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Colombia concentra el 30% de sus exportaciones en Estados Unidos

En la imagen aparece un barco exportador.

Bogotá, 3 de febrero de 2026. En la antesala de la crucial reunión entre los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump, las cifras del DANE han puesto sobre la mesa una realidad incontestable: la economía colombiana es, hoy más que nunca, dependiente del apetito estadounidense.

Con un corte a noviembre de 2025, las ventas externas hacia la nación norteamericana alcanzaron los US$13.498,8 millones, lo que representa una participación asombrosa del 29,6% en el total de las exportaciones del país.

El socio de siempre

Mientras el debate político se centra en las tensiones diplomáticas, el sector productivo observa con nerviosismo cómo casi una tercera parte de los ingresos por ventas externas de Colombia dependen de la estabilidad de esta relación.

Con Estados Unidos consolidado como el destino número uno —dejando muy atrás a socios como Panamá (7,3%) o China (3,5%)—, la cumbre de mañana no es solo una cita diplomática, es la defensa del principal motor de divisas de la nación.

Dominio absoluto: EE. UU. triplica en importancia a cualquier otro socio comercial

La radiografía de las exportaciones colombianas en 2026 revela una concentración de mercado que no tiene parangón en la historia reciente. Al cierre de 2024, las exportaciones a Estados Unidos dejaron al país US$14.335 millones, y la tendencia se mantuvo firme durante 2025.

Para poner esto en perspectiva, la participación de EE. UU. (29,6%) es casi cuatro veces superior a la de Panamá, el segundo destino en la lista, y más de ocho veces la de China. Esta dependencia estructural otorga a Washington una palanca de negociación inmensa en la mesa de diálogo con el presidente Petro.

País de DestinoParticipación en Exportaciones (%)
Estados Unidos29,6%
Panamá7,3%
India4,1%
Países Bajos3,9%
Brasil3,8%
China3,5%

Esta concentración del «portafolio» exportador de Colombia en un solo cliente significa que cualquier cambio en la política arancelaria de la administración Trump podría generar un efecto dominó devastador en las finanzas locales. Por ello, el objetivo de la delegación colombiana será blindar este acceso, demostrando que Colombia no solo vende materias primas, sino que es un proveedor estratégico de productos de valor agregado que los consumidores estadounidenses ya consideran esenciales.

Combustibles y flores: El «motor» y el «corazón» de las ventas externas

A pesar de los esfuerzos por la transición energética, el petróleo y sus derivados siguen siendo los reyes del comercio exterior. Según el Dane, la categoría de combustibles lideró las ventas a EE. UU. en 2024 con ingresos por US$5.749 millones. Este rubro es el que permite equilibrar la balanza comercial, aunque genera la paradoja de que Colombia exporta crudo para luego importar gasolina refinada desde el mismo socio. Trump, un defensor acérrimo de la industria energética tradicional, verá en estas cifras un punto de encuentro, siempre y cuando Petro garantice la estabilidad jurídica para las inversiones en el sector.

Sin embargo, la gran sorpresa de la última década ha sido el sector agropecuario, donde las flores han dado un golpe de autoridad. En 2024, las ventas de flores a la Unión Americana representaron US$1.887 millones, superando por primera vez de forma contundente al café, que generó US$1.422 millones. El hecho de que las flores pesen más que el café en el mercado estadounidense es un hito de la diversificación agrícola. Para los exportadores de Antioquia y la sabana de Bogotá, la reunión Petro-Trump es vital: una disputa diplomática que afecte las preferencias arancelarias podría marchitar un negocio que hoy es el segundo renglón más importante del país en el norte.

La paradoja del déficit: Vendemos más, pero seguimos comprando aún más

Aunque las cifras de exportación son robustas, el análisis de ABC Economía revela una sombra persistente: el déficit comercial. A pesar de vender más de US$14.000 millones al año, Colombia le compra a EE. UU. cerca de US$16.464 millones (cifras de 2024). Esto significa que, aunque somos un socio clave, seguimos teniendo un saldo en rojo de US$1.191 millones. Este déficit es la «piedra en el zapato» que Petro llevará a Washington, buscando que Trump abra aún más las puertas a productos colombianos procesados y agroindustriales para equilibrar las cargas.

La buena noticia para el gobierno actual es que este déficit se ha venido reduciendo sistemáticamente. A noviembre del año pasado, el desbalance con EE. UU. era de solo US$480,2 millones, una cifra ínfima comparada con los más de US$4.700 millones que se registraban en 2015. Esta mejora en la balanza comercial es el argumento técnico más fuerte de Colombia: el país está logrando ser más competitivo y menos dependiente de las compras externas, lo que debería desincentivar cualquier medida proteccionista por parte de la Casa Blanca bajo el lema de «America First».

¿Qué se juega el exportador colombiano en el Despacho Oval?

Para el empresario que hoy envía contenedores de café, cajas de flores o barriles de petróleo, la reunión de mañana define el presupuesto de 2026. Si Petro y Trump logran una «paz comercial», los sectores no minero-energéticos podrían ver un impulso adicional gracias a la relocalización de cadenas de suministro (nearshoring). Colombia tiene la oportunidad de capturar parte del mercado que EE. UU. está desplazando de China, aprovechando ese 29,6% de participación ya consolidada.

No obstante, si la reunión se centra únicamente en la lucha contra el narcotráfico y las diferencias ideológicas sobre Venezuela, el aspecto comercial podría quedar en un segundo plano peligroso. El riesgo es que Trump utilice el acceso al mercado de exportación de flores y café como una moneda de cambio para exigir políticas de erradicación más agresivas. En conclusión, el dato de exportaciones nos dice que Colombia no puede permitirse un pleito con Washington; la economía nacional está «anclada» al dólar y al consumidor estadounidense, y cualquier movimiento en falso mañana se sentirá directamente en las finanzas de las empresas exportadoras del país.