Bogotá, 9 de enero de 2026. La inflación mensual de diciembre de 2025 fue de 0,27%, un resultado significativamente inferior al esperado por el mercado y por BBVA Research, que proyectaba 0,35%. Con este dato, la inflación anual se ubicó en 5,10%, lo que representó una reducción de 20 puntos básicos frente a noviembre y completó dos meses consecutivos de desaceleración.
Según Mariana Quinche, economista de BBVA Research, la moderación del indicador anual estuvo explicada, principalmente, por el comportamiento de la canasta de alimentos, cuya inflación se redujo a 5,07%, es decir, 67 puntos básicos menos que en noviembre.
Dentro de este grupo se destacó la caída en los precios de los alimentos procesados (-72 pb), los perecederos (-68 pb) y las carnes (-52 pb), factores que ayudaron a contener el aumento general de precios al cierre del año.
Inflación básica y regulados
Por su parte, la inflación básica, que excluye alimentos, mostró un leve alivio y se ubicó en 5,11%, con una reducción de 9 puntos básicos frente al mes anterior. Este comportamiento estuvo asociado, en mayor medida, a la moderación en los precios regulados.
Sin embargo, la inflación sin alimentos ni regulados, una medida seguida de cerca por el Banco de la República, aumentó a 5,02%, con un incremento de 16 puntos básicos, lo que refleja presiones persistentes en algunos segmentos de la economía.
En el caso de los regulados, la inflación anual descendió hasta 5,4%, una caída de 94 puntos básicos, explicada principalmente por el comportamiento de la electricidad, el gas y el suministro de agua.
Servicios siguen presionando el indicador
Mientras la inflación de los bienes se mantuvo relativamente estable en 2,6%, la de los servicios aumentó a 5,9%, con un alza de 21 puntos básicos. Este incremento estuvo impulsado por mayores precios en cines y teatros, paquetes turísticos y comidas en establecimientos de servicio a la mesa.
Con estos resultados, la inflación cerró 2025 en 5,10%, una disminución de 10 puntos básicos frente al cierre de 2024 (5,20%), explicada principalmente por la moderación en las subcanastas de servicios y regulados.
Perspectivas para 2026
No obstante, BBVA Research advierte que el panorama para 2026 será más retador. De acuerdo con Quinche, el aumento del salario mínimo ejercerá presiones al alza sobre la inflación, especialmente a través de la subcanasta de servicios.
“Prevemos que la inflación comience a mostrar una tendencia ascendente en 2026, como resultado de los mayores costos laborales y su traslado gradual a los precios finales”, concluyó la economista.














