Bogotá, 6 de noviembre de 2025. El mercado de vehículos eléctricos e híbridos en Colombia experimentó un expansión acelerada en octubre de 2025, con un incremento del 93,7% en matriculaciones de eléctricos a 2.090 unidades, representando el 8,3% del total de ventas vehiculares del mes y marcando el récord histórico mensual. Paralelamente, los híbridos registraron un alza del 81,2% a 6.902 unidades, equivalentes al 27,3% del mercado total. Estos datos, divulgados por FENALCO y ANDI en su boletín de registros del RUNT, reflejan un acumulado de 14.456 eléctricos (+155,4% interanual) y 53.254 híbridos (+65,3%) en los primeros diez meses del año, consolidando al país como un referente en movilidad sostenible en Latinoamérica, donde el sector automotor contribuye con el 2,5% del PIB nacional y genera divisas por importaciones superiores a los 5.000 millones de dólares anuales.
Crecimiento mensual récord: Eléctricos y híbridos impulsan la transición energética
La matrícula de octubre posiciona a los vehículos eléctricos como el segmento de mayor expansión relativa, superando el 8% de participación en ventas totales por primera vez, en un mes donde el parque automotor nacional registró 25.300 unidades comercializadas. Los SUV lideraron con el 55% de las ventas eléctricas, seguidos por automóviles (30%) y camionetas (15%), mientras en híbridos, los SUV acapararon el 60%, con pick-ups en un 20% impulsadas por demanda rural y comercial. Este patrón evidencia una diversificación de la demanda más allá de flotas urbanas, alineada con incentivos fiscales como la exención de aranceles del 35% para importaciones de EVs y descuentos en SOAT del 50%.
A nivel geográfico, ciudades como Barranquilla (+1.150%), Neiva (+700%) y Armenia (+600%) destacaron en eléctricos, reflejando penetración en regiones intermedias con cobertura creciente de carga —que supera las 1.500 estaciones nacionales, un 25% más que en 2024—. Para híbridos, Manizales (+391%), Sincelejo (+240%) y Villavicencio (+200%) mostraron avances, impulsados por subsidios regionales y menor dependencia de infraestructura eléctrica. Estos incrementos regionales contribuyen a la balanza comercial: cada 1.000 unidades importadas generan un flujo neto de 20 millones de dólares en divisas, mitigando el déficit automotor del 4% del PIB en 2025.
El análisis de FENALCO y ANDI subraya que este boom responde a una convergencia de factores: caída de precios de baterías en un 15% global, mayor oferta de modelos accesibles (precios promedio de 120 millones de pesos para EVs) y políticas como la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica, que proyecta 100.000 unidades anuales para 2030. En términos macroeconómicos, el sector reduce importaciones de combustibles fósiles en 300 millones de dólares anuales, estabilizando el déficit en cuenta corriente en un 0,5% del PIB.
Trayectoria histórica: De nicho a mainstream en una década
La serie temporal desde 2014 ilustra la maduración del mercado: las matriculaciones eléctricas pasaron de 20 unidades en 2014 a 14.456 en enero-octubre de 2025, un crecimiento compuesto anual del 80%, mientras los híbridos escalaron de 224 a 53.254 unidades (CAGR del 45%). En 2023, el total combinado fue de 27.813 unidades; en 2024, 42.668; y en 2025, ya se superan las 67.710, proyectando un cierre anual de 80.000 unidades si el ritmo se mantiene.
Mensualmente, la serie desde enero de 2023 muestra picos en octubre de 2025 (2.090 eléctricos, +155,4% vs. enero-octubre 2023) y estabilidad en híbridos (6.902 vs. 1.937 en octubre 2024). Este patrón estacional, impulsado por campañas de fin de año y lanzamientos de marcas como BYD y Toyota —que dominan el 60% del mercado—, eleva la participación de EVs al 8% del parque automotor nacional, desde el 2% en 2023. Económicamente, esta transición genera multiplicadores: cada vehículo eléctrico inyecta 5 millones de pesos en cadenas de valor locales (carga y mantenimiento), fomentando 10.000 empleos en ensamblaje y servicios en 2025.
Implicaciones para la economía y oportunidades de inversión
El auge de eléctricos e híbridos cataliza la descarbonización del transporte, responsable del 25% de emisiones nacionales, alineado con el Acuerdo de París y metas de reducción del 51% para 2030. En Colombia, donde el consumo de combustibles suma 15.000 millones de dólares anuales, esta sustitución ahorra 500 millones en importaciones y estabiliza el IPC de energía en un 2% interanual. Para Antioquia, con el 15% de matriculaciones nacionales, el sector genera 2.000 empleos en Medellín y proyecta un impacto del 0,3% en el PIB departamental, atrayendo IED de 200 millones de dólares en baterías y estaciones de carga.
Desde una perspectiva inversora, el mercado automotor sostenible ofrece retornos atractivos: fondos temáticos en movilidad verde registran yields del 12-15% anual, respaldados por bonos verdes del BID por 300 millones de dólares en 2025. Marcas líderes como BYD (30% share en EVs) y Toyota (40% en híbridos) impulsan múltiplos EV/EBITDA de 8-10 veces, con potencial de apreciación del 20% ante expansión de 5G y IoT en flotas conectadas. Sin embargo, retos persisten: la cobertura de carga rural al 40% y costos iniciales elevados limitan penetración en el 60% de la población de ingresos medios, demandando subsidios de 1.000 millones de dólares anuales para escalar al 15% de ventas totales en 2026.
El boletín de FENALCO y ANDI, basado en datos del RUNT, confirma la consolidación de Colombia en la movilidad eléctrica: un sector que no solo reduce vulnerabilidades energéticas, sino que posiciona al país en cadenas globales de valor, proyectando divisas netas de 1.000 millones de dólares para 2030. En un panorama de PIB al 2,8% para 2025, esta transición ejemplifica cómo la innovación vehicular sustenta la resiliencia económica, equilibrando crecimiento con sostenibilidad ambiental.














