Advertisement

MinHacienda anuncia segundo recorte presupuestal: suma 14,3 billones en 2025

Foto: Minhacienda. Las comisiones económicas conjuntas del Congreso aprobaron un monto de $546,9 billone para el Presupuesto General de la Nación 2026.

Bogotá, 16 de diciembre de 2025. El Ministerio de Hacienda anunció un recorte adicional de al menos $2,3 billones al Presupuesto General de la Nación (PGN) 2025, sumándose al tijeretazo inicial de $12 billones establecido por decreto de aplazamiento. Con este nuevo ajuste, el total de reducción alcanza los $14,3 billones en un año marcado por la caída de la segunda reforma tributaria y la rigidez del gasto público, donde cerca del 92 % es inflexible (pensiones, transferencias, deuda y salarios).

El primer recorte se decretó tras el hundimiento de la primera Ley de Financiamiento, que condicionaba $12 billones del PGN original de $523 billones. Ahora, el Gobierno habla de un “esfuerzo adicional de consolidación fiscal” para preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas.

Un ajuste que va más allá de la reforma perdida

Según el MinHacienda, este segundo recorte no solo responde a la ausencia de ingresos tributarios adicionales, sino a una revisión interinstitucional de la eficiencia del gasto. “Se han adelantado acciones para identificar ajustes permanentes que mejoren la calidad del gasto y contribuyan a una senda fiscal más sostenible”, indicó la cartera.

El gasto inflexible limita las opciones: pensiones, salud, educación y servicio de la deuda consumen la mayor parte del presupuesto, dejando poco margen para inversión en infraestructura, como vías 4G o proyectos como el Metro de Bogotá, que ya han recibido alertas de posibles recortes.

Déficit y deuda: mejores de lo previsto, pero con riesgos

Pese a los ajustes, el Gobierno proyecta cerrar 2025 con indicadores positivos:

  • Déficit fiscal: 6,2 % del PIB (0,9 puntos menos que en el Marco Fiscal de Mediano Plazo).
  • Deuda neta del Gobierno Nacional Central: 57,3 % del PIB (cerca del ancla fiscal y 4,1 puntos por debajo de lo proyectado; 1,9 puntos menos que 2024).

Esta reducción se explica por la apreciación del peso (cerca del 12 % anual) y una estrategia activa de manejo de deuda que bajó el saldo nominal en $30 billones. Además, el gasto en intereses cayó 1,3 puntos del PIB.

Ingresos tributarios crecerán 0,3 puntos del PIB respecto a 2024, impulsados por tributos externos (+0,3 pp), IVA interno (+0,1 pp) y renta no petrolera (+0,2 pp), pese a la ausencia de reforma.

Déficit externo financiado y reservas sólidas

El déficit de cuenta corriente se ubicó en 2,4 % del PIB, financiado completamente por Inversión Extranjera Directa bruta (128,1 % del déficit). Reservas internacionales alcanzaron US$66.141 millones.

Exportaciones no tradicionales y de servicios crecieron 14,2 % y 11,3 %, respectivamente, pasando del 50,1 % al 64,8 % del total exportado entre 2019 y 2025, reduciendo dependencia de petróleo y minería.

Un 2025 de contención que abre preguntas para 2026

El MinHacienda presenta estos resultados como prueba de disciplina fiscal en un año complicado: sin reformas tributarias aprobadas y con gasto rígido. Sin embargo, los recortes adicionales podrían impactar inversión pública en 2026, especialmente en regiones y proyectos emblemáticos.

Expertos coinciden en que la apreciación del peso y la IED han sido salvavidas temporales, pero la rigidez del gasto (92 % inflexible) limita opciones sin reformas estructurales.

Con el cierre de legislatura y sin nuevas fuentes de ingreso, el Gobierno apuesta por eficiencia y optimización de excedentes públicos para 2026. El mensaje es claro: mejor déficit y deuda que lo previsto, pero a costa de ajustes que podrían frenar inversión.

Colombia termina 2025 con finanzas más estables de lo temido, pero el desafío de la sostenibilidad fiscal sigue abierto para el próximo año.