Nueva York, 9 de diciembre de 2025. PepsiCo llegó a un acuerdo con el fondo activista Elliott Investment Management (que tiene US$4.000 millones en acciones) para hacer cambios profundos y rápidos en su negocio en Estados Unidos. La empresa de Pepsi, Mountain Dew, Lay’s y Doritos se comprometió a:
- Eliminar el 20 % de su catálogo de productos en EE.UU. (simplificar la oferta que se había vuelto demasiado grande y complicada).
- Bajar precios en sus marcas principales usando los ahorros que genere esa simplificación.
- Reducir personal en varias oficinas de Norteamérica (ya pidieron a los empleados de Purchase, Chicago y Plano que trabajen desde casa esta semana, señal típica antes de anunciar despidos).
Ramón Laguarta, presidente y CEO de PepsiCo, explicó la lógica: “Vamos a reinvertir lo que ahorremos en precios más bajos para que la gente vuelva a comprar más volumen. Ya lo probamos y funciona”.
¿Por qué PepsiCo llegó a este acuerdo?
Elliott apareció a principios de 2025 con una participación grande y críticas fuertes:
- Demasiados productos = costos altos y confusión en supermercados.
- Está perdiendo terreno en bebidas frente a Coca-Cola y en snacks frente a marcas privadas más baratas.
- Las ventas no crecían lo suficiente para los inversionistas.
En vez de una guerra pública larga, PepsiCo decidió negociar rápido. El fondo no logró un puesto en la junta, pero sí logró que la empresa acelere cambios que ya tenía en mente.
Las nuevas proyecciones para 2026
PepsiCo mejoró su pronóstico y ahora espera:
- Crecimiento orgánico de ingresos entre 2 % y 4 % (antes los analistas esperaban solo 2,7 %).
- Más volumen de ventas gracias a precios más bajos.
- Lanzamiento de productos “más sanos”: más fibra, más proteína, menos azúcar y sin colorantes artificiales (ya renovaron Lay’s barbacoa y sacaron nuevas versiones de Doritos y Cheetos).
¿Qué pasa con los empleos?
Aunque no dieron cifras exactas, ya cerraron una planta de Frito-Lay en Orlando (450 empleos menos) y esta semana avisaron que habrá “cambios estructurales que afectarán algunos roles”. Es parte del plan de volver más ágil y barata la operación.
La reacción del mercado
Las acciones de PepsiCo apenas se movieron el martes. En lo que va de 2025 caían 4,2 %, mientras el S&P 500 subía 16 %. Los inversionistas esperan ahora resultados concretos en 2026.
En palabras simples: PepsiCo entendió que no podía seguir igual. Prefirió escuchar al fondo activista, simplificar su negocio, bajar precios para recuperar clientes y, aunque duela, reducir personal para ser más competitivo. Es el precio de volver a crecer en un mercado donde la gente busca opciones más baratas y más saludables.














