Medellín, 12 de septiembre de 2025 – En un hito histórico para la vivienda social en Colombia, la Alcaldía de Medellín lanzó el primer subsidio dirigido específicamente a cubrir la cuota inicial para la compra de Vivienda de Interés Prioritario (VIP), destinando $39.810 millones para beneficiar a 1.199 familias vulnerables. Esta iniciativa, resultado de una alianza público-privada entre el Instituto Social de Vivienda y Hábitat (Isvimed), la Empresa de Desarrollo Urbano (EDU), la Empresa de Vivienda de Antioquia (VIVA), el Fondo Nacional del Ahorro (FNA), Camacol Antioquia, Comfama, Capital, Coninsa y Arquitectura y Concreto, busca triplicar la oferta de vivienda social en la ciudad y dinamizar la economía local.
En un contexto donde el déficit habitacional en Medellín alcanza el 15%, según Camacol, este programa no solo facilita el acceso a hogares dignos, sino que permite a familias de bajos ingresos ahorrar mientras pagan cuotas equivalentes a un arriendo, marcando un antes y un después en la política de vivienda social.
Una alianza para la equidad: Subsidios que cambian vidas
La estrategia, que moviliza $36.000 millones para la cuota inicial de 1.200 familias, se enfoca en hogares atendidos por los programas Vivienda, un Proyecto Familiar y Arrendamiento Temporal de Isvimed, priorizando a víctimas de desastres naturales y residentes en zonas de alto riesgo, como las laderas de las comunas 8 y 16, donde el 20% de las viviendas enfrentan vulnerabilidad estructural, según el DAGRD. “Esta es una alianza muy importante que nosotros tenemos, también, con el sector productivo. Es algo que nunca se había hecho. El tema de política de ahorro para comprar vivienda es condenar a la gente y decirle: no, usted no va acceder a vivienda, porque no le alcanza la plata”, afirmó el alcalde Federico Gutiérrez.
A diferencia de los subsidios tradicionales, que se otorgan al final del proceso de cierre financiero, este programa entrega el apoyo desde el inicio, garantizando la viabilidad de los proyectos y acelerando la construcción. “Es un proyecto bonito, es innovador… Nuestras familias, para poder empezar a soñar, necesitan donde dormir, entonces hay que ayudar a esta política social”, añadió Gutiérrez. Las viviendas, destinadas exclusivamente a uso residencial y no a inversión o renta, beneficiarán a familias con ingresos de uno a cuatro salarios mínimos, permitiéndoles pagar cuotas inferiores al costo de un arriendo promedio ($800.000 en Medellín, según Lonja de Propiedad Raíz).
Feria distrital de vivienda social: Un escenario para Soñar
Desde el viernes 12 hasta el domingo 14 de septiembre, el centro de eventos Fórum de la Universidad Pontificia Bolivariana acoge la primera Feria Distrital de Vivienda Social, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. Este evento, que espera la asistencia de más de 3.200 hogares priorizados, permitirá a constructoras y desarrolladores presentar cinco proyectos inmobiliarios con 935 viviendas VIP y 264 VIS, todas elegibles para el subsidio de cuota inicial. El Fondo Nacional del Ahorro participará facilitando la apertura de cuentas y créditos hipotecarios, con tasas preferenciales que reducen el costo financiero para familias de bajos ingresos.
Esta feria no solo conecta a las familias con oportunidades de vivienda, sino que fortalece la confianza en la administración de Gutiérrez, que ha priorizado la vivienda social en su Plan de Desarrollo. En un contexto donde el 60% de los hogares en Medellín son de estratos 1 y 2, según el DANE, y el déficit cualitativo de vivienda alcanza el 25%, esta iniciativa es un paso hacia la equidad. Además, se complementa con los esfuerzos de VIVA, que en 2025 invirtió $24.430 millones en 1.745 mejoramientos de vivienda rural en Antioquia, demostrando una visión integral para el acceso a hogares dignos.
Impacto económico y social: Un futuro más inclusivo
El impacto de los 1.199 subsidios trasciende lo habitacional. Al facilitar el acceso a vivienda legal, se reduce la informalidad urbana, que afecta al 30% de las construcciones en Medellín, según el Área Metropolitana. Las familias beneficiadas, al pagar cuotas equivalentes a un arriendo, pueden ahorrar hasta $2 millones anuales, según cálculos de Isvimed, fortaleciendo su capacidad económica. Además, la alianza dinamiza la economía local al acelerar proyectos que generan empleo en un sector que en 2024 creó 50.000 puestos en Antioquia, según Camacol.
Como periodista con dos décadas cubriendo el desarrollo urbano, veo en este programa un modelo innovador que podría replicarse en otras ciudades colombianas, donde el déficit habitacional afecta a 1,2 millones de hogares, según el Ministerio de Vivienda. Sin embargo, desafíos como la disponibilidad de suelo urbanizable y la sostenibilidad de los subsidios requieren una planificación a largo plazo. La articulación con actores como Comfama y el FNA es clave para escalar esta iniciativa.














