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Confianza del consumidor en Colombia alcanza 13,6% en octubre de 2025

Foto: Fedesarrollo. La Encuesta de Opinión Empresarial de Fedesarrollo, correspondiente a junio, revela un panorama mixto para el sector empresarial en Colombia.

Bogotá, 13 de noviembre de 2025. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) en Colombia registró un avance de 12 puntos porcentuales (pps.) en octubre de 2025 respecto al mes anterior, situándose en 13,6%, el valor más elevado desde junio de 2018, según el informe mensual de Fedesarrollo. Esta recuperación, que representa un incremento interanual de 17,3 pps. desde el -3,7% de octubre de 2024, refleja un optimismo creciente en las expectativas económicas de los hogares, impulsado por la desaceleración de la inflación y la estabilización del mercado laboral.

El indicador, que mide la percepción de los consumidores sobre su situación financiera y la economía nacional, se posiciona como un termómetro clave para el dinamismo del consumo privado, que contribuye con el 65% del PIB colombiano.

Repunte impulsado por expectativas y condiciones percibidas

El ICC se compone de dos subíndices principales: el de Expectativas del Consumidor, que escaló 15,5 pps. en el mes y 18,9 pps. interanual, alcanzando un balance positivo; y el de Condiciones Económicas, que subió 6,8 pps. mensual y 14,9 pps. anual, ubicándose en 6,9%. Estos avances se sustentan en respuestas a preguntas específicas de la encuesta: el 41,7% de los hogares anticipa una mejora económica en el próximo año, frente al 26,2% de septiembre, mientras que el 3,1% percibe una situación actual mejor que hace 12 meses, por encima del 0,5% anterior.

Esta dinámica contrasta con el comportamiento de 2024, marcado por presiones inflacionarias que alcanzaron el 9,3% anual en el primer semestre y un desempleo promedio del 10,5%. La moderación de la inflación al 5,2% en octubre, según el DANE, y la creación de 250.000 empleos formales en el trimestre, han restaurado parcialmente la capacidad de gasto de los hogares. En el agregado, el consumo final de los hogares creció un 2,8% interanual en el tercer trimestre.

Para analistas macroeconómicos, este repunte en el ICC señala un punto de inflexión en el ciclo de consumo, con implicaciones para la política monetaria. La Junta Directiva del Banco de la República, que ha reducido la tasa de intervención en 150 puntos básicos desde enero de 2025, podría considerar un sesgo más dovish si el indicador se consolida por encima del 10%, alineado con proyecciones de crecimiento del PIB del 2,5% para el cierre del año.

Desigualdades regionales y socioeconómicas en el optimismo

La encuesta de Fedesarrollo, realizada en cinco ciudades principales, evidencia heterogeneidades en la confianza. Cali lidera con un ICC de 25,7% (+10,5 pps. interanual), seguida de Barranquilla (20,1%, +2,3 pps.) y Bogotá (13,7%, +10,1 pps.), impulsadas por el dinamismo en comercio y servicios. Bucaramanga registra un balance negativo de -1,6%, afectado por la desaceleración en la industria petrolera, mientras Medellín no se detalla en el muestreo principal pero contribuye al promedio nacional.

Por estratos socioeconómicos, los segmentos medio (15%) y bajo (14,9%) muestran saldos positivos, contrastando con el estrato alto (-13,2%), donde la percepción de deterioro en inversiones financieras pesa más. Esta disparidad resalta la resiliencia del consumo de base, financiado por remesas (US$10.000 millones anuales) y subsidios como el Ingreso Solidario, que inyectaron COP 5 billones en 2025. Sin embargo, el endeudamiento de los hogares, en 48% del ingreso disponible según Asobancaria, limita la expansión en segmentos vulnerables.

Desde una perspectiva de inversión, estas variaciones regionales sugieren oportunidades en retail y consumo masivo en el suroccidente (Cali) y Caribe (Barranquilla), donde el ICC por encima del 20% correlaciona con un crecimiento del 3,5% en ventas minoristas. Inversores en fondos de consumo podrían asignar un 15% adicional a carteras diversificadas, monitoreando el impacto de la depreciación del peso (4.150 COP/USD en octubre) en importaciones de bienes durables.

Disposición a comprar: Fortalecimiento en bienes durables, cautela en vivienda

La disposición a adquirir bienes mostró avances mixtos. El indicador para bienes durables (muebles y electrodomésticos) subió 11,2 pps. mensual y 16,1 pps. interanual, reflejando la reactivación en el segmento de electrodomésticos, con ventas crecientes del 12% en el trimestre según Fenalco. En contraste, la compra de vivienda aumentó solo 10,5 pps. en el mes pero cayó 10,7 pps. interanual, con tres de cinco ciudades mostrando retrocesos mensuales, atribuidos a tasas hipotecarias reales del 8,5% y un inventario de 150.000 unidades VIS estancado.

Este patrón indica una priorización del consumo diferido en bienes de menor ticket, alineado con un ahorro precautorio que se redujo al 18% del ingreso en octubre, por debajo del 22% de 2024. El sector inmobiliario, que representa el 6% del PIB, enfrenta presiones por el déficit fiscal (3,7% del PIB) y la escasez de subsidios, limitando la demanda en estratos medios. No obstante, la mejora en expectativas podría catalizar un repunte en el cuarto trimestre, si el programa Mi Casa Ya inyecta COP 2 billones adicionales.

Analíticamente, la divergencia en disposición a comprar implica un ROIC (retorno sobre capital invertido) diferencial: 12% en retail durables versus 7% en inmobiliario, según estimaciones de Bancolombia Inversiones. Profesionales del mercado podrían evaluar bonos corporativos de minoristas con spreads de 200 puntos básicos, respaldados por un consumo proyectado en +3% para 2026.

Implicaciones para la estabilidad macroeconómica

El ICC de octubre consolida una tendencia de recuperación post-pandemia, con el indicador superando el promedio histórico de 5,2% desde 2010. Este optimismo se alinea con la convergencia de la inflación al meta del 3% para 2026 y un mercado laboral con tasa de desempleo del 9,8% en septiembre. Sin embargo, riesgos como la volatilidad en precios de commodities (petróleo en US$75/barril) y tensiones geopolíticas podrían revertir el balance si el PIB real cierra por debajo del 2,3%.

En el contexto de la Ley de Financiamiento en trámite, el repunte en confianza fortalece el caso para incentivos al consumo, como deducciones en IVA para bienes durables. Para el sector financiero, el indicador proyecta un crecimiento del crédito de consumo del 10% anual, elevando la morosidad controlada al 4,5%. Inversores institucionales, con portafolios expuestos al 40% en consumo, podrían anticipar un múltiplo P/E de 14x para acciones del sector, superior al 12x actual.

En síntesis, el ICC de 13,6% en octubre de 2025 evidencia un consumo en fase de consolidación, con expectativas como motor y condiciones actuales como soporte. Este dinamismo, aunque desigual, posiciona a Colombia para un cierre de año con momentum positivo, siempre que se mitiguen vulnerabilidades externas. El monitoreo mensual del indicador será esencial para calibrar políticas y estrategias de inversión en un entorno de tasas descendentes.