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SIC declara denominación de origen para el carriel antioqueño

Foto: SIC. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) otorgó la protección de Denominación de Origen (DO) al carriel antioqueño.

Jericó, Antioquia. Noviembre 6 de 2025. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) otorgó la protección de Denominación de Origen (DO) al carriel antioqueño mediante la Resolución 72998 de septiembre, reconociendo su valor como emblema de la identidad paisa y delegando a la Asociación de Fabricantes del Tradicional Carriel Antioqueño la autorización de su uso.

Este acto, formalizado en un encuentro en Jericó con la superintendente Cielo Rusinque y la gerente de Artesanías de Colombia, Adriana Mejía, verifica el cumplimiento de criterios de calidad, reputación y vínculo geográfico establecidos en la Decisión 486 de la Comunidad Andina y la normativa nacional de propiedad industrial. En un contexto donde el sector artesanal contribuye con el 0,5% al PIB nacional y genera 200.000 empleos directos, esta declaratoria fortalece la cadena de valor cultural en Antioquia, proyectando un incremento del 15% en ingresos por turismo y exportaciones artesanales para 2026.

Reconocimiento institucional y proceso de verificación

La resolución de la SIC culmina un proceso impulsado por Artesanías de Colombia, que acompañó a los artesanos en la presentación de la solicitud, validando las características únicas del carriel derivadas de materiales locales como cuero, fique y lona, técnicas marroquineras transmitidas generacionalmente y un origen geográfico ligado al suroeste antioqueño. Municipios como Jericó, Envigado, El Retiro, Támesis y Fredonia emergen como núcleos productivos, donde la fabricación artesanal preserva saberes ancestrales y asegura un vínculo indisoluble con el territorio.

Adriana Mejía, gerente de Artesanías de Colombia, resaltó el rol de la entidad: «Trabajamos para que los oficios tradicionales sigan floreciendo. Hoy celebramos que el carriel reciba la DO como símbolo de nuestra identidad y de la fuerza de nuestros artesanos». Este respaldo institucional alinea con la misión de dignificar el sector artesanal, que en 2024 generó ventas por 1,2 billones de pesos a nivel nacional, de los cuales Antioquia aportó el 25%, equivalente a 300.000 millones de pesos en productos de marroquinería y textiles culturales.

La superintendente Rusinque enfatizó el compromiso de la SIC con el patrimonio inmaterial: «Reafirmamos la defensa del patrimonio cultural, la promoción del desarrollo territorial y el fortalecimiento de productos con identidad regional». Esta protección no solo salvaguarda contra imitaciones, sino que integra el carriel al selecto grupo de DO colombianas, como cafés regionales y el bocadillo veleño, elevando su posicionamiento en mercados nacionales e internacionales.

Historia y evolución: De herramienta arriera a ícono económico

El carriel antioqueño surgió en el siglo XIX como solución práctica para los arrieros que surcaban las trochas andinas, transportando bienes en una bolsa de cuero resistente con doce bolsillos —cinco secretos— para herramientas, documentos y enseres personales como barberas y jabones. Adaptado de diseños europeos a la geografía paisa, su fabricación incorporó materiales locales, evolucionando de madera y cuero crudo a fique y lona para mayor durabilidad y ligereza.

Hoy, este artefacto trasciende su funcionalidad para simbolizar el espíritu emprendedor antioqueño, con una producción anual estimada en 50.000 unidades que genera 5.000 empleos directos en el suroeste del departamento. Su valor cultural radica en la transmisión intergeneracional de técnicas, que preserva oficios en comunidades rurales donde la artesanía representa el 20% del ingreso familiar promedio, mitigando la migración y fomentando el relevo generacional en un sector con envejecimiento demográfico del 30%.

Económicamente, el carriel impulsa el turismo cultural: en Jericó, visitas guiadas a talleres generan 20.000 millones de pesos anuales, un multiplicador de 1,5 en la cadena de valor local que incluye hotelería y gastronomía. Para Antioquia, con un PIB de 140 billones de pesos en 2025, este producto diversifica la economía más allá de la minería y manufactura, contribuyendo al 0,2% del PIB departamental mediante exportaciones artesanales valoradas en 100 millones de dólares anuales.

Beneficios económicos y territoriales de la denominación de origen

La DO otorga prestigio y diferenciación, permitiendo a los artesanos autorizados acceder a mercados premium con certificación de origen, lo que podría elevar precios en un 20-25% en canales internacionales. La Asociación de Fabricantes, ahora delegataria, gestionará el uso de la denominación, asegurando estándares de calidad que beneficien a 500 productores directos y generen 1.000 empleos indirectos en logística y diseño.

Entre los impactos clave se destacan:

  • Economía popular y empleo rural: Fortalece ingresos en el suroeste antioqueño, donde la artesanía soporta el 15% del empleo formal en municipios como Jericó, reduciendo la informalidad en un 10% y elevando el salario promedio de artesanos de 1,5 a 2 millones de pesos mensuales.
  • Turismo y desarrollo territorial: Integra el carriel en rutas culturales, proyectando un incremento del 12% en visitantes a Antioquia —actualmente 5 millones anuales—, inyectando 50.000 millones de pesos adicionales en el sector servicios.
  • Exportaciones y valor agregado: Facilita acceso a tratados comerciales como el TLC con EE.UU., donde productos culturales con DO crecen un 18% anual, diversificando la balanza comercial departamental y mitigando volatilidades en commodities.

Mejía concluyó: «Los artesanos son los verdaderos protagonistas. Con sus manos tejen la historia, la pasión y el talento que hacen de Colombia un país inmensamente rico en cultura». Esta declaratoria, enmarcada en el Gobierno del Cambio, posiciona al carriel como hito para la belleza cultural, alineado con el Plan Nacional de Artesanías que destina 100.000 millones de pesos a preservación patrimonial.

Implicaciones para inversores y el desarrollo sostenible

Para el inversor profesional, la DO del carriel representa oportunidades en fondos de impacto cultural y turismo sostenible, con retornos ajustados por riesgo del 8-10% anual, respaldados por la calificación AA de Antioquia en bonos regionales. El sector artesanal, con un mercado global de 1.000 millones de dólares en productos étnicos, ofrece nichos en e-commerce y certificaciones blockchain para trazabilidad, proyectando un crecimiento del 15% en ventas digitales para 2027.

En términos macroeconómicos, esta protección cataliza el desarrollo territorial en Antioquia, donde el turismo cultural genera multiplicadores de 2,2 en el PIB local, estabilizando ingresos rurales ante presiones climáticas y migratorias. La DO no solo preserva un patrimonio valorado en 50.000 millones de pesos anuales, sino que ejemplifica cómo la propiedad industrial fomenta equidad: en un departamento con brecha rural-urbana del 25% en ingresos, el carriel podría elevar el PIB per cápita en el suroeste en un 5%, contribuyendo a la meta nacional de reducción de pobreza multidimensional al 15% para 2030.

Esta declaratoria reafirma el rol de la SIC en la economía del conocimiento cultural, donde productos con DO generan 500.000 millones de pesos anuales en Colombia, posicionando a Antioquia como referente en diversificación sostenible y atrayendo flujos de capital foráneo estimados en 50 millones de dólares para rutas artesanales en 2026.