Medellín, 7 de octubre de 2025. El Grupo Réditos, operador de la red Gana, lanza Placa Millonaria, un juego que transforma las placas de vehículos en boletos a la fortuna, combinando letras y números en una mecánica fresca y aspiracional. Por solo 4.000 pesos, los antioqueños pueden apostar a la placa de su carro y soñar con 3.000 millones; con 2.500, la de la moto apunta a 700 millones. Este debut, bajo principios de transparencia y responsabilidad, no solo busca millonarios cotidianos, sino generar 10.000 millones de pesos anuales para la salud pública en su primer año, con proyecciones de ventas por 30.000 millones. Juan Guillermo Cataño Bedoya, vicepresidente Comercial y de Marketing del grupo, lo llama un «hito»: por fin, un producto que formaliza la tradición informal de jugar placas, gracias a sistemas modernos y normativas flexibles.
En un mercado de juegos de azar que mueve miles de millones, Placa Millonaria llega como relevo generacional, ampliando el portafolio junto a la Quinta. Mientras el IVA a apuestas online presiona al gremio hasta fin de año, esta iniciativa inyecta ilusión y recursos, con alianzas en parqueaderos y gasolineras que integran el juego al día a día.
Mecánica simple: Letras y números en juego
Placa Millonaria fusiona el chance tradicional con la cotidianidad de las placas. En la modalidad Carro, por 4.000 pesos (IVA incluido), el jugador arma tres letras y tres números; acierta exacto y se lleva 3.000 millones. Para Moto, 2.500 pesos dan tres letras y dos números, con tope de 700 millones. Juega jueves y sábado para carros, diario para motos, con posibilidad de más días si los entes de control aprueban.
«No solo vamos por el premio grande», aclara Cataño. Hay aproximaciones generosas: premios por solo letras, números o combinaciones parciales, elevando chances de ganadores. «Con cuatro mil pesos nos podemos ganar tres mil millones… pero hay que correr, porque solo hay una placa ganadora», advierte, enfatizando la urgencia y equidad. Proyectan 1,4 millones de ganadores en el primer año, distribuyendo ilusiones en un juego que paga desde lo pequeño hasta lo transformador.
Hito cultural: De la tradición informal a la formalidad millonaria
Durante años, antioqueños jugaban placas de taxis, buses o autos familiares en el chance, pero sin combinar letras. «Estábamos buscando cómo llegar al producto que la gente pudiera jugar con las placas, que ya era algo muy cotidiano», explica Cataño. Hoy, un sistema moderno y matrices normativas permiten esta innovación, convirtiendo un hábito en oportunidad regulada.
Esto representa un salto para Gana: extiende el juego a la cultura vial, donde cada hogar tiene 1,2 vehículos en promedio. «La placa es un tema dentro de nuestra cultura», dice el directivo, que ve en esto no solo ventas, sino un lazo con la comunidad. Lanzado en todos los puntos de Gana y vendedores de confianza, ya genera murmullos de emoción en plazas y calles.
Impacto Social: 10.000 millones para la salud y alianzas estratégicas
Más allá de los sueños, Placa Millonaria es motor social. «Estamos aspirando a tener más de 10 mil millones de pesos en transferencias» para salud, proyecta Cataño, reafirmando el rol de Gana como aliado del Estado. Con ventas estimadas en 30.000 millones el primer año, el juego inyecta recursos vitales en un sistema público bajo presión.
Las alianzas amplifican el alcance: parqueaderos, gasolineras o pagos de impuestos integrarán apuestas, donde el jugador «no solo paga, sino que juega por ganar y aporta a la salud». Esto extiende el impacto, convirtiendo transacciones diarias en actos duales de ocio y solidaridad, en un departamento donde los juegos financian el 20% de la salud regional.
Corresponsalías: Facilidad al alcance de todos
Gana no se queda en lo físico. Las corresponsalías bancarias, ahora con NU, Falabella, Agrario y BBVA, facilitan retiros, pagos de facturas EPM y transferencias en efectivo. «Hoy contamos con un nuevo sistema que incorpora estas redes», detalla Cataño, ampliando un servicio top para clientes que prefieren lo tangible en un país digitalizado pero inclusivo.
En lo virtual, crece fuerte: ventas online de loterías suben, con Baloto en una app en pruebas que pronto sumará chance y Loterías. «Por internet va creciendo… vamos a ofrecer todo el portafolio en sitios web rediseñados», anuncia. Esto releva productos como la Quinta, asimilada por un nicho, preparando un portafolio híbrido para generaciones jóvenes.














