustria no sea un tema de campaña periférico, sino el eje central de la competitividad nacional. Mediante un taller de construcción colectiva, los empresarios buscan «hackear» la agenda del próximo Gobierno, asegurando compromisos reales en temas neurálgicos como la modernización del INVIMA y el ICA, así como la estabilidad del marco jurídico para el uso de la tierra.

La presencia de los presidenciables en Plaza Mayor marca un hito: el sector agroindustrial quiere pasar de ser un receptor de políticas a ser el arquitecto de las mismas, exigiendo que la visión de país hacia 2026 sea sostenible e internacionalizada.

Cuellos de botella: Del diagnóstico a la acción quirúrgica

El Congreso no evade las realidades que frenan el crecimiento. Durante el segundo día, la agenda se sumergirá en las «arenas movedizas» que detienen la inversión:

  1. Comercio Ilícito: El impacto del contrabando en la producción nacional.
  2. Modernización Institucional: La urgencia de agilizar procesos en entidades de vigilancia y control.
  3. Diplomacia Sanitaria: Cómo abrir puertas en mercados exigentes mediante estándares de calidad global.
  4. Sistema de Calidad: La estandarización como requisito para la competitividad.

Cuatro frentes para una transformación real

Para garantizar que el encuentro se traduzca en negocios y no solo en discursos, la ANDI ha diseñado cuatro componentes estratégicos:

  • Agenda Académica: Más de 60 expertos internacionales trazando el futuro normativo y sostenible.
  • Rueda de Relacionamiento: Un espacio para que productores de materias primas y compradores industriales cierren tratos en tiempo real.
  • Visitas de Campo: Recorridos por plantas en Antioquia para conocer el «estado del arte» en innovación aplicada.
  • Salas de Experiencia: Vitrina comercial de soluciones tecnológicas para el sector.

En definitiva, la sexta edición del Congreso Agroindustrial reafirma que el futuro de Colombia no está solo en la tierra, sino en su capacidad de transformar lo que siembra. Medellín será el escenario donde se decida si el país está listo para dar el salto hacia una potencia agroindustrial o si seguirá atrapado en el diagnóstico.