Advertisement

Medellín registra la menor tasa de desempleo con 6,4% en septiembre de 2025

Medellín fue seleccionada por el Banco Mundial para presentar el informe "Inhabitable: Enfrentando el Calor Urbano Extremo en América Latina.

Bogotá, 31 de octubre de 2025. Medellín se consolida como una de las ciudades con menor tasa de desocupación en Colombia, registrando un 6,4% en septiembre de 2025, por debajo del 7,8% de un año atrás, según datos de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Esta reducción, que refleja un saldo positivo de 22.000 ocupados netos en el área metropolitana, se atribuye principalmente al dinamismo de la industria manufacturera (+22,8%), aunque contrasta con pérdidas en actividades profesionales y servicios administrativos (-13,4%). En un contexto nacional donde la TD cayó al histórico mínimo del 8,2%, el desempeño de Medellín ilustra la resiliencia regional, aunque expone desigualdades sectoriales que demandan políticas de reconversión para sostener el crecimiento proyectado del 3,2% en Antioquia para 2026.

El avance laboral en Medellín, que representa el 15% del empleo urbano nacional según el DANE, se alinea con la recuperación manufacturera postpandemia, sector que aportó 244.000 puestos a nivel país. Localmente, esta rama contribuyó con 3,6 puntos porcentuales al incremento de la población ocupada, seguida de transporte y almacenamiento (+13,8%, 1 p.p.) y alojamiento y servicios de comida (+11%, 0,7 p.p.). Estas dinámicas responden a la diversificación exportadora de Antioquia —que capturó el 25% de las no tradicionales nacionales— y la logística optimizada por corredores como el Túnel de Oriente, que redujeron tiempos de entrega en un 15%. Para inversionistas en bienes raíces industriales, este pulso sugiere un ROI del 12% en parques logísticos metropolitanos, con demanda proyectada de 500.000 m² adicionales hasta 2027.

Dinámicas sectoriales: Manufacturas y logística como vanguardia

Piedad Urinola, directora del DANE, atribuyó el comportamiento positivo a «la capacidad de las empresas locales para adaptarse a cadenas de valor globales, impulsadas por exportaciones manufactureras que crecieron 18% en el trimestre». Estos sectores, que juntos aportan el 60% del PIB manufacturero regional, mitigan la informalidad —aún en 45% en Medellín— al generar puestos formales con salarios 15% superiores al promedio nacional.

Analíticamente, el multiplicador empleo de la manufactura (1,8) genera spillovers en servicios adyacentes, elevando el consumo local en 0,5 puntos del PIB departamental. Esta tendencia valida inversiones en clusters como el textil, con yields del 10-12% ante la demanda de nearshoring.

Pérdidas en servicios: Impacto de la reestructuración digital

En contraste, las caídas se concentran en actividades profesionales, científicas, técnicas y servicios administrativos (-13,4%, -1,6 p.p.), «otras ramas» (-16,5%, -0,5 p.p.) y comercio y reparación de vehículos (-1,9%, -0,4 p.p.). Urinola explica este retroceso por «la automatización acelerada y la reestructuración post-reforma laboral, que eleva costos fijos y presiona a firmas de servicios a externalizar o digitalizar».

Estas contracciones, que restan el 2,5% al empleo neto, reflejan una transición estructural: el comercio, con 20% de la fuerza laboral metropolitana, pierde cuota por canales digitales que ahorran 8% en costos operativos. Para analistas, este patrón —similar al observado en Bogotá con -8% en servicios administrativos— implica un riesgo de desempleo cualificado del 12% en perfiles no digitales, demandando upskilling con inversión de 100.000 millones de pesos anuales en Antioquia.

Atribución y proyecciones: Resiliencia regional en un panorama desigual

Urinola vincula el saldo positivo a «la articulación público-privada en Antioquia, que ha invertido 500.000 millones en formación dual y logística, contrarrestando reformas nacionales que encarecen el empleo formal». Medellín, con TD juvenil en 11,2% —la más baja tras Villavicencio (11,8%)—, contrasta con Quibdó (34,5%) y Riohacha (23,3%), donde brechas territoriales concentran el 70% de nuevos empleos manufactureros en el eje urbano.

El trimestre julio-septiembre muestra TD del 8,5% nacional y TO del 58,7%, con TGP en 64,1%. Para Medellín, proyecciones del DANE estiman TD en 6,2% para diciembre, si manufacturas mantienen +20% en exportaciones. Macroeconomicamente, este empleo sostenido impulsará consumo en 0,8 puntos del PIB antioqueño, aunque la subocupación del 6,8% alerta sobre calidad: el 30% de ocupados gana menos del salario mínimo.

Medellín ofrece un perfil de bajo riesgo laboral (prima 50 bps inferior a nacional), con clusters manufactureros atrayendo 300 millones en bonos verdes para 2026. Sin embargo, para cerrar brechas, se requieren 200.000 millones en reconversión de servicios, elevando productividad en 1,5% y formalidad al 60%.

En resumen, el 6,4% de TD en Medellín ejemplifica una recuperación manufacturera que genera 22.000 puestos, atribuida a innovación logística y exportadora, pero urge reconversión en servicios para un crecimiento inclusivo. Este equilibrio sectorial fortalece la resiliencia regional, clave para el 3% nacional en 2026.