Nueva York, Estados Unidos – 10 de julio de 2025. El grupo italiano Ferrero, reconocido por marcas como Nutella y Ferrero Rocher, ha acordado la adquisición de WK Kellogg, fabricante de cereales icónicos como Frosted Flakes, Froot Loops y Special K, por US$3.100 millones. Anunciada el 10 de julio de 2025, esta operación marca un hito en la consolidación del sector de alimentos envasados, en un contexto de desafíos por la inflación y un cambio en las preferencias de los consumidores hacia opciones más saludables. La transacción posiciona a Ferrero como un actor clave en el mercado de cereales de Norteamérica, integrando marcas emblemáticas y fortaleciendo su estrategia de expansión global.
Respuesta a un mercado en transformación
El sector de alimentos envasados enfrenta un entorno complejo, con una demanda afectada por la inflación persistente y un giro hacia productos más saludables. WK Kellogg, que se separó de Kellanova en octubre de 2023 para enfocarse en el negocio de cereales en Norteamérica, ha reportado proyecciones de ventas netas para el segundo trimestre de 2025 entre US$610 y US$615 millones, por debajo de las estimaciones de los analistas de US$653.7 millones, según datos de LSEG. Asimismo, la empresa anticipa un beneficio neto ajustado de entre US$43 y US$48 millones, reflejando los retos de costos de insumos y un gasto más cauteloso por parte de los consumidores en EE.UU.
Ferrero ofreció US$23 por acción, una prima del 31% sobre el precio de cierre previo de WK Kellogg, lo que impulsó un aumento del 30.4% en las acciones, alcanzando US$22.84 en las primeras operaciones del 10 de julio de 2025. Esta adquisición permite a Ferrero diversificar su portafolio más allá de los dulces, integrando marcas de cereales con fuerte presencia en EE.UU., Canadá y el Caribe, y abre la puerta a innovaciones en categorías como snacks y desayunos saludables.
Consolidación estratégica en la industria alimentaria
La compra de WK Kellogg es la mayor adquisición de Ferrero en los últimos años, superando operaciones previas como la compra del negocio de dulces de Nestlé en EE.UU. por US$2.800 millones en 2018. Con una facturación de US$19.200 millones en el ejercicio fiscal finalizado el 31 de agosto de 2024, Ferrero refuerza su presencia en Norteamérica, donde opera 22 plantas de producción y 11 oficinas. La integración de WK Kellogg suma marcas como Raisin Bran y Corn Flakes a un portafolio que ya incluye Kinder, Tic Tac, Keebler y Famous Amos, fortaleciendo su posición en el mercado global de alimentos.
Esta operación se inscribe en una ola de consolidación en la industria, como lo evidencia la adquisición de Kellanova por Mars por US$35.900 millones en 2024. Según el analista Brad Haller, de West Monroe, estas transacciones buscan ganar escala y diversificar categorías para adaptarse a las cambiantes preferencias de los consumidores. Ferrero, liderado por Giovanni Ferrero, proyecta sinergias de hasta US$200 millones anuales, especialmente en la cadena de suministro, al combinar su experiencia en marcas premium con la distribución de WK Kellogg en más de 180 países.
Oportunidades y desafíos para el futuro
El mercado de cereales enfrenta presiones adicionales, como la creciente demanda de productos saludables. WK Kellogg ha iniciado esfuerzos para reformular sus cereales, eliminando colorantes sintéticos en respuesta a iniciativas como la Comisión Make America Healthy Again, liderada por Robert F. Kennedy Jr. Sin embargo, la empresa arrastra una deuda de US$500 millones y opera en un segmento en declive, con una caída proyectada del 3% para 2027. La adquisición por Ferrero ofrece recursos financieros y oportunidades de innovación, según el CEO Gary Pilnick, quien destacó el potencial para explorar nuevas categorías más allá de los cereales tradicionales.
La transacción, sujeta a aprobaciones regulatorias y de accionistas, se espera que se concrete en la segunda mitad de 2025, tras lo cual WK Kellogg dejará de cotizar en la Bolsa de Nueva York como subsidiaria de Ferrero. Este movimiento no solo consolida la presencia de Ferrero en Norteamérica, sino que también redefine el panorama competitivo del sector, prometiendo innovaciones que integren marcas icónicas en un mercado en constante evolución.














