Durante la Convención Bancaria 2025 en Cartagena, Javier Suárez, presidente de la junta directiva de Asobancaria, destacó la notable recuperación del sector bancario colombiano. Esta afirmación fue respaldada por César Attilio Ferrari Quine, Superintendente Financiero de Colombia, quien señaló que el número de bancos con pérdidas se redujo de quince a solo cinco en el último año. Este logro refleja la solidez y resiliencia del sistema financiero nacional, un tema central del evento. La mejora se atribuye a factores como la reducción de las tasas de interés comerciales impulsada por los propios bancos, lo que ha estimulado la demanda de crédito y, en consecuencia, ha incrementado los ingresos y utilidades de las entidades.
Según datos de la Superintendencia Financiera, esta dinámica ha fortalecido la capacidad de los bancos para responder a las necesidades del mercado, consolidando al sector como un pilar clave para el crecimiento económico del país en un contexto de retos globales y locales. La recuperación del sector bancario es un signo alentador de su capacidad para adaptarse y prosperar en un entorno económico dinámico.
Retos en la implementación del 4×1000
A pesar de los avances, una de las principales preocupaciones planteadas en la Convención Bancaria fue la lenta implementación de la exención del impuesto del 4×1000 para cuentas de ahorro con movimientos inferiores a 17 millones de pesos. El Superintendente Ferrari aclaró que la responsabilidad de esta medida recae principalmente en la DIAN, ya que se trata de un mandato legal, y no en la Superintendencia Financiera. Aunque los bancos y las cooperativas han alcanzado acuerdos internos para su aplicación, la falta de coordinación entre estos actores ha retrasado su entrada en vigor.
Esta situación ha generado inquietud entre los ahorradores, quienes esperan beneficiarse de una medida diseñada para aliviar la carga tributaria de millones de colombianos. La demora evidencia un desafío en la articulación del sector privado para materializar políticas que promuevan la inclusión financiera y el bienestar de los ciudadanos. Resolver este obstáculo será esencial para garantizar que los beneficios lleguen efectivamente a la población objetivo.
Perspectivas para el sector financiero
La Convención Bancaria 2025 ha servido como un espacio clave para analizar el desempeño del sector y sus desafíos pendientes. La reducción de bancos con pérdidas y el aumento de la demanda de crédito reflejan un entorno más favorable para la banca, pero la demora en la implementación del 4×1000 subraya la necesidad de una mayor colaboración entre instituciones financieras y entidades gubernamentales. La solidez del sistema, respaldada por una gestión eficiente y estrategias para estimular el crédito, posiciona al sector bancario como un motor de desarrollo económico.
Sin embargo, resolver los cuellos de botella en la aplicación de medidas como la exención del 4×1000 será crucial para fortalecer la confianza de los ciudadanos y maximizar el impacto de las políticas de inclusión financiera en Colombia. La Convención destacó la importancia de alinear esfuerzos entre el sector público y privado para consolidar un sistema financiero inclusivo, eficiente y capaz de responder a las necesidades de una economía en constante evolución.














