Nueva York, 17 de septiembre de 2025 – En un día cargado de noticias para empresas e inversores, el presidente Donald Trump añadió combustible a la mezcla con una publicación en redes sociales que cuestiona un pilar de la vida corporativa estadounidense durante medio siglo: los reportes de ganancias trimestrales. Trump revivió una idea de su primer mandato, afirmando que las compañías cotizadas no deberían estar obligadas a informar resultados cada tres meses, sino semestralmente, para «ahorrar dinero y permitir a los directivos centrarse en la correcta gestión de sus empresas».
Aunque no es una idea radical –muchas empresas europeas y británicas reportan solo semestralmente–, surge en un momento de reconfiguración económica bajo Trump, quien ha cuestionado datos e instituciones que no favorecen su legado. La SEC, a través de su portavoz, confirmó que priorizará la propuesta de Trump para «eliminar cargas regulatorias innecesarias». Cualquier cambio requeriría meses de implementación, pero podría alterar la dinámica de Wall Street, donde el «capitalismo trimestral» ha sido criticado por fomentar el cortoplacismo.
La propuesta de Trump: De trimestral a semestral para foco a largo plazo
Trump, en un post en Truth Social, argumentó que el reporte trimestral –obligatorio desde 1970 por la SEC– obliga a las empresas a priorizar ganancias cortoplacistas sobre estrategias de largo plazo, ahorrando costos en cumplimiento normativo que podrían redirigirse a innovación. «Esto ahorrará dinero y permitirá a los directivos centrarse en la correcta gestión de sus empresas», escribió Trump, reviviendo una idea de 2018 donde instó a la SEC a «estudiar» el cambio, aunque no prosperó.
La propuesta alinearía a EE.UU. con Europa y el Reino Unido, donde los reportes son semestrales, permitiendo a empresas como las del FTSE 100 enfocarse en metas a largo plazo. Críticos como Dennis Kelleher de Better Markets argumentan que reduce la «rueda de hámster trimestral», pero ejecutivos como Eric Yuan de Zoom ya usan IA para automatizar reportes, ahorrando tiempo.
Críticas al cortoplacismo: Apoyo de Dimon, Buffett y Clinton, pero riesgos para inversionistas
La idea no es nueva ni exclusiva de Trump: Hillary Clinton propuso soluciones multifacéticas en 2016 para priorizar el largo plazo, mientras Jamie Dimon y Warren Buffett, en un op-ed de 2018 en The Wall Street Journal, criticaron las proyecciones trimestrales por fomentar cortoplacismo, aunque defendieron los reportes obligatorios para transparencia. El Long-Term Stock Exchange (LTSE), respaldado por Andreessen Horowitz, planea petitionar a la SEC para semestrales, argumentando que reduce la «prima de riesgo» de mercados.
Sin embargo, opositores como George Pearkes de Bespoke Investment Group advierten que «aumentaría considerablemente la prima de riesgo del mercado de valores estadounidense… Esta idea es terrible». La SEC, bajo Paul Atkins (designado por Trump), podría aprobarlo en meses, pero requeriría datos económicos para justificar el cambio, que podría tomar 6 meses o más.
Contexto de Trump: Obsesión con datos y legado económico
La propuesta surge en un día agitado para inversores, con Trump cuestionando datos que no favorecen su imagen, como el despido de la directora de la Oficina de Estadísticas Laborales por cifras de empleo afectadas por aranceles. Su historial incluye obsesiones con multitudes en inauguraciones, retener cruceros en 2020 para «mantener números bajos» de COVID y demandas por inflar valores inmobiliarios. La Casa Blanca no comentó más allá del post de Trump, pero un portavoz de la SEC confirmó la priorización.
En resumen, la propuesta de Trump para semestrales podría fomentar el largo plazo, pero arriesga transparencia, un pilar de los mercados desde 1970.














