Bogotá, 29 de noviembre de 2025. JetSMART Airlines, la aerolínea low-cost chilena que opera en el mercado colombiano, aseguró que la directiva de emergencia emitida por Airbus y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) no afectará, hasta el momento, sus operaciones en el país. Tras un análisis detallado de la información técnica, la compañía confirmó que solo “un número reducido” de sus aeronaves de la familia A320 requiere la corrección por el riesgo de corrupción de datos en controles de vuelo, y estas serán actualizadas esta misma noche sin alterar itinerarios.
La medida responde a la alerta global de Airbus, que obliga a más de 6.500 aviones A320 en el mundo a recibir una actualización de software para mitigar fallos causados por radiación solar intensa, como el incidente de un JetBlue en octubre. En Colombia, donde JetSMART vuela rutas nacionales e internacionales con esta flota, la aerolínea enfatizó: “A la fecha, no existe afectación alguna en la operación de los vuelos, que continúan desarrollándose según lo programado”.
Actualización nocturna y protocolos de contingencia
Los equipos de ingeniería y mantenimiento de JetSMART ya identificaron las aeronaves afectadas y coordinan con redes certificadas para aplicar la solución dentro de los plazos establecidos. La actualización, que toma entre 4 y 8 horas por avión, se ejecutará bajo protocolos estándar y sin necesidad de cambios de hardware en la mayoría de los casos.
Si surgieran ajustes inevitables en itinerarios —un escenario que la aerolínea considera improbable—, los pasajeros serían notificados individualmente vía correo o app, con opciones de reacomodo en vuelos alternos, protección en aerolíneas aliadas o reprogramaciones sin costo. “Mantenemos una evaluación continua de la información oficial de Airbus y EASA, y solo comunicaremos cambios si alteran las condiciones técnicas u operativas”, precisó el comunicado.
Contexto del recall global y el caso colombiano
El origen del problema es un descenso repentino en un A320 de JetBlue, atribuido a partículas solares que corrompieron datos en la computadora ELAC 2, responsable de estabilizar elevadores y alerones. Airbus extendió la directiva a toda su familia A320 —incluyendo A319, A320 y A321—, afectando a más de la mitad de su flota activa mundial. Reguladores como la FAA y EASA exigen la corrección antes del próximo vuelo, reconociendo interrupciones operativas inevitables.
En Colombia, el impacto es desigual. Mientras Avianca groundeó el 70 % de su flota A320 (unas 100 aeronaves), cerrando ventas hasta el 8 de diciembre y afectando cientos de vuelos, JetSMART —con una operación más acotada en el país— sale relativamente ilesa. Fuentes del sector estiman que solo 5-10 % de sus A320 locales requieren la intervención, gracias a una flota más nueva y actualizaciones previas. LATAM Airlines Colombia, por su parte, reporta demoras mínimas en rutas Bogotá-Miami y Santiago-Bogotá.
Esta disparidad resalta la vulnerabilidad de operadores dependientes del A320, que representa el 50 % de la flota global de Airbus y transporta 500 millones de pasajeros al año. Para JetSMART, que creció 25 % en Colombia en 2025 con rutas como Bogotá-Arica y Medellín-Santiago, la normalidad operativa preserva su modelo low-cost, pero el gremio aéreo local (Aerocivil) supervisa para evitar efectos en cadena en aeropuertos como El Dorado.
Implicaciones para pasajeros y la aviación regional
Para los viajeros colombianos, la noticia es un alivio en medio del caos global: JetSMART mantiene sus 15 rutas nacionales e internacionales sin alteraciones, priorizando seguridad sin sacrificar horarios. Sin embargo, el recall subraya riesgos en sistemas fly-by-wire expuestos a fenómenos solares —intensificados en el ciclo de 11 años que peaks en 2025—, y podría elevar costos de mantenimiento en un 10-15 % para aerolíneas LATAM.
JetSMART, filial de Indigo Partners, reafirma su compromiso con la conectividad regional: “Seguimos evaluando actualizaciones y priorizando la experiencia del pasajero”. En un fin de año con puentes y vacaciones, esta estabilidad podría capturar cuota de mercado de competidores más afectados, consolidando a la low-cost como opción confiable para 2026.














