San Francisco, 22 de septiembre de 2025 – En un movimiento que sacude los cimientos de la industria tecnológica, Nvidia Corp. ha anunciado una inversión de hasta US$100.000 millones en OpenAI, la mente detrás de ChatGPT, para financiar la construcción de centros de datos masivos y apuntalar la infraestructura de inteligencia artificial (IA). Este acuerdo, descrito como uno de los más grandes en la historia corporativa, une a dos titanes del sector en una alianza estratégica que promete redefinir el futuro de la computación y profundizar la dependencia global en los chips de Nvidia. Con el déficit comercial colombiano agravándose por la importación de bienes tecnológicos, como los US$4.972,7 millones en manufacturas reportados por el DANE en julio, esta noticia resuena en mercados emergentes como Colombia, donde la demanda de tecnología avanzada crece exponencialmente.
La carta de intención firmada por ambas compañías detalla que OpenAI utilizará los fondos para desarrollar centros de datos con una capacidad de al menos 10 gigavatios –equivalente a la energía de 8 millones de hogares–, impulsados por los avanzados chips de Nvidia. Este despliegue, que comenzará en 2026 con el primer gigavatio sobre la plataforma Vera Rubin de Nvidia, busca acelerar la creación de modelos de IA de próxima generación, con miras a alcanzar la superinteligencia artificial. «Todo comienza con la computación», afirmó Sam Altman, CEO de OpenAI, en un comunicado. «La infraestructura computacional será la base de la economía del futuro, y utilizaremos lo que estamos desarrollando con Nvidia para crear nuevos avances en IA y empoderar a las personas y las empresas con ellos a gran escala».
Un acuerdo estratégico con implicaciones globales
El acuerdo no es solo financiero, sino profundamente estratégico. Nvidia, líder indiscutible en chips para IA, recibirá una participación accionaria en OpenAI, según fuentes cercanas al trato que prefirieron el anonimato. La inversión se desembolsará progresivamente, con un primer tramo de US$10.000 millones ligado al despliegue inicial de capacidad computacional. Este modelo vincula las ventas de hardware de Nvidia con una posición de capital en OpenAI, valorada en US$500.000 millones tras una reciente ronda secundaria. «Es una jugada maestra de Nvidia para asegurar su dominio en el ecosistema de IA, donde la demanda de sus GPU no tiene precedentes», señala Ana María Torres, analista tecnológica de Silicon Insights.
La alianza llega en un momento crítico para OpenAI, que enfrenta crecientes limitaciones de procesamiento para atender a sus 700 millones de usuarios semanales de ChatGPT. Altman, en un reciente post en redes sociales, anticipó el lanzamiento de nuevos productos intensivos en recursos, lo que subraya la urgencia de esta infraestructura. Sin embargo, la relación con Nvidia también despierta inquietudes. OpenAI ha explorado el desarrollo de chips propios con socios como Broadcom y TSMC, lo que podría diversificar su dependencia. No obstante, el acuerdo con Nvidia –que incluye ser proveedor preferente– refuerza la hegemonía del fabricante en un mercado donde competidores como AMD y los propios chips de hyperscalers (Amazon, Google) buscan ganar terreno.
Impacto en Colombia: Tecnología, comercio y déficit
El anuncio tiene ecos en Colombia, donde las importaciones de tecnología, incluidas motocicletas (86,9%) y maquinaria mecánica (420,1%) desde China, lideran el crecimiento del 16,2% en importaciones (US$6.484 millones CIF) reportado por el DANE en julio de 2025. Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, interpreta estas cifras como un signo de recuperación productiva, pero advierte: «El crecimiento de las importaciones y el déficit en la cuenta corriente, que financiábamos con inversión extranjera, son una preocupación. La caída de la IED nos obliga a repensar cómo crecer más las exportaciones». La dependencia de bienes tecnológicos importados, como los chips de Nvidia, podría ampliar el déficit comercial colombiano, que ya acumula US$11.178 millones en 2025, según proyecciones basadas en datos del DANE.
La inversión de Nvidia también resalta la brecha tecnológica en mercados emergentes. Mientras Colombia importa gas natural a US$16-18 por millón de BTU –cuadruplicando costos locales– para sostener su matriz energética, la infraestructura de IA exige energía masiva. Los 10 gigavatios proyectados por OpenAI equivalen a la capacidad de una docena de plantas térmicas colombianas. «La transición hacia economías impulsadas por IA podría marginar a países como Colombia si no invertimos en soberanía tecnológica», advierte Carlos Ramírez, economista de la Universidad de los Andes.
Reacciones del mercado: Nvidia sube, pero surgen dudas
Las acciones de Nvidia escalaron hasta un 4% en Nueva York tras el anuncio, consolidando su posición como la empresa pública más valiosa del mundo, con un mercado de capitalización cercano a los US$4,5 billones. Socios como Super Micro Computer y Micron Technology también vieron alzas, reflejando el efecto dominó en el ecosistema de IA. Sin embargo, analistas como Andre Barlow, de Doyle, Barlow & Mazard, advierten sobre riesgos anticompetitivos: «Este acuerdo podría consolidar el monopolio de Nvidia en chips y la ventaja de OpenAI en modelos, dificultando la escalabilidad de competidores como AMD o Anthropic».














