Bogotá, 16 de diciembre de 2025. En un año marcado por la recuperación gradual tras desafíos fiscales y externos, Colombia retomó una senda de crecimiento moderado que la ubicó por encima del promedio regional. Según el último reporte de Solunion Colombia –compañía experta en seguros de crédito y gestión de riesgo comercial–, el PIB creció 2,1 % en el segundo trimestre y alcanzaría cerca del 2,4 % en el tercero.
Este desempeño estuvo impulsado por un consumo más dinámico, una inflación contenida y una apreciación del peso cercana al 12 % anual, factores que sientan las bases para un 2026 con mayor vigor económico.
Un 2025 de contención inflacionaria y estabilidad cambiaria
La desaceleración de la inflación fue uno de los logros destacados: cerró septiembre en 5,18 %, ofreciendo alivio a hogares y empresas, aunque sigue por encima de la meta del Banco de la República (3 % ±1 %). Los precios mantienen rigidez en alimentos, transporte y servicios indexados, lo que explica la postura cautelosa del Emisor.
Marco Restrepo, analista de Información de Solunion Colombia, lo resume: “Aunque contuvimos buena parte de las presiones inflacionarias, el costo de vida crece más rápido que los ingresos de muchos hogares. Esto justifica que el Banco mantenga una política monetaria restrictiva, incluso a costa de un crédito más lento”.
La tasa de intervención se mantuvo en 9,25 % gran parte del año –una de las más altas entre emergentes–, anclando expectativas pero restringiendo inversión. La apreciación del peso (cerca de 12 %) fue clave: redujo costos de importación y alivió presiones inflacionarias, fortaleciendo la competitividad de sectores dependientes de insumos externos.
Proyecciones para 2026: crecimiento cerca del 3 % y tasas en descenso
Los analistas de Solunion proyectan un panorama más favorable para 2026:
- Crecimiento del PIB: alrededor del 3 %, impulsado por consumo más dinámico (inflación cerca del 4 %), repunte en inversión (maquinaria, obras civiles y modernización) y entorno financiero internacional flexible.
- Tasa de intervención: podría bajar progresivamente a 8 %, facilitando crédito más accesible.
- Tipo de cambio: cierre de 2025 entre $3.950 y $4.050, niveles que favorecen reducción de costos y mejoran márgenes.
José Miguel Duque, jefe de Información de Solunion Colombia, enfatiza: “Vemos señales claras de mayor dinamismo en 2026. Será un año de oportunidades para quienes anticipen riesgos y adapten estrategias. La velocidad de la política monetaria marcará el tono”.
Este ajuste monetario, combinado con dólar estable y tasas internacionales bajas, creará condiciones ideales para reactivar proyectos aplazados y fortalecer la demanda interna.
Desafíos persistentes y oportunidades para las empresas
Pese al optimismo, persisten retos: inflación rígida en ciertos rubros, incertidumbre fiscal (tras el archivo de la reforma tributaria) y volatilidad política/externa. Para las empresas, monitorear la trayectoria del dólar y la política monetaria será tan crucial como seguir el consumo o la inversión.
Solunion destaca que la convergencia de inflación baja, tasas descendentes y peso estable dará mayor claridad financiera. Sectores con alta exposición a importaciones (manufactura, agroindustria) ganarán margen de maniobra en precios, mientras el crédito más barato impulsará inversión privada.
“Colombia entra en un ciclo de transición, pero los fundamentos apuntan a un 2026 más robusto”, concluye Duque. Solunion Colombia acompañará a las empresas con análisis, seguros de crédito y soluciones para gestionar riesgos y capitalizar oportunidades en este nuevo ciclo.
En resumen, 2025 fue año de contención y estabilidad; 2026 promete ser el de la reactivación. Para hogares y empresas, significará alivio en costos y mayor capacidad de planificación.














