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Transporte empresarial en Colombia acelera transición a flotas eléctricas

Foto: Cortesía. Marcas como Farizon ingresan con propuestas que combinan rentabilidad operativa y reducción de impacto ambiental con flotas eléctricas.

Bogotá, 25 de noviembre de 2025. El sector de transporte de carga por carretera en Colombia, responsable del 96,9 % del movimiento terrestre de mercancías y emisor de más de 33 millones de toneladas de CO₂ en 2021, enfrenta una transformación estructural impulsada por la electrificación inteligente de flotas.

Marcas como Farizon ingresan al mercado con propuestas que combinan rentabilidad operativa y reducción de impacto ambiental, demostrando que la movilidad eléctrica en vehículos pesados ya no es una promesa futura, sino una alternativa competitiva y viable.

Contexto de emisiones y regulación

El transporte por carretera representa una porción creciente de las emisiones del sector energético nacional, con tendencia alcista en los últimos años según reportes del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. La implementación de estándares equivalentes a Euro VI para vehículos pesados nuevos desde enero de 2023 —mediante Resolución 2239 de 2022— obliga a la renovación de flotas con tecnologías más limpias, alineada con compromisos nacionales de reducción de emisiones (NDC actualizada 2030) y Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS 13: Acción por el Clima y ODS 11: Ciudades Sostenibles).

En ciudades como Bogotá, donde los vehículos diésel pesados contribuyen significativamente a la contaminación por material particulado (PM2.5) y óxidos de nitrógeno (NOx), la migración eléctrica impacta directamente en calidad del aire y salud pública, reduciendo costos externos estimados en miles de millones de pesos anuales por enfermedades respiratorias asociadas.

Ventajas operativas de la electrificación inteligente

La adopción de flotas eléctricas ofrece beneficios cuantificables:

  • Reducción de costos totales de propiedad (TCO) hasta en 40 % a cinco años, por menores gastos en combustible y mantenimiento (ausencia de cambios de aceite, filtros y sistemas de escape complejos).
  • Eficiencia energética superior: motores eléctricos convierten más del 90 % de la energía en movimiento vs ≈40 % en diésel.
  • Indicadores ESG fortalecidos: cero emisiones directas en operación, menor ruido y mayor atractivo para inversionistas institucionales con mandatos de sostenibilidad.

“La transición hacia flotas eléctricas inteligentes es un cambio estructural para el sector logístico: mejora eficiencia, reduce emisiones y fortalece el compromiso empresarial con la sostenibilidad y la salud pública”, afirmó Carlos Urrego, gerente comercial de Farizon Colombia.

Rol de marcas como Farizon en el mercado colombiano

Farizon, respaldada por Geely —uno de los mayores fabricantes chinos con más de 2 millones de vehículos anuales—, introduce camiones y vans eléctricas con autonomía superior a 300 km en carga real, infraestructura de carga rápida y conectividad para gestión de flotas. Estos modelos cumplen estándares Euro VI equivalentes y se posicionan como alternativa directa a diésel en segmentos de última milla y distribución regional.

La entrada de Farizon acelera competencia en un mercado donde jugadores locales como Fotón y BYD ya ganan cuota, estimulando inversión en infraestructura de carga (actual ≈1.200 conectores públicos, meta 10.000 al 2030 según UPME).

Implicaciones macroeconómicas para el sector productivo

El transporte de carga genera cerca del 5 % del PIB nacional y emplea a más de 1,2 millones de personas (DANE 2025). La electrificación reduce dependencia de importaciones de diésel —costo superior a US$4.000 millones anuales— y mitiga riesgos cambiarios en un contexto de volatilidad del petróleo.

Para inversionistas, la transición representa oportunidad en activos verdes: fondos ESG globales asignan crecientemente capital a logística sostenible, con retornos ajustados por riesgo superiores en empresas con flotas eléctricas (MSCI Emerging Markets ESG Leaders Index +12 % vs benchmark 2025).

En perspectiva regulatoria, incentivos como deducción del 100 % en renta por inversión en vehículos cero emisiones (Ley 2277 de 2022) y exenciones de pico y placa/pago por congestión en ciudades principales aceleran ROI, con periodos de recuperación de inversión inferiores a cuatro años en rutas de alta utilización.

La incorporación de marcas como Farizon evidencia que la movilidad eléctrica en carga pesada es rentable hoy, posicionando a Colombia como potencial líder regional en logística descarbonizada y fortaleciendo competitividad del aparato productivo en un entorno global cada vez más exigente en criterios ESG.