
Foto tomada de Frutavo.com
En lo corrido del 2014, Antioquia ha exportado cerca de 50 toneladas de aguacate Hass a Europa y la cifra podría llegar a 5.000 toneladas si los productores cumplieran con ciertos estándares, como estar certificados.
Justamente, esa fue una de las razones para que la Gobernación de Antioquia, varias universidades lideradas por la Universidad Nacional de Colombia y algunas entidades del sector agropecuario emprendieran un proyecto con regalías, aprobado anteriormente por el Órgano Colegiado de Administración y Decisión (OCAD) nacional de ciencia y tecnología.
Se trata de un macroproyecto para la cadena del aguacate en Antioquia que busca principalmente dar luces por medio de la investigación a cinco grandes temas. Entre estos se encuentran el desarrollo genético, el manejo de plagas, la cosecha y poscosecha, y la oferta de materiales certificados.
“El primero de ellos es el desarrollo genético de la especie Hass, pues es necesario saber qué es lo que estamos sembrando y con qué vamos a llegar a mercados terminales. Esto, dado que hay unos requerimientos de uniformidad, tamaño, peso y calidad, que no podemos garantizar hoy con la variabilidad genética tan alta que tienen nuestros aguacates cultivados”, aseguró Francisco Ceballos, director del Centro de investigación La Selva de Corpoica, en Rionegro (Antioquia).
De acuerdo con Giovanni Pérez, director de Extensión de la Universidad Nacional Sede Medellín, otro de los aspectos a analizar por medio de subproyectos, es el de programas para el manejo de plagas en el aguacate. Esto se realizará en conjunto con Corpoica, el ICA, las universidades del Tolima y de Antioquia, el Politécnico Jaime Isaza Cadavid, una corporación del aguacate y varias fincas productoras.
El tema de los índices de cosecha y poscosecha para el aguacate Hass, es otro subproyecto por medio del cual se busca cumplir normas y requisitos demandados por los mercados internacionales.
La Universidad también participará en la investigación sobre el desarrollo de oferta de materiales certificados de aguacate del Departamento de Antioquia, con calidad genética, biológica y sanitaria. Así como en un trabajo de caracterización ecofisiológica y productiva del fruto, en el que solo estarán Corpoica, la Universidad del Tolima, Corpoaguacate y la U.N.
Este macroproyecto, en el que intervienen 11 entidades, estará bajo la coordinación de la U.N., que además de aportar en materia de investigación, debe asignar las actividades, revisar, verificar la ejecución y entregar los resultados.
Con este proyecto hay dos metas claras: mejorar la productividad de la cadena y, con ello, la competitividad de la misma, como una alternativa sustentable, insistió Pérez.
Para el desarrollo de este proyecto, que se espera sea ejecutado en 48 meses, se realizarán ejecuciones anuales. “Hay recursos de contrapartidas de las instituciones por el orden de los 550 millones de pesos y recursos de regalías por 850 millones, los cuales se ejecutarán durante esta vigencia (de enero a diciembre)”, agregó el director de Extensión de la U.N. en Medellín.
En Antioquia
En cuanto al panorama para este producto, Ceballos manifestó que Antioquia participa de manera importante en el proceso de exportación. Y aunque actualmente Colombia no tiene acceso al mercado norteamericano (que es un mercado de más de 5.000 millones de dólares anuales), se ubica como el sexto exportador mundial de aguacate, siendo el tercero en producción a nivel nacional después de Tolima y Bolívar.
Lo complejo está en que estos otros departamentos son grandes productores, pero de aguacates criollos en su gran mayoría. “Entonces Colombia, y específicamente Antioquia, han hecho una apuesta estratégicamente clara por estar en mercados internacionales a través de la comercialización de la variedad Hass, que es la más demandada en el mundo”, precisa el investigador de Corpoica.
A pesar de no contar con los mejores suelos para el cultivo de este aguacate, Ceballos expresa que una de las expectativas más grandes con este proyecto es tener una alta competitividad de los productores y comercializadores. “La idea es que cuando se abra el mercado norteamericano para el aguacate colombiano, podamos tener oferta para llegar allí y mejorar de manera colateral las condiciones de vida de los encadenados productivamente a los aguacates”.
Finalmente, de acuerdo con Carlos Mario Valencia, tecnólogo agropecuario de la Secretaría de Agricultura y coordinador del proyecto de regalías de aguacate, en el departamento hay establecidas 6.500 hectáreas de las cuales 3.000 son de Hass y de esas, 2.000 están en producción.
No obstante, para este año se prevé que el departamento producirá unas 6.000 toneladas de aguacate. Otra de las grandes preocupaciones es que no hay suficiente demanda interna en el país y debido a que no se han podido certificar muchas fincas, hay problemas de admisibilidad en mercados del exterior, los cuales tendrán que solucionarse. De ahí la gran esperanza que representa este proyecto.














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