Advertisement

Colombia enfrenta alerta fiscal: Fitch Ratings cuestiona la sostenibilidad

Fitch Ratings emitió una advertencia sobre el deterioro de las finanzas públicas de Colombia, tras la presentación del Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) y la suspensión de la regla fiscal por tres años. La calificadora señaló que esta decisión refuerza la rebaja de la perspectiva soberana a negativa, anunciada en marzo de 2025, y pone en evidencia las debilidades estructurales de la política fiscal del país.

Según Fitch, el déficit del Gobierno Nacional Central (GNC) podría alcanzar el 7,1% del PIB en 2025, un nivel significativamente superior al 5,6% proyectado para 2024 y al límite de la regla fiscal (5,4% del PIB). Este aumento refleja una combinación de menor crecimiento económico, estimado en 1,5% para 2025 según el Banco de la República, y un gasto público que no ha sido acompañado por medidas de austeridad efectivas. La deuda pública, que cerró 2024 en el 55% del PIB, podría superar el 60% en 2026 si no se implementan ajustes, según proyecciones del MFMP.

Reforma tributaria: incertidumbre y escepticismo

El plan del gobierno para reducir el déficit depende de ingresos inciertos, particularmente de una reforma tributaria que busca recaudar hasta $25,4 billones (aproximadamente 1,2% del PIB). Sin embargo, Fitch expresó dudas sobre su viabilidad, considerando el ajustado calendario legislativo antes de las elecciones presidenciales de 2026 y la resistencia de sectores empresariales y políticos. En 2023, una reforma similar enfrentó oposición por su impacto en las Mipymes, y la actual propuesta, aún indefinida, podría generar un debate prolongado en el Congreso.

La calificadora también criticó las expectativas de recaudo sobreestimadas, basadas en un crecimiento económico optimista (2,5% para 2026) y mejoras en la lucha contra la evasión fiscal, que históricamente han sido insuficientes. Por ejemplo, en 2024, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) recaudó solo el 85% de la meta proyectada para combatir la evasión, según el Consejo Gremial Nacional.

Suspensión de la regla fiscal: un riesgo para la credibilidad

La decisión de suspender la regla fiscal por tres años, aprobada en el marco del MFMP, ha sido un punto central de las críticas de Fitch. Esta norma, establecida en 2011, limita el déficit fiscal para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas. Su suspensión, justificada por el gobierno como una medida para financiar prioridades sociales y la transición energética, envía una señal de falta de compromiso con la disciplina fiscal, según la calificadora.

“La suspensión de la regla fiscal, combinada con la falta de austeridad y recortes de gasto poco realistas, mina la credibilidad de la política fiscal colombiana,” señaló Fitch. La firma advirtió que los recortes de gasto propuestos, que incluyen reducciones en subsidios y transferencias, dependerán de la próxima administración, lo que añade incertidumbre. En 2024, el gasto público creció un 8% frente al PIB, impulsado por programas sociales y subsidios energéticos, según el Ministerio de Hacienda.

Impacto en los mercados y la inversión

La advertencia de Fitch podría elevar los costos de financiación para Colombia en los mercados internacionales. La rebaja en la perspectiva soberana a negativa ya incrementó el riesgo país, medido por el EMBI Global, en 50 puntos básicos desde marzo de 2025, situándolo en 320 puntos, según Bloomberg. Esto encarece los bonos soberanos y limita el acceso a crédito externo, justo cuando el país necesita financiar proyectos de infraestructura y transición energética, como los $1,5 billones en regalías anunciados recientemente por el Ministerio de Minas y Energía.

Además, la incertidumbre fiscal podría desincentivar la inversión extranjera directa (IED), que cayó un 15% en 2024, según el Banco de la República, afectando sectores como minería y energía, que representan el 60% de las exportaciones. La Cámara de Comercio de Bogotá alertó que la percepción de inestabilidad fiscal podría reducir la confianza de los inversionistas, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas con socios como Estados Unidos.

Retos y perspectivas

Para recuperar la confianza de los mercados, Colombia necesita un plan fiscal creíble que combine ajustes en el gasto con ingresos estructurales. Expertos como Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda, sugieren que una reforma tributaria debería enfocarse en ampliar la base gravable en lugar de aumentar tasas, evitando presiones sobre las Mipymes. Además, la reincorporación gradual de la regla fiscal en 2028, como propone el MFMP, debe ir acompañada de medidas de transparencia y monitoreo.

El gobierno enfrenta un delicado equilibrio: cumplir con sus compromisos sociales, como la financiación de programas contra la pobreza (que beneficiaron a 2,5 millones de hogares en 2024, según el DNP), mientras mantiene la sostenibilidad fiscal. Sin una reforma tributaria aprobada y recortes de gasto efectivos, el riesgo de una rebaja en la calificación crediticia (actualmente BB+ por Fitch) podría materializarse, elevando aún más los costos de endeudamiento.

La advertencia de Fitch subraya la urgencia de una estrategia fiscal sólida que restaure la confianza de los inversionistas y garantice el financiamiento de las prioridades nacionales. En un entorno económico global incierto, Colombia debe navegar con cautela para evitar un deterioro mayor de sus finanzas públicas.

Le puede interesar: Gobierno suspende regla fiscal por tres años y enciende alertas económicas