Medellín, 31 de julio de 2025 – En el corazón de las montañas antioqueñas, donde el aroma del café impregna la vida cotidiana, la Cooperativa de Caficultores de Antioquia celebra este 31 de julio de 2025 sus 25 años de existencia. Fundada en el año 2000, esta organización se ha convertido en un pilar fundamental para la caficultura regional, no solo como un motor económico, sino como un símbolo de identidad, cooperación y transformación colectiva. Con más de 11.000 asociados en 54 municipios, la Cooperativa es mucho más que una entidad comercial: es una red de confianza que ha cambiado la vida de miles de familias y territorios.
Un nacimiento desde la unión
La historia de la Cooperativa de Caficultores de Antioquia comenzó con la fusión de las cooperativas de Fredonia y Oriente en el año 2000. Un año después, se sumó la cooperativa de Jericó, y en 2003 se integraron los caficultores del Norte y Nordeste antioqueño. Esta unión fundacional marcó el inicio de un proyecto ambicioso que, a lo largo de dos décadas y media, ha consolidado a la Cooperativa como una de las organizaciones más relevantes del gremio cafetero en el departamento.
Hoy, al celebrar su 25º aniversario, la Cooperativa rinde homenaje a las décadas de trabajo de las cooperativas predecesoras y a los caficultores que, con esfuerzo y compromiso, sembraron las bases de este legado. “Amigos asociados, qué contentos nos ponemos cuando nuestra hermosa Cooperativa de Caficultores de Antioquia arriba a sus primeros 25 años”, expresó Rafael Gómez Giraldo, presidente de la Cooperativa. “Los asociados, los caficultores, sus familias, son la razón de ser de nuestra organización. El gran homenaje en esta celebración es para ellos”.
Más que una compra de café
La Cooperativa de Caficultores de Antioquia trasciende la comercialización del grano. Con una presencia en 54 municipios, la organización ha acompañado a sus más de 11.000 asociados en la mejora de sus empresas cafeteras, fortaleciendo no solo la producción, sino también la calidad de vida de las familias y comunidades. Desde programas de capacitación hasta iniciativas de sostenibilidad, la Cooperativa ha sido un motor de progreso, demostrando que la cooperación es un valor capaz de transformar realidades.
“En estos 25 años, hemos sido testigos y protagonistas del cambio en las fincas, las familias y los territorios”, señaló Gómez Giraldo. “Nuestra historia es la de miles de caficultores que han depositado su confianza y esfuerzo en esta Cooperativa, y nos sentimos orgullosos de contribuir al mejoramiento de su calidad de vida”. Este enfoque integral ha permitido que la organización no solo sea un actor clave en la comercialización del café, sino también un agente de desarrollo social y económico en Antioquia.
Un impacto que trasciende fronteras
El café antioqueño, reconocido mundialmente por su calidad, ha encontrado en la Cooperativa un aliado estratégico para llegar a mercados internacionales. A través de su modelo cooperativo, la organización ha garantizado precios justos para los productores y ha promovido prácticas sostenibles que fortalecen la competitividad del sector. En un contexto global donde la demanda de café de origen crece, la Cooperativa ha sabido posicionar el grano antioqueño como un símbolo de excelencia.
Sin embargo, los desafíos persisten. La volatilidad de los precios internacionales, el cambio climático y la necesidad de renovar los cultivos son retos que la Cooperativa enfrenta con innovación y compromiso. “La caficultura del mañana se construye con el esfuerzo del presente”, afirmó Gómez Giraldo, subrayando la importancia de seguir invirtiendo en tecnología, capacitación y sostenibilidad.
Mirando hacia el futuro
Al celebrar sus 25 años, la Cooperativa de Caficultores de Antioquia no solo mira con gratitud su pasado, sino que proyecta un futuro de crecimiento y resiliencia. Con la mirada puesta en las nuevas generaciones de caficultores, la organización trabaja para fortalecer su modelo cooperativo, ampliar su impacto en los territorios y consolidar el café antioqueño como un referente global.
“Nos sentimos muy orgullosos de servir a nuestros caficultores y de crecer junto a ellos”, concluyó Gómez Giraldo. En un cuarto de siglo, la Cooperativa ha demostrado que el café es mucho más que un producto: es un legado de unión, esfuerzo y esperanza que seguirá floreciendo en las montañas antioqueñas.














