Medellín, 15 de octubre de 2025. La Caja de Compensación Familiar Comfama reafirmó su compromiso con la diversidad cultural y espiritual de Colombia al respaldar la realización del evento «A la sombra de lo diferente, con amor y asombro», programado en su Claustro Comfama para conmemorar los 50 años del Primer Congreso Mundial de Brujería, celebrado en Bogotá en 1975.
Ante el «disgusto» expresado por sectores conservadores en redes sociales, la entidad emitió un comunicado enfatizando que el encuentro no busca promover creencias específicas, sino fomentar el diálogo intercultural y desmitificar prácticas ancestrales menos conocidas. Organizado en alianza con la Corporación Otraparte, el foro –que inicia el 24 de octubre– incluirá conversaciones, talleres gastronómicos, danzas tradicionales y proyecciones documentales, con el objetivo de enriquecer la convivencia en una sociedad multicultural.
Comfama, que atiende a 1,2 millones de afiliados en Antioquia y recibe 8 millones de asistentes anuales a su oferta cultural, subraya que su programación se financia con recursos propios de la compensación familiar, no públicos, y promueve la libertad de expresión como pilar democrático. «El tejido social de Colombia es diverso tanto como nuestra naturaleza», afirma el comunicado, citando al poeta nadaísta Gonzalo Arango, cuya frase homónima inspira el título del evento.
Orígenes del congreso de 1975: Un hito de contracultura en Bogotá
El Primer Congreso Mundial de Brujería, efectuado del 24 al 28 de agosto de 1975 en la Feria Internacional de Bogotá (hoy Corferias), fue organizado por Simón González Restrepo, hijo del filósofo Fernando González Ochoa y figura clave de la contracultura colombiana. Con el lema «A la sombra de lo diferente, con amor y asombro» –atribuido a Gonzalo Arango–, el encuentro reunió a más de 2.000 participantes, incluyendo chamanes indígenas, practicantes de vudú haitiano, ufólogos y representantes de tradiciones africanas y europeas. Su consigna buscaba abrazar la diversidad colombiana, reconociendo una sociedad habitada por múltiples creencias, conocimientos e historias.
El evento, pionero en América Latina, combinó rituales, conferencias y performances artísticos, desde danzas afrocaribeñas hasta debates sobre ovnis y santería. Según archivos de Otraparte y reportes de la época en El Tiempo, atrajo controversia inmediata: críticos lo tildaron de «satanismo importado», mientras defensores lo veían como un llamado a la tolerancia en un país marcado por el catolicismo mayoritario. Simón González, empresario y místico, lo concibió como un espacio para «desmitificar la espiritualidad de culturas menos conocidas», integrando perspectivas indígenas, afro y europeas en un diálogo que trascendió lo esotérico hacia lo sociopolítico.
Documentales como «Congreso Internacional de Brujería» (Señal Colombia, 2022) rescatan material de archivo donde González aparece junto a figuras como el escritor Germán Castro Caycedo, cuyo libro «La Bruja» (1975) se discutirá en el evento de Comfama. Historiadores como el profesor Hernán Sánchez de la Universidad de los Andes lo describen como un «hito de promiscuidad espiritual», que anticipó debates contemporáneos sobre identidad cultural en Colombia.
Críticas actuales: Polarización en redes y respuesta institucional
Comfama rechazó cancelaciones por «esta razón», reafirmando: «Todos podemos creer o no en lo que queramos y expresar libremente sus ideas». La entidad defiende la libertad de creencias como derecho constitucional (artículo 19), promoviendo un espacio para «conectar perspectivas, posturas y creencias diferentes» que enriquezca conversaciones y fortalezca la democracia. Subraya que su oferta cultural –teatro, cine, talleres– recibe 8 millones de asistentes al año sin financiamiento estatal, sino con aportes parafiscales de la compensación familiar.
Agenda del evento: Diálogo intercultural y prácticas ancestrales
Programado del 24 al 26 de octubre en el Claustro Comfama (San Ignacio, Medellín), el foro inicia con conversaciones sobre el legado de 1975, moderadas por académicos de la Universidad de Antioquia. La agenda incluye talleres de gastronomía ancestral (platos chocóanos y guajiros), danzas tradicionales (alabaos del Pacífico, movimientos indígenas) y conciertos con ritmos afrocolombianos.
Destaca una mesa sobre «La Bruja» de Castro Caycedo, explorando la figura femenina en tradiciones espirituales. Documentales como «Spiritual Promiscuity» (Harvard Divinity School, 2023) y performances de la Corporación Otraparte cierran, con énfasis en desmitificación: no rituales, sino análisis histórico y antropológico.
La entrada es gratuita, con cupo para 500 personas diarias. Comfama estima 1.500 asistentes, integrando a comunidades afro e indígenas de Antioquia.














