Enero 28 de 2026. La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) se reúne hoy para decidir sobre su tasa de referencia, y el consenso del mercado apunta a que la mantendrá sin cambios por primera vez desde septiembre, tras tres recortes consecutivos.
Jerome Powell y el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) enfrentan un dilema: inflación estancada por encima del 2% y un mercado laboral que envía señales mixtas, lo que eleva la cautela del banco central.
Esta pausa marca un giro en la política monetaria que afecta directamente a los mercados globales, los costos de endeudamiento y la economía real de millones de personas y empresas.
¿Qué decide hoy la FED?
En su reunión de enero, el FOMC evaluará si mantiene la tasa federal funds en el rango actual (probablemente 4,25%-4,50%, según trayectoria reciente) o realiza ajustes. El mercado descuenta casi con certeza que no habrá recorte hoy, rompiendo la racha de tres bajas consecutivas iniciadas en septiembre.
La inflación subyacente (PCE) se mantiene alrededor del 2,8%, por encima del objetivo del 2%. Aunque el crecimiento del empleo se ha moderado, la tasa de desempleo permanece estable en niveles históricamente bajos. Ningún escenario extremo —desaceleración inflacionaria clara o deterioro laboral severo— se ha materializado.
El debate interno se centra en las condiciones para retomar recortes. En diciembre, la decisión ya mostró disidencias y un consenso frágil; ahora el umbral para justificar nuevas bajas es más alto. Powell enfrenta además presión política externa: una investigación del Departamento de Justicia (calificada por él como intento de interferencia) y demandas desde la Casa Blanca para abaratar el crédito.
¿Por qué esta pausa ahora?
La FED opera bajo un mandato dual: estabilidad de precios (inflación 2%) y máximo empleo. Cuando ambos objetivos entran en tensión, el banco central prioriza evitar errores históricos: ni permitir que la inflación se desanclore (como en los 70) ni provocar una recesión innecesaria por tasas altas prolongadas.
Piense en las tasas de interés como el precio del dinero: cuando están altas, enfrían la economía al encarecer los préstamos, reduciendo demanda y presión inflacionaria. Los tres recortes previos buscaron aliviar esa restricción ante señales de enfriamiento. Pero con inflación estancada en 2,8% y empleo resiliente, la FED opta por una pausa para evaluar si la desinflación continúa o si necesita más tiempo con tasas restrictivas.
Esta cautela refleja “data-dependence” estricta: solo recortará si los datos muestran progreso sostenido hacia el 2% sin sacrificar empleo. La pausa no es un giro hawkish (endurecimiento), sino una consolidación prudente en un entorno de incertidumbre.
Puntos clave de la trayectoria reciente de la FED
| Período | Acción principal | Tasa federal funds | Inflación PCE aproximada | Desempleo |
|---|---|---|---|---|
| Septiembre 2025 | Inicio de recortes | -50 pb | 2,9% | Bajo |
| Noviembre 2025 | Segundo recorte | -25 pb | 2,8% | Estable |
| Diciembre 2025 | Tercer recorte (con disidencias) | -25 pb | 2,8% | Estable |
| Enero 2026 (hoy) | Pausa esperada | Sin cambios | 2,8% | Estable |
¿Cómo impacta esto a la gente común?
- Costos de endeudamiento más altos por más tiempo: Hipotecas, préstamos personales, tarjetas de crédito y financiamiento vehicular seguirán caros, presionando presupuestos familiares y reduciendo capacidad de gasto o inversión.
- Ahorros y depósitos: Las tasas altas benefician a quienes tienen ahorros en CDT, fondos o cuentas de alto rendimiento, ya que los bancos pagan más intereses.
- Empleo e ingresos: La pausa evita un enfriamiento brusco que podría generar despidos masivos, protegiendo el mercado laboral. Sin embargo, si la inflación persiste, el poder adquisitivo real sigue erosionado.
- Mercados emergentes (como Colombia): Un dólar fuerte por tasas altas en EE.UU. presiona monedas locales, encarece importaciones y puede forzar al Banco de la República a mantener o subir tasas propias para contener inflación importada.
¿Qué puede pasar después?
La mayoría de funcionarios aún proyecta al menos un recorte adicional en 2026, pero condicionado a datos claros de desinflación sostenida. Si la inflación baja convincentemente hacia 2% sin deterioro laboral, la FED podría reanudar recortes en marzo o mayo.
Si, por el contrario, la inflación se estanca o repunta (por shocks energéticos o salariales), la pausa podría extenderse meses o incluso revertirse a subidas. El mercado laboral será clave: un aumento sostenido del desempleo aceleraría recortes; resiliencia prolongada mantendría tasas altas.
En cualquier caso, la FED priorizará independencia y datos sobre presiones políticas, consolidando un enfoque más gradual que en ciclos previos.
En síntesis
La Reserva Federal opta hoy por mantener tasas sin cambios, pausando el ciclo de recortes ante inflación persistente y señales mixtas del empleo. Esta decisión refleja cautela técnica en un entorno incierto, elevando el umbral para futuras bajas y prolongando el período de tasas restrictivas. Los mercados globales, las familias y las empresas ajustarán expectativas a un camino más gradual hacia la normalización monetaria.














