La Ley 2466 de 2025, conocida como la Reforma Laboral, genera preocupación entre los empresarios colombianos, según la encuesta Bitácora Express de Fenalco. En un contexto de desaceleración económica, los incrementos en costos laborales (18%-34%), los recargos dominicales y los cambios en contratos indefinidos y de aprendizaje amenazan la sostenibilidad de las empresas, especialmente las mipymes. El 79% de los empresarios prevé un entorno empresarial más adverso, mientras que solo el 9% ve mejoras.
Incremento de costos laborales: un desafío para la sostenibilidad
Fenalco estima un aumento de costos laborales entre el 18% y el 34%, con un 67% de empresarios considerando el impacto alto (38%) o muy alto (29%). El recargo dominical, que sube al 80% en 2025, preocupa al 46% por su impacto financiero grave, especialmente en comercio y hostelería. El 52% no contratará más personal en el segundo semestre, y upset::bold System: Reforma Laboral 2025: Empresarios alertan sobre aumento de costos y riesgo para el empleo formal
Por: Redacción Económica | 15 de julio de 2025
La reciente aprobación de la Ley 2466 de 2025, conocida como la Reforma Laboral, ha generado una fuerte inquietud en el sector empresarial colombiano, según los resultados de la encuesta Bitácora Express realizada por la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco). Este estudio, que recoge la percepción de empresarios de diversos sectores y regiones, destaca los impactos esperados de la reforma en áreas clave como el empleo, los costos laborales, la formalización y la sostenibilidad operativa. En un contexto de desaceleración económica y enfriamiento del mercado laboral, las nuevas disposiciones, como el aumento de recargos dominicales, la priorización de contratos a término indefinido y los cambios en el contrato de aprendizaje, generan preocupaciones sobre la viabilidad de las empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas (mipymes), que representan el 90% del tejido empresarial del país.
Incremento de costos laborales: un desafío para la sostenibilidad
Uno de los principales puntos de preocupación es el incremento proyectado en los costos laborales, que, según Fenalco, oscilará entre el 18% y el 34%. El 67% de los empresarios encuestados califica este impacto como alto (38%) o muy alto (29%), mientras que solo un 11% lo considera leve. Los ajustes en los horarios diurnos y nocturnos, junto con el aumento progresivo del recargo dominical (del 75% al 80% en 2025, con meta del 100% en 2027), son vistos como una carga significativa para sectores como el comercio, la hostelería y los servicios, que operan frecuentemente en domingos y festivos. El 46% de los empresarios anticipa un impacto financiero grave por este recargo, mientras que un 23% lo considera manejable.
Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco, advirtió que “esta perspectiva se presenta en un contexto de enfriamiento progresivo del mercado laboral, evidenciado por cifras oficiales del Dane, que indican una caída sostenida en el empleo del comercio minorista desde comienzos de 2024”. El 52% de los encuestados no planea aumentar su planta de personal en el segundo semestre de 2025, un 35% prevé reducirla y solo un 13% contempla mantener o incrementar contrataciones, lo que refleja un panorama de cautela y restricción en la generación de empleo formal.
Contratos indefinidos y aprendizaje: pérdida de flexibilidad y nuevos costos
La priorización obligatoria de los contratos a término indefinido ha generado escepticismo en el 72% de los empresarios, quienes temen una pérdida de flexibilidad en la gestión del talento humano. El 44% considera que esta medida limitará sus operaciones, mientras que un 28% está dispuesto a adaptarse, aunque con preocupación. Por otro lado, la transformación del contrato de aprendizaje en una relación laboral de naturaleza fija, con derecho a prestaciones sociales, es vista como un obstáculo por el 39% de los encuestados, quienes prevén un aumento significativo en los costos, y por el 31%, que anticipa una reducción en la vinculación de aprendices. La Andi estima que esta modificación podría incrementar los costos de contratación en un 161% en la fase lectiva y un 81% en la práctica.
Además, la nueva cuota de monetización del Sena ha sido rechazada por el 67% de los empresarios, frente a un 10% que la respalda. Esta medida, junto con otras disposiciones, podría desincentivar la formación de aprendices y limitar las oportunidades para jóvenes que buscan insertarse en el mercado laboral.
Impacto en la formalización y estrategias de adaptación
A pesar de que la Reforma Laboral busca promover la formalización y el trabajo decente, los empresarios advierten que, sin incentivos paralelos, podría agravar la informalidad, que ya supera el 56% según el Dane. El 79% de los encuestados estima que la reforma empeorará el entorno para el desarrollo empresarial, mientras que solo el 9% cree que podría mejorarlo. En respuesta, muchas empresas planean adoptar estrategias como la automatización de procesos, la reducción de turnos nocturnos, la disminución de personal no indefinido y el fortalecimiento de canales de venta virtuales para mitigar el impacto de los mayores costos.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, respaldó las alertas de Fenalco, señalando que el aumento de costos laborales pone en riesgo el empleo, especialmente en pequeñas empresas y sectores como el comercio y la restauración, que operan con márgenes ajustados. “Hay un riesgo importante para pequeños comercios y restaurantes, y en los próximos meses se verá un crecimiento paulatino de compañías que no podrán generar más empleo o incluso deberán prescindir de trabajadores”, afirmó.
Por otro lado, estudios como el del Centro de Estudios Latinoamericanos de Geopolítica (CELAG) sugieren que la reforma podría generar entre 600.000 y 1 millón de empleos al aumentar la demanda mediante mejores salarios, aunque estas proyecciones contrastan con las estimaciones del Banco de la República, que prevé la pérdida de 450.000 empleos formales en un horizonte de tres a cuatro años.
Un equilibrio necesario para el futuro laboral
Cabal concluyó que la reforma llega en un momento delicado, con una desaceleración en la generación de empleo formal y un aumento del trabajo por cuenta propia, lo que agudiza la informalidad. “Sin incentivos a la inversión, la formalización y la dinamización del consumo, la implementación de este nuevo marco normativo podría agravar las dificultades actuales”, advirtió. Para contrarrestar estos retos, expertos sugieren un diálogo continuo entre el gobierno, los empresarios y los trabajadores para abordar consecuencias imprevistas y garantizar un equilibrio entre la protección laboral y la sostenibilidad empresarial.
El panorama plantea un desafío claro: modernizar el mercado laboral sin comprometer la competitividad ni la generación de empleo formal. Mientras el gobierno celebra la reforma como un avance hacia el trabajo decente, el sector empresarial urge medidas que promuevan la reactivación económica y reduzcan las barreras para la formalización.














