Medellín, 29 de octubre de 2025. La octava ola de la Encuesta Mundial de Valores (EMV) presentada en Medellín, expone un panorama de baja confianza interpersonal en Colombia: apenas el 4% de los encuestados considera que se puede confiar en los demás. Este dato, parte de un estudio global que abarca más de 100 países desde 1981, resalta la confianza como el principal obstáculo para el desarrollo social del país. En Colombia, la medición se realiza desde 1995 y, en esta edición, incluyó muestras nacionales, de Antioquia y Bogotá para profundizar en dinámicas regionales.
Baja Confianza Institucional, con excepciones en sectores clave
La encuesta detecta una disminución general en la confianza hacia las instituciones. Solo el 6% confía en el Congreso y el 4% en los partidos políticos. En contraste, las universidades y la iglesia lideran con un 53%, seguidas por las Fuerzas Armadas (38%) y las Cajas de Compensación familiar (37%).
Un avance se observa en las elecciones: la confianza subió tres puntos porcentuales respecto a la séptima ola de 2018, alcanzando el 16%. Estos resultados provienen de 1.320 encuestas a nivel nacional, más 864 en Antioquia y 1.824 en Bogotá, realizadas por Invamer en alianza con Comfama, Grupo SURA y la Alcaldía Mayor de Bogotá.
Valores tradicionales persisten, con avances en temas modernos
La familia y la educación emergen como pilares indiscutibles, con un 99% de relevancia para los colombianos. El 95% identifica como objetivo de vida hacer que sus padres se sientan orgullosos, y el 90% prioriza los buenos modales en la crianza.
La EMV registra una evolución gradual: de valores tradicionales como el respeto a la autoridad y la obediencia, hacia modernos como la equidad de género y la responsabilidad ambiental. La familia mantiene el 99%, el trabajo el 97%, y la tolerancia y respeto hacia los otros suben al 87%. La fe sigue central: el 83% considera a Dios muy importante en su vida, y el 73% reza diariamente.
Desde la séptima ola, Comfama se incorporó para analizar estos cambios y orientar decisiones en empresas, gobiernos y organizaciones. Esta octava edición marca el primer enfoque específico en Antioquia, ampliando el alcance del estudio.
Confianza cercana vs. distante: El eje del desafío social
La encuesta enfatiza que la confianza se concentra en círculos íntimos y decrece con la distancia relacional. El 88% confía en su familia, el 54% en personas conocidas, pero solo el 36% en personas de otra religión, el 30% en extranjeros y el 16% en recién conocidos.
David Escobar Arango, director de Comfama, subrayó la relevancia del estudio: «La Encuesta Mundial de Valores representa una herramienta fundamental para comprender las dinámicas que están moldeando el futuro de Colombia. Los valores y la confianza no son simples abstracciones filosóficas: son los cimientos sobre los cuales se construye el desarrollo económico, social y político de una nación. Entender en qué confían los colombianos, qué valoran y qué los moviliza nos permite diseñar políticas públicas más efectivas, estrategias empresariales más sostenibles y proyectos sociales con mayor impacto».
María Mercedes Barrera, gerente de comunicaciones y desarrollo sostenible de Grupo SURA, agregó: «Hablar de ciudadanía, democracia e institucionalidad pasa por la comprensión que tenemos de la cultura, los valores y los comportamientos humanos. Por eso, iniciativas como la Encuesta Mundial de Valores nos permiten fomentar un mejor entendimiento de nosotros como colombianos, para que entre todos reflexionemos sobre lo que es prioritario para el país y así encontremos el camino que nos permita fortalecer y alcanzar objetivos en común como el respeto por la democracia, el fortalecimiento institucional y la construcción de una ciudadanía mejor informada».
Implicaciones para el desarrollo: De la mentalidad al pacto social
Andrés Casas, investigador principal del estudio, resaltó: «La encuesta nos enseña que, para alcanzar el pacto psicológico de Colombia, tenemos que mirar hacia las mentalidades de cambio y los vínculos que ya están fuertes para expandirlos hacia las organizaciones y las instituciones».
Estos hallazgos posicionan la confianza como reto central en el desarrollo social. La educación, valorada en un 99%, se presenta como herramienta clave para fortalecer lazos más amplios. La EMV, al mapear estas tendencias, ofrece datos para políticas que aborden la desconfianza institucional y promuevan valores inclusivos.
En un contexto de transición valorativa, el estudio subraya la necesidad de expandir la confianza desde lo familiar hacia lo colectivo. Colombia, con su historia de desafíos sociales, encuentra en estos indicadores un diagnóstico preciso para avanzar en equidad y cohesión.














