
Foto tomada de Medellin.travel
Según los resultados de la primera fase del estudio realizado por la Universidad Nacional en Medellín, habrá que remover completamente el recubrimiento de la fachada del Parque Biblioteca España.
Esa fue la conclusión principal que ofrecieron los docentes investigadores de la Universidad Nacional de Colombia que participaron en el análisis de los daños presentados en la fachada de este emblemático edificio, inaugurado en 2007 en el nororiente de la capital antioqueña y que prendió las alarmas al presentar dos grandes desprendimientos de la fachada en abril y agosto del año pasado.
Básicamente, se determinaron tres puntos críticos que explican que la fachada presente esas condiciones. “En primer lugar no se construyó como se especifica en los planos estructurales; en segundo lugar, no cumple con las condiciones reglamentarias del concreto y la carga asociada a vientos; y un tercer hallazgo relevante es que no cuenta con un sistema de impermeabilización efectivo en la fachada”, informó la vicealcaldesa de la ciudad, Claudia Restrepo.
Entre lo observado por los profesionales de la U.N., también se enumeran aspectos como la insuficiencia de anclaje, humedades, fallas de conexión e imperfecciones de sujeción en la fachada flotante.
Frente a lo hallado, el profesor de la U.N. Yosef Farbiarz, líder de la investigación, señaló que en primera instancia el alcance del estudio de la Universidad era la evaluación técnica de las afectaciones de la biblioteca y el diseño de la rehabilitación a que hubiese lugar.
Para esto, revisaron toda la documentación existente acerca del diseño y la construcción de ese sistema de fachadas. “Tuvimos en cuenta cómo fue construida y todas las tendencias patológicas que muestra el sistema en la actualidad”.
También se encontraron cambios entre los planos iniciales que especificaban perfiles diferentes a los encontrados, aunque aseguraron que por lo pronto descartan que haya sido cuestión de materiales.
De todas maneras, lo que se definió es que será necesaria la remoción de todo el recubrimiento interno y externo de la fachada, así como de las estructuras metálicas, lo cual está sujeto a “lo que se encuentre una vez se desnude la misma, para ver si el comportamiento de la estructura cumple o no con las condiciones”.
Además, se debe actualizar esta fachada a la nueva norma de sismorresistencia del año 2010.
Lo que sigue
El profesor John Jairo Blandón explicó que el siguiente paso es entrar a la etapa del estudio de rehabilitación. “En esta vamos a presentar varias propuestas, y con la parte arquitectónica, definiremos con la Alcaldía cuál es la opción más viable para hacer los planos definitivos y una valoración final de lo que sería el proyecto”.
En la segunda etapa, la U.N. deberá presentar una propuesta de rehabilitación de la fachada que incluya el desmonte en su parte interna y externa.
Para esto, contará con el acompañamiento de Giancarlo Mazzanti, arquitecto del Parque, con el fin de que se puedan hacer consultas para el diseño definitivo de esa rehabilitación.
Una vez se cumpla este paso, se espera que la Alcaldía abra un proceso de licitación de la rehabilitación y que la etapa constructiva se demore unos 10 meses.
Finalmente, frente a los plazos contractuales, el profesor Farbiarz hizo énfasis en que la Universidad naturalmente los respeta y cumple (la U.N. se compromete a entregar el análisis a mediados de marzo). Sin embargo, “la extensión de los daños encontrados y de las inconsistencias entre diseño y construcción, hacen que el plazo restante sea muy limitado para encontrar, diseñar y culminar una solución completa y es posible que haya que prorrogarlo”.















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