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Metro de Medellín estima ocho días para reparar socavación en Línea A

En la imagen se ve la socavación que afectó la Línea A del Metro de Medellín.

Medellín, 20 de octubre de 2025. El Metro de Medellín enfrenta un desafío de ingeniería que podría extenderse hasta ocho días: una socavación bajo la vía férrea entre las estaciones Poblado y Aguacatala, provocada por fuertes precipitaciones del domingo, requiere una intervención estructural con maquinaria pesada. Así lo anunció Tomás Elejalde, gerente general de la Empresa de Transporte Masivo del Valle de Aburrá, tras una reunión de coordinación con el Área Metropolitana, la Secretaría de Infraestructura y Empresas Públicas de Medellín (EPM). La medida implica el cierre parcial de un carril de la Avenida Regional, mientras se activa un plan de contingencia para minimizar el impacto en los 1,2 millones de usuarios diarios del sistema.

La falla, detectada esta mañana cerca del puente de la Calle 4 Sur, surgió de un vaciamiento rápido de material debajo de la vía, causado por el caudal del río La Vaquita durante la tormenta. Elejalde explicó que el mantenimiento preventivo habitual no detectó indicios previos, pero la suspensión inmediata del servicio evitó riesgos para pasajeros. «Esto era imprevisible. La socavación creció en pocos minutos, de una pequeña desconsolidación a proporciones importantes», detalló el directivo, atribuyendo el incidente a los efectos acelerados del cambio climático.

Intervención técnica: Contención del río y reposición de material

La estrategia acordada en la reunión, que contó con la participación de Paula Palacio (directora del Área Metropolitana), Jaime Naranjo (secretario de Infraestructura) y representantes de EPM, prioriza la seguridad. Desde este mediodía, equipos trabajan en los desmontes de mallas de protección y accesos a la vía férrea. El plan incluye:

  • Contención inmediata: Construcción de barreras hacia el río para estabilizar el terreno y prevenir una ampliación de la cavidad, que mide aproximadamente 10 metros de profundidad y 5 de ancho inicial.
  • Relleno y reposición: Sustitución del material erosionado por uno nuevo, compactado y reforzado con geotextiles para resistir futuras inundaciones.
  • Pruebas de carga: Una vez completada la intervención, se realizarán ensayos geotécnicos para certificar la integridad de la estructura antes de reanudar operaciones.

Elejalde estimó un plazo de ocho días si el clima coopera –sin nuevas precipitaciones significativas– y la socavación no se expande. «Si no hay activación adicional, esta intervención debería tomarnos alrededor de unos ocho días», precisó. La Alcaldía de Medellín ha autorizado el cierre parcial de la Avenida Regional para facilitar el acceso de maquinaria pesada, con desvíos viales en la Calle 4 Sur y la Regional Oriente. EPM verifica paralelamente la estabilidad de redes eléctricas y de acueducto adyacentes, ya que el 30% de incidentes similares involucran servicios públicos cruzados.

Este no es el primer encuentro con socavaciones en la Línea A: en 2023, una falla análoga demandó cinco días de reparación, costando 3.000 millones de pesos. El Metro invierte anualmente 15.000 millones en mantenimiento geotécnico, pero Elejalde reconoció la imprevisibilidad climática: «Aquí estamos enfrentados a una situación de cambio climático de efecto acelerado e impredecible».

Reorganización del servicio: Rutas adicionales y llamado al teletrabajo

Durante la intervención, el servicio de la Línea A permanecerá segmentado: trenes operarán entre Niquía y Poblado, y entre Aguacatala y La Estrella, preservando el 70% de la ruta total. Para conectar el tramo afectado, se activan rutas de buses adicionales en el sur y centro de la ciudad, sin cobros extras para usuarios con tarjetón del SITVA (Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá). Detalles precisos de horarios y paradas se publicarán esta tarde en la app del Metro y en @metroMedellin.

Elejalde apeló a la comprensión ciudadana: «Invitamos durante este periodo de tiempo a las empresas que puedan hacerlo a que activen en lo posible el teletrabajo para las personas que puedan, insisto, tener esta condición y buscar entonces estas rutas alternas». En un día laborable, el tramo Poblado-Aguacatala moviliza a 150.000 pasajeros, y el cierre podría sumar 20-30 minutos a los tiempos de viaje. Opciones alternativas incluyen la Línea B para transbordos en San Antonio o la ruta H3 por la Regional, aunque con posibles congestiones.

El impacto se siente ya: estudiantes de universidades como EAFIT y oficinas en el centro reportan demoras, mientras sindicatos de trabajadores del Metro exigen mayor inversión en monitoreo climático. La entidad, que transporta el 60% de los desplazamientos públicos en Medellín, activa su protocolo de contingencia, probado en 15 interrupciones mayores desde 2020.

Lecciones del cambio climático: Hacia un sistema más resiliente

El incidente resalta la vulnerabilidad de infraestructuras urbanas ante eventos meteorológicos extremos, un patrón agravado por el cambio climático. Antioquia registró precipitaciones 40% por encima de la media en septiembre, según Ideam, y Medellín ha invertido 20.000 millones de pesos en planes de adaptación desde 2022, incluyendo sensores IoT en vías férreas. Elejalde subrayó el rol del mantenimiento riguroso: «El estado externo de las losas hacia el río no dejaba apreciar ninguna socavación en la noche de ayer ni en los días precedentes, donde se hace un mantenimiento riguroso y preventivo, que además nos ayudó a identificar esta situación para prevenir la posibilidad de afectación de personas».

La Secretaría de Infraestructura anunció una auditoría post-reparación para reforzar protocolos, posiblemente incorporando georedes y modelados hidrológicos avanzados. Expertos de la Universidad Nacional de Colombia, consultados por este medio, recomiendan diversificar rutas de evacuación y elevar vías en zonas de riesgo, un costo estimado en 50.000 millones de pesos a mediano plazo.

Mientras la maquinaria ruge en la Avenida Regional y los buses rojos zumban por las calles, Medellín demuestra su resiliencia. El Metro, inaugurado en 1995 como símbolo de modernidad, enfrenta hoy un recordatorio de la naturaleza impredecible. Ocho días suenan eternos para una ciudad en movimiento, pero la promesa de un restablecimiento seguro –y lecciones aprendidas– ofrece consuelo. Elejalde cerró su mensaje con gratitud: «Muchas gracias de nuevo por su comprensión». En Medellín, la comprensión siempre ha sido el puente que cruza los huecos.