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Bancolombia conmemora el cincuentenario de su primer cajero automático

Foto: Bancolombia. Fue en 1975 cuando el Banco de Colombia –hoy Bancolombia– instaló el primer cajero electrónico en el centro de Medellín.

Medellín, 9 de octubre de 2025. Hace exactamente cinco décadas, un grupo de pioneros en el sector financiero colombiano decidió romper las cadenas del horario bancario tradicional. Fue en 1975 cuando el Banco de Colombia –hoy Bancolombia– instaló el primer cajero electrónico en el centro de Medellín. Un dispositivo modesto que permitía retiros de hasta $2.000 pesos, pero que abrió la puerta a un mundo donde el banco llegaba a las manos de la gente en cualquier momento. Hoy, esa innovación cumple medio siglo, y Bancolombia la celebra recordando cómo transformó no solo la banca, sino la vida cotidiana de millones de colombianos.

El hito se produjo en un contexto de cambio para el país. Colombia, en plena industrialización, buscaba modernizar sus servicios. El cajero, importado de Estados Unidos, se ubicó en una agencia céntrica de la entidad, y desde el primer día capturó la imaginación. «Era como tener un banco en el bolsillo, disponible las 24 horas, los siete días de la semana», recuerda un informe histórico de la Superintendencia Financiera. Aquellos retiros básicos –limitados a billetes de baja denominación– eliminaron la necesidad de colas matutinas en oficinas, liberando tiempo para el trabajo o la familia.

La adopción fue rápida. En los meses siguientes, se sumaron más unidades en Bogotá y Cali, y pronto surgieron tarjetas de débito para operar los dispositivos. Esto no solo agilizó transacciones; pavimentó el camino para redes interconectadas que permitieron a usuarios de diferentes bancos acceder a cajeros ajenos. Para finales de los 80, Colombia contaba con cientos de máquinas, un salto que posicionó al país como líder regional en banca electrónica.

De retiros simples a centros multifuncionales: la evolución tecnológica

Los primeros cajeros eran rudimentarios: pantallas monocromas, teclados mecánicos y límites estrictos. Pero el éxito impulsó mejoras constantes. En los 90, llegaron pantallas táctiles y multimedia, convirtiendo las máquinas en pequeños centros de servicios. Hoy, Bancolombia opera más de 5.100 cajeros en el país, el 30% del total del sistema financiero nacional. De ellos, 601 son multifuncionales: no solo dispensan efectivo, sino que permiten consignaciones, pagos de facturas, transferencias y consultas de saldo.

«Los cajeros han pasado de ser un dispensador a un aliado integral», explica un comunicado de Bancolombia. En lo corrido de 2025 hasta agosto, registraron 326 millones de transacciones, movilizando más de 110 billones de pesos. No todo es efectivo: consignaciones y avances de crédito representan el 40% del volumen, con un promedio de 20 millones de operaciones mensuales.

Impacto en el sistema financiero: Colombia, madura en débito y accesibilidad

El legado de ese primer cajero trasciende números. Colombia se ubica entre los líderes de América Latina en uso de tarjetas de débito, con 25 millones de plásticos activos –un 60% de penetración, por encima del promedio regional del 45%, según la Superfinanciera. Redes como Redeban y Credibanco, nacidas de esa interconexión inicial, permiten transacciones fluidas en más de 15.000 cajeros nacionales.

En 2025, el sistema ha evolucionado con capas de seguridad: PIN biométrico, alertas en tiempo real y límites dinámicos. Bancolombia, con su red extensa, cubre el 70% de las cabeceras municipales, facilitando inclusión en zonas rurales donde el 40% de la población carece de banca digital. «Es un servicio que democratizó el acceso al dinero», señala un análisis de la Asobancaria.

Para el usuario promedio –el padre de familia en Medellín o la emprendedora en Cartagena–, significa autonomía. Retiros nocturnos para emergencias, pagos de servicios sin filas, transferencias instantáneas. En un país con 50 millones de habitantes y 7 millones de salidas aéreas anuales, estos dispositivos ahorran 2 millones de horas al año en trámites, estiman expertos.