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AWS de Amazon sella pacto de US$38.000 millones con OpenAI

Foto: Cortesía. Amazon Web Services (AWS) reportó avances significativos en la recuperación de sus operaciones tras una interrupción global.

Estados Unidos, 4 de noviembre de 2025. Amazon Web Services (AWS), la división de computación en la nube de Amazon.com, firmó un contrato por US$38.000 millones con OpenAI para suministrar capacidad de procesamiento gráfico de Nvidia, atendiendo la demanda insaciable de recursos computacionales en el desarrollo de inteligencia artificial.

El acuerdo, anunciado el lunes 3 de noviembre de 2025, abarca siete años e implica el despliegue de cientos de miles de unidades de procesamiento gráfico (GPUs), lo que posiciona a AWS como proveedor clave en la expansión de ChatGPT y modelos generativos. En el mercado bursátil de Nueva York, las acciones de Amazon escalaron un 4,5% hasta US$255,29 en la apertura, mientras las de Nvidia avanzaron un 3,3% a US$209,20, reflejando la confianza de los inversores en la monetización de la infraestructura de IA.

Estructura del acuerdo y despliegue tecnológico

El convenio establece pagos de OpenAI a AWS por acceso inmediato a GPUs de Nvidia, con la capacidad total operativa antes de finales de 2026 y opciones de extensión posterior. Amazon implementará clústeres con aceleradores de IA GB200 y GB300 de Nvidia, optimizados para entrenamiento de modelos y generación de respuestas en tiempo real. Esta configuración técnica responde a la escalabilidad requerida por OpenAI, cuya carga computacional ha multiplicado por diez los requerimientos desde 2023, según métricas del sector.

Matt Garman, director ejecutivo de AWS, describió el pacto como un pilar para las ambiciones de OpenAI: «A medida que OpenAI continúa ampliando los límites de lo posible, la infraestructura de vanguardia de AWS servirá de base para sus ambiciones en IA». El despliegue inicial inicia de inmediato, priorizando regiones con alta latencia de datos para minimizar interrupciones en servicios globales de ChatGPT, que procesa más de 200 millones de consultas diarias.

Transformación estratégica de OpenAI y compromisos de inversión

OpenAI, evolucionada de laboratorio de investigación a entidad con valoración superior a los US$150.000 millones, ha comprometido US$1,4 billones en infraestructura de IA para 2025-2030, un monto que eclipsa inversiones históricas en tecnología y genera alertas sobre posibles desequilibrios en el mercado de semiconductores. Este acuerdo con AWS complementa alianzas previas: Microsoft Azure recibirá US$250.000 millones en compromisos recientes; Oracle, US$300.000 millones para centros de datos dedicados; Google Cloud Platform soporta operaciones de ChatGPT; y CoreWeave, una «neo-nube» emergente, gestiona US$22.400 millones en contratos.

Analistas de Bloomberg Intelligence, Anurag Rana y Andrew Girard, anticiparon esta movida en un informe de la semana pasada: «La incorporación de AWS como proveedor clave de servicios en la nube podría aliviar la presión sobre OpenAI, especialmente a medida que continúa externalizando contratos a proveedores de neocloud como CoreWeave, que opera a una escala mucho menor que AWS». La red global de AWS, con más de 100 zonas de disponibilidad en 30 regiones geográficas, facilita la expansión internacional de OpenAI, donde el 40% de su base de usuarios reside fuera de EE.UU., optimizando costos de latencia estimados en un 15% anual.

Sam Altman, CEO de OpenAI, enfatizó la necesidad de cómputo masivo: «Para escalar la IA de vanguardia se requiere una capacidad de cómputo masiva y fiable. Nuestra alianza con AWS fortalece el amplio ecosistema de cómputo que impulsará esta nueva era y pondrá la IA avanzada al alcance de todos».

Posición competitiva de AWS en el mercado de nube para IA

AWS, líder mundial en ventas de potencia computacional en alquiler con una cuota del 31% del mercado global de nube pública en 2024 —valorado en US$600.000 millones—, había rezagado en adopción de IA frente a competidores. Hasta este anuncio, Microsoft, Google y Oracle habían capturado la mayoría de contratos con OpenAI, impulsados por integraciones nativas en sus plataformas. El pacto de US$38.000 millones representa un múltiplo de ingresos recurrentes anuales (ARR) de 5,4 veces para AWS, alineado con valuaciones sectoriales de 8-10 veces EBITDA, y proyecta un incremento del 12% en su segmento de IA para 2026.

Esta transacción mitiga vulnerabilidades de AWS, que invirtió US$75.000 millones en capex para centros de datos en 2025, un 25% más que en 2024, para contrarrestar la escasez de chips de Nvidia —cuya producción global se limita a 2 millones de unidades anuales—. Para inversores en tecnología, el acuerdo diversifica riesgos en portafolios expuestos a la «burbuja de IA», donde el capex agregado de hyperscalers supera los US$200.000 millones trimestrales, con retornos sobre inversión proyectados del 15-18% en flujos de caja operativos a mediano plazo.

Implicaciones macroeconómicas y riesgos en la cadena de suministro global

El ecosistema de proveedores de OpenAI ilustra la reconfiguración del sector tecnológico, donde el 70% del gasto en IA se concentra en infraestructura computacional, según estimaciones de Gartner para 2025. Amazon, además de este pacto, consolida su influencia mediante inversiones en Anthropic —desarrolladora de Claude—, con un complejo de centros de datos en Seattle equipado con cientos de miles de chips Trainium2 propios de AWS, lanzados la semana pasada. Paralelamente, Google suministrará hasta un millón de sus chips TPU a Anthropic en un acuerdo multimillonario, elevando la competencia en hardware especializado.

Desde una perspectiva macroeconómica, estos compromisos aceleran la demanda de semiconductores, con Nvidia capturando el 80% del mercado de GPUs para IA y un backlog de pedidos que se extiende hasta 2027. Esto genera presiones inflacionarias en componentes electrónicos, estimadas en un 5% para el índice de precios al productor en EE.UU., y amplifica la dependencia geopolítica de Taiwán como hub de fabricación. Para economías emergentes como Colombia, donde el sector de IA contribuye con el 0,5% al PIB en servicios digitales, estos flujos indirectos fomentan oportunidades en nearshoring de datos, con incentivos fiscales que podrían atraer US$500 millones en inversiones foráneas para 2026.

En el ámbito de riesgos, la concentración de US$1,4 billones en capex de OpenAI plantea interrogantes sobre sostenibilidad financiera: un endeudamiento neto que podría elevar el ratio deuda/EBITDA por encima de 4 veces si los ingresos de suscripciones —actualmente US$3.500 millones anuales— no escalan al 30% interanual. Analistas sectoriales recomiendan diversificación en portafolios hacia proveedores de nube con exposición equilibrada, como AWS, cuya utilidad neta trimestral de US$10.000 millones en Q3 2025 soporta volatilidades en el ciclo de IA.

Este pacto no solo valida la madurez de AWS en IA, sino que estructura un ecosistema interconectado que podría generar US$100.000 millones en sinergias anuales para el sector, consolidando a OpenAI como catalizador de la próxima fase de crecimiento tecnológico global.