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Colombia inicia negociación con EE. UU. para proteger exportaciones frente a aranceles del 10%

El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, envió una solicitud de negociación con Estados Unidos para mitigar el impacto de un arancel.

Medellín, Colombia – 18 de julio de 2025. Colombia ha dado un paso decisivo en la defensa de sus exportaciones al radicar formalmente, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, una solicitud de negociación con Estados Unidos para mitigar el impacto de un arancel base del 10% anunciado por la administración estadounidense. Así lo confirmó en Medellín, Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, quien aseguró que esta acción posiciona al país en la fila para negociar exenciones de productos estratégicos como café, flores, banano, aguacate, manufacturas de ventanería, transformadores y productos plásticos, que son fundamentales para la economía colombiana. En un contexto de incertidumbre global y creciente competencia comercial, esta negociación se perfila como clave para proteger el mercado estadounidense, el principal destino de las exportaciones colombianas.

Un paso estratégico en la negociación comercial

El anuncio del arancel del 10% por parte de Estados Unidos, liderado por la administración de Donald Trump, generó preocupación en Colombia, dado que este país es su mayor socio comercial, absorbiendo el 29% de las exportaciones colombianas en los primeros 11 meses de 2024, según la agencia de estadísticas colombiana. Productos como café, flores, banano y aguacate, junto con manufacturas como ventanería, transformadores y plásticos, son particularmente sensibles, ya que representan una parte significativa del comercio bilateral. Por ejemplo, Colombia suministra cerca del 20% del café importado y más del 33% de las flores de corte a EE. UU.

Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, destacó la importancia de la solicitud presentada por el Ministerio de Comercio: “Ya se radicó la solicitud de negociación, lo que nos coloca en la fila. Vamos a ver cómo nos va en ese proceso. Lo que entendemos es que Estados Unidos mantendrá un arancel base del 10%, pero la negociación permitirá excluir productos fundamentales para Colombia”. Esta estrategia busca aprovechar el marco del Acuerdo de Promoción Comercial entre Colombia y Estados Unidos (CTPA), vigente desde 2012, que eliminó la mayoría de los aranceles a las exportaciones colombianas y que, según la Comisión de Comercio Internacional (ITC), ha incrementado las exportaciones estadounidenses a Colombia en más de $1.100 millones anuales.

Audio: Javier Díaz Molina. Presidente de Analdex

Productos clave en la mira

La negociación se centrará en proteger productos estratégicos que sostienen la economía colombiana y generan miles de empleos en Antioquia y otras regiones. Entre los más relevantes están:

  • Café: Colombia es el tercer mayor proveedor de café a EE. UU., con exportaciones que representaron el 20% del mercado estadounidense en 2024. Un arancel del 10% podría elevar los precios y reducir la competitividad frente a otros proveedores como Brasil o Vietnam.
  • Flores: Colombia lidera como el principal proveedor de flores de corte a EE. UU., con un 33% de las importaciones de plantas de vivero, especialmente relevantes para eventos como el Día de San Valentín. Un arancel podría encarecer estos productos, afectando a floricultores en Antioquia y Cundinamarca.
  • Banano y aguacate: Estos productos agrícolas son esenciales para las exportaciones colombianas, con un crecimiento notable en el mercado estadounidense gracias al CTPA. En 2022, las exportaciones de frutas frescas superaron los $1.000 millones, según el OEC.
  • Manufacturas: Productos como ventanería, transformadores eléctricos y plásticos, que han ganado terreno en el mercado estadounidense, podrían perder competitividad si se aplican aranceles, afectando a industrias manufactureras en Antioquia, Valle del Cauca y Bogotá.

“Estos productos son fundamentales no solo por su valor económico, sino por su impacto social, ya que generan empleo y desarrollo en regiones clave”, señaló Díaz Molina. En Antioquia, por ejemplo, la floricultura y el sector bananero son motores económicos, con más de 100.000 empleos directos e indirectos, según estimaciones de Asocolflores y Augura.

Retos y oportunidades en la negociación

La negociación no estará exenta de desafíos. Aunque el CTPA ofrece un marco favorable, la reciente amenaza de aranceles por parte de EE. UU., inicialmente vinculada a disputas sobre deportaciones, ha generado tensiones. En enero de 2025, Colombia evitó una guerra comercial al aceptar vuelos de deportación, pero la posibilidad de aranceles persiste, según reportes de Reuters. Además, la creciente influencia de China, que superó a EE. UU. en importaciones a Colombia en enero de 2025, añade presión para mantener la competitividad en el mercado estadounidense.

El Ministerio de Comercio, liderado por Diana Marcela Morales, ya prepara una misiva para negociar exenciones específicas, con un enfoque técnico que priorice los intereses colombianos. La ministra ha enfatizado un “diálogo bilateral respetuoso” para garantizar que productos clave queden excluidos del arancel, preservando el superávit comercial de EE. UU. con Colombia, que alcanzó $1.300 millones en 2024.

Antioquia: un actor clave en la defensa comercial

Antioquia, como epicentro de la producción de flores, banano y manufacturas, jugará un papel crucial en esta negociación. La región aporta una parte significativa de las exportaciones colombianas a EE. UU., especialmente en flores y productos agrícolas. La Cámara de Comercio de Medellín ha destacado que el 30% de las exportaciones no minero-energéticas de Antioquia se dirigen a EE. UU., lo que subraya la importancia de proteger este mercado. Además, el sector industrial de la región, con productos como ventanería y transformadores, depende de la estabilidad comercial para mantener su crecimiento.

“Vamos a ver cómo se desarrolla esta negociación, pero es vital que productos como el café, las flores y el banano queden protegidos. Antioquia tiene mucho en juego”, afirmó Díaz Molina. La región, con su fuerte tradición exportadora, espera que el diálogo bilateral resulte en acuerdos que mantengan su competitividad y fortalezcan su aporte al desarrollo económico del país.

Un futuro de diálogo y competitividad

La solicitud de negociación presentada por Colombia marca el inicio de un proceso crítico para la economía nacional. Con el apoyo del CTPA y una estrategia técnica liderada por el Ministerio de Comercio, el país busca proteger sus exportaciones más valiosas y consolidar su posición en el mercado estadounidense. Aunque los resultados dependerán de la disposición de EE. UU. a flexibilizar su política arancelaria, el compromiso de Colombia con el diálogo bilateral ofrece una oportunidad para fortalecer la relación comercial y garantizar beneficios mutuos.

En un mundo de creciente proteccionismo, Antioquia y Colombia apuestan por la calidad de sus productos y la solidez de su oferta exportadora para mantener su lugar en el mercado global, demostrando que el talento y la innovación de sus productores son clave para superar los desafíos comerciales.