En una reciente audiencia sobre la reforma laboral, representantes de los principales gremios económicos de Colombia expusieron posturas contrastantes, reflejando la complejidad de las negociaciones en torno a este proyecto. La Federación Nacional de Comerciantes Empresarios (Fenalco), liderada por Jaime Alberto Cabal, reiteró su firme oposición al texto actual, argumentando que sus disposiciones podrían generar impactos negativos en el empleo, la informalidad y la sostenibilidad de miles de negocios, especialmente pequeñas y medianas empresas. Según Fenalco, la reforma mantiene problemas estructurales que ya provocaron su archivo en dos ocasiones previas, como el aumento de costos laborales y la rigidez en las condiciones de contratación, lo que podría desincentivar la generación de empleo formal. Cabal instó al Gobierno a reconsiderar el proyecto y buscar un equilibrio que no comprometa la competitividad del sector comercial, crucial para la economía nacional.
Por su parte, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), adoptó un tono más conciliador, expresando optimismo sobre la posibilidad de aprobar la reforma laboral antes del 20 de junio de 2025. Mac Master destacó la necesidad de alcanzar consensos para evitar fricciones y señaló que la Andi apoya puntos específicos, como el recargo por horas extra y dominicales, siempre que se mitiguen los impactos negativos en el sector empresarial. En conversaciones con el ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, la Andi propuso ajustes en temas como los costos de la terminación unilateral de contratos, incentivos para la contratación de aprendices del SENA y la ampliación de licencias de paternidad y laborales. Estas propuestas, enviadas a los senadores de la Comisión Cuarta, buscan garantizar que la reforma impulse el empleo sin afectar la sostenibilidad de las empresas. Sin embargo, Mac Master cuestionó la consulta popular anunciada por Sanguino, calificándola como una “gran campaña política” que, aunque permite expresar opiniones ciudadanas, carece de capacidad para generar soluciones inmediatas, ya que cualquier resultado debe pasar por el trámite legislativo.
La Asociación Nacional de Agencias de Viajes y Turismo (Anato), representada por su presidenta ejecutiva, Paula Cortés Calle, también participó en la audiencia, enfatizando la importancia de proteger el empleo en un sector clave como el turismo, que ha mostrado un crecimiento significativo en reservas aéreas internacionales en 2025. Cortés expresó preocupación por los posibles efectos de la reforma laboral en las agencias de viajes, que dependen de la flexibilidad para adaptarse a la estacionalidad del sector. Anato abogó por un diálogo inclusivo que contemple las particularidades de cada industria, evitando medidas que puedan encarecer la operación de las empresas turísticas, especialmente las pymes.
Los líderes gremiales coincidieron en la necesidad de un debate más amplio en el Congreso, donde se consideren propuestas alternativas como las “mini reformas” laborales presentadas por el Partido Liberal. Estas iniciativas buscan soluciones puntuales sin alterar profundamente el marco laboral actual.
La audiencia dejó claro que, mientras Fenalco mantiene una postura de rechazo, la Andi y Anato apuestan por un diálogo constructivo, aunque con reservas sobre los alcances de la reforma y la consulta popular. Este debate refleja los desafíos de equilibrar los intereses de los trabajadores, las empresas y el Gobierno en un contexto económico complejo.














