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Confianza Empresarial mixta: Comercio en alza, Industria en retroceso

Foto: Fedesarrollo. La Encuesta de Opinión Empresarial de Fedesarrollo, correspondiente a junio, revela un panorama mixto para el sector empresarial en Colombia.

Bogotá, Colombia – 30 de julio de 2025. La Encuesta de Opinión Empresarial de Fedesarrollo, correspondiente a junio de 2025, revela un panorama mixto para el sector empresarial en Colombia. El Índice de Confianza Comercial (ICCO) alcanzó un 24,0%, registrando un incremento de 3,0 puntos porcentuales (pps) frente a mayo. Este avance, según Luis Fernando Mejía, director ejecutivo de Fedesarrollo, se explica por dos factores principales: un aumento en las expectativas de los empresarios sobre la situación económica para el próximo semestre y una disminución en el nivel de existencias. Sin embargo, este optimismo se ve parcialmente opacado por una percepción menos favorable de la situación económica actual de las empresas, lo que sugiere que el repunte aún no se traduce en una mejora consolidada en el presente.

El crecimiento del ICCO refleja una mayor confianza en el sector comercial, impulsada por la expectativa de una recuperación económica en el mediano plazo. La reducción de existencias indica una mejor rotación de inventarios, lo que podría estar relacionado con una demanda más estable o estrategias comerciales más efectivas. No obstante, la percepción negativa sobre el desempeño actual de los negocios subraya la fragilidad de la recuperación en un contexto macroeconómico aún incierto.

Índice de Confianza Industrial: Retroceso por Pedidos y Existencias

Por otro lado, el Índice de Confianza Industrial (ICI) se situó en 1,5% en junio, reflejando una caída de 4,6 pps respecto a mayo. Esta disminución, según Mejía, responde principalmente a una reducción en el volumen actual de pedidos y un incremento en los niveles de existencias, lo que indica una menor actividad productiva y una acumulación de inventarios no deseados. Sin embargo, el impacto negativo se vio parcialmente compensado por un aumento en las expectativas de producción para el próximo trimestre, lo que sugiere que los industriales aún mantienen cierto optimismo sobre el futuro cercano.

La contracción en los pedidos actuales señala un enfriamiento en la demanda interna y externa, mientras que el aumento de existencias podría reflejar una menor capacidad de absorción por parte del mercado. Este panorama plantea desafíos para el sector industrial, que enfrenta restricciones derivadas de un entorno económico complejo, con presiones fiscales y costos de producción que afectan su competitividad.

Expectativas de Empleo y Contrabando: Luces y Sombras

La encuesta también destacó un avance positivo en las expectativas de generación de empleo en el sector industrial para el próximo trimestre, con un aumento de 3,3 pps frente al primer trimestre de 2025 y de 5,0 pps respecto al mismo período de 2024. Este dato sugiere una mayor disposición de los industriales para contratar, lo que podría ser una señal temprana de reactivación en el mercado laboral del sector.

En cuanto al contrabando, la percepción de los industriales sobre su impacto aumentó al 4,7% en junio, un incremento de 8,9 pps frente al trimestre anterior (-4,2%), aunque se mantuvo ligeramente por debajo del 5,3% registrado en el mismo trimestre de 2024. Este repunte en la percepción del contrabando podría estar relacionado con la debilidad en los controles aduaneros o un aumento en las actividades ilícitas, lo que representa un desafío adicional para la competitividad del sector industrial.

Implicaciones para la Economía Colombiana

El contraste entre el repunte del ICCO y el retroceso del ICI refleja una recuperación económica dispareja en Colombia. Mientras el sector comercial muestra signos de dinamismo, impulsado por mejores expectativas y una gestión más eficiente de inventarios, el sector industrial enfrenta obstáculos estructurales que limitan su capacidad de respuesta. La caída en los pedidos y el aumento de existencias sugieren que la demanda interna aún no se ha consolidado, mientras que las expectativas positivas de empleo y producción podrían ser un indicio de una mejora gradual en el horizonte.

El contexto macroeconómico, marcado por presiones fiscales y una incertidumbre regulatoria, sigue siendo un factor determinante. La capacidad del gobierno para implementar políticas que fortalezcan la demanda interna, reduzcan el contrabando y estabilicen las condiciones financieras será crucial para consolidar la confianza empresarial y traducirla en un crecimiento sostenido. Por ahora, el sector comercial parece liderar el camino hacia la recuperación, mientras que el industrial requiere medidas más contundentes para superar sus desafíos.