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«A todo tirano le llega su hora»: Alcalde de Medellín, sobre Nicolás Maduro

En la imagen se ve al Alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez Zuluaga

Medellín, enero 3 de 2026. El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, emitió declaraciones públicas en apoyo al pueblo venezolano tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas estadounidenses en una operación militar ejecutada la madrugada del 3 de enero de 2026. El pronunciamiento resalta la dimensión migratoria en la ciudad colombiana y subraya las expectativas de retorno entre la comunidad venezolana residente.

Pronunciamiento del alcalde Gutiérrez

A través de su cuenta oficial en la red social X, Federico Gutiérrez expresó solidaridad con los venezolanos, destacando que Medellín acompaña al pueblo de Venezuela y no al gobierno saliente. En publicaciones separadas, el mandatario local afirmó: «Venezuela libre» y «A todo tirano le llega su hora», en referencia directa a la detención de Maduro.

Gutiérrez enfatizó el impacto de la crisis venezolana en Medellín, donde la población migrante venezolana supera las 250.000 personas, representando más del 10% de los habitantes de la ciudad. Según sus declaraciones, muchos de estos migrantes mantienen el deseo de regresar a su país una vez consolidada una transición política estable, con el objetivo de reunirse con sus familias en un contexto de mayor libertad institucional.

El mensaje se difundió horas después de los ataques aéreos en Caracas y regiones adyacentes, que culminaron con la extracción de Maduro y Flores del territorio venezolano, según el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump.

Contexto de la migración venezolana en Medellín

Medellín se posiciona como una de las principales ciudades receptoras de migrantes venezolanos en Colombia, país que alberga la mayor concentración regional de esta población, con cifras superiores a los 2,8 millones según datos oficiales acumulados hasta finales de 2025. La integración de esta comunidad ha implicado desafíos en acceso a servicios públicos, empleo formal y vivienda, aunque también contribuye a la dinámica económica local mediante mano de obra en sectores como construcción, servicios y comercio informal.

Estudios regionales indican que una porción significativa de los migrantes venezolanos en ciudades como Medellín expresa interés en retornar ante escenarios de estabilización política en Venezuela. Este flujo reverso potencial podría aliviar presiones fiscales en municipios receptores, al tiempo que representaría una repatriación de capital humano para la reconstrucción venezolana.

Reacciones regionales y alineamiento político

El pronunciamiento de Gutiérrez se inscribe en un posicionamiento crítico hacia el gobierno venezolano previo, alineado con sectores opositores en Colombia que han cuestionado el reconocimiento diplomático mantenido por la administración nacional. Medellín, bajo su gestión, ha implementado políticas de inclusión para la población migrante, incluyendo programas de regularización y acceso a educación y salud.

Implicaciones macroeconómicas y financieras

La captura de Maduro y la incertidumbre institucional en Venezuela introducen volatilidad en los mercados energéticos, dada la dependencia regional de exportaciones petroleras venezolanas, aunque limitadas por sanciones previas. Para Colombia, un eventual retorno masivo de migrantes podría reducir cargas presupuestarias en asistencia social y salud pública, estimadas en cientos de millones de dólares anuales.

Inversores en activos colombianos monitorean el riesgo de flujos migratorios reversos, que podrían impactar el mercado laboral urbano y la demanda interna en ciudades como Medellín. Un levantamiento gradual de sanciones internacionales facilitaría la recuperación de la producción petrolera venezolana, beneficiando indirectamente a economías vecinas mediante estabilización de precios de commodities y reducción de presiones migratorias.

Por otro lado, la transición política en Venezuela plantea oportunidades para reestructuración de deuda soberana y de PDVSA, con potencial atracción de inversión extranjera en el sector energético. Analistas proyectan que una gobernabilidad consolidada requeriría al menos 18-24 meses para materializar impactos positivos en el PIB regional, influido por remesas y comercio binacional.

La evolución de estos eventos redefine dinámicas geopolíticas en América Latina, con efectos directos en balanzas comerciales, flujos de capital y políticas migratorias en países receptores como Colombia.