Bogotá, 10 de noviembre de 2025. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de Colombia registró una variación anual del 5,51% en octubre de 2025, un incremento de 0,10 puntos porcentuales respecto al 5,41% de octubre de 2024, según el informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Esta cifra, que refleja una desaceleración frente al pico de 7,18% en 2023, se explica por una moderación en la división de alimentos y bebidas no alcohólicas (-0,35% mensual), contrarrestada por alzas en recreación y cultura (0,81%) y salud (0,65%).
La variación mensual fue del 0,18%, mientras el acumulado año corrido alcanzó el 4,74%, consolidando un entorno de inflación controlada que permite al Banco de la República mantener su tasa de intervención en el 9,5% para el cierre de año.
Variación mensual: alzas en ocio y salud contrarrestan caídas en alimentos
La inflación mensual del 0,18% en octubre se debió principalmente a incrementos en alojamiento, agua, electricidad, gas y combustibles (0,41%), y restaurantes y hoteles (0,27%). La división recreación y cultura lideró con un 0,81%, impulsada por paquetes turísticos (+3,36%), cines y teatros (+3,00%) y productos para mascotas (+1,37%), reflejando una reactivación del consumo post-pandemia en experiencias de ocio. Salud contribuyó con un 0,65%, donde productos farmacéuticos (+0,94%) y consultas especializadas (+0,34%) destacaron, alineados con la demanda estacional por chequeos preventivos.
En contraste, alimentos y bebidas no alcohólicas cayeron un 0,35%, con descensos pronunciados en tomate (-19,61%), tomate de árbol (-7,88%) y zanahoria (-5,89%), gracias a cosechas abundantes en el Valle del Cauca y Antioquia. Información y comunicación mostró estabilidad (-0,02%), con servicios fijos y móviles en 0,00%. Las mayores contribuciones positivas fueron arriendo imputado (0,04 pp), suministro de agua (0,03 pp) y arriendo efectivo (0,03 pp), mientras tomate restó -0,05 pp.
Analíticamente, esta moderación en alimentos —que ponderan el 15% de la canasta— mitiga presiones globales en commodities, como el trigo (+2% internacional), pero las alzas en servicios (57% de la canasta) podrían erosionar el ahorro familiar en un 1-2% si persisten.
Año corrido: educación y restaurantes impulsan el 4,74%
El acumulado de enero a octubre (4,74%) superó el 4,44% del año anterior, liderado por educación (7,36%), con incrementos en secundaria (+8,76%) y preescolar/primaria (+8,68%), reflejo de ajustes en matrículas por costos operativos post-pandemia. Restaurantes y hoteles avanzaron un 6,18%, con bebidas calientes (+11,91%) y alimentación en comedores (+8,64%) como motores, vinculados al repunte turístico que generó 15 millones de visitantes en 2025.
Información y comunicación registró el menor avance (0,84%), con servicios móviles/internet en +2,16%. Contribuciones clave incluyeron arriendo imputado (0,57 pp) y comidas en restaurantes (0,47 pp), mientras papas restaron -0,14 pp. Esta dinámica año corrido sugiere una inflación subyacente del 4,2%, excluyendo volátiles, que soporta proyecciones de cierre anual en 5,2%, dentro del techo meta.
Para inversionistas en consumo, el peso de educación (6% de canasta) implica riesgos en sectores de servicios privados, pero oportunidades en edtech con crecimiento del 20% anual.
Inflación anual: 5,51% con presiones en servicios y moderación alimentaria
La variación anual del 5,51% se atribuye a restaurantes y hoteles (7,61%), con bebidas calientes (+11,84%) y comidas preparadas (+7,79%), y educación (7,34%). Información y comunicación mostró el menor (+0,69%). Contribuciones positivas: arriendo imputado (0,66 pp) y comidas en restaurantes (0,58 pp); negativas: papas (-0,15 pp) y arroz (-0,05 pp).
Esta estructura anual, con servicios al 57% de la canasta, refleja una economía de servicios madura, pero vulnerable a shocks laborales (salarios mínimos +12% en 2025). La moderación en alimentos (-0,35% mensual) alivia la canasta básica, que subió solo 3,8% anual, beneficiando a 40% de hogares en estratos bajos.
Estructura de la canasta y calidad metodológica
La canasta IPC 2019, clasificada por COICOP, pondera servicios en 57,46% (variación mensual 0,29%), no durables 32,44% (0,06%), semidurables 5,19% (0,13%) y durables 4,92% (0,01%). Esta desagregación, per FMI, resalta la resiliencia de bienes esenciales ante volatilidades.
El DANE reportó cobertura del 98,27% en registros y no imputación del 98,66%, asegurando robustez en un operativo que recolectó 253.521 variaciones de 257.997 esperadas. Imputaciones (1,34%) se basan en promedios geográficos, minimizando sesgos en ausencias temporales.
Implicaciones macroeconómicas y perspectivas
El IPC de octubre consolida la desinflación, permitiendo recortes de tasas en diciembre que podrían bajar al 9% en 2026, estimulando crédito en 10%. Sin embargo, presiones en educación y ocio —con turismo proyectado en +15%— podrían elevar la subyacente si no se moderan costos laborales. Para el sector financiero, un cierre anual en 5,2% soporta bonos TES en 10-11% de yield, pero exige hedging contra alzas en servicios (ponderados 40%).
En síntesis, el 5,51% anual evidencia control inflacionario, pero demanda políticas focalizadas en subsidios a educación y monitoreo de servicios para preservar el poder adquisitivo en un crecimiento moderado.














