La preparación del país exige disponer de liquidez inmediata para financiar la recuperación tras emergencias climáticas o telúricas.
Bogotá, 1 de octubre de 2026. Durante la Convención Internacional de Seguros 2026, Fasecolda le pide al Gobierno esquema público-privado de aseguramiento para proteger la economía nacional ante desastres naturales. El gremio busca articular el esfuerzo del Estado, la industria aseguradora privada y los reaseguradores internacionales.
Gustavo Morales, presidente de la Federación de Aseguradores Colombianos (Fasecolda), explicó que la preparación del país exige disponer de liquidez inmediata para financiar la recuperación tras emergencias climáticas o telúricas.
Un modelo de protección por capas para la economía
El gremio propone dividir la responsabilidad financiera según la severidad del evento. Por un lado, las aseguradoras comerciales responderían por las pérdidas hasta su límite patrimonial. Por otro lado, el Estado actuaría como respaldo frente a eventos catastróficos que desborden las capacidades del mercado.
Gracias a esta articulación, la economía colombiana contaría con recursos frescos del mercado global de reaseguros, disminuyendo la presión sobre las finanzas públicas.
| Componente del Esquema | Entidad Responsable | Alcance Operativo |
| Cobertura base | Aseguradoras privadas | Asunción de riesgos comerciales hasta el límite de capital |
| Transferencia global | Reaseguradores internacionales | Dispersión de pérdidas en los mercados de capitales globales |
| Respaldo de última instancia | Estado colombiano | Cobertura de eventos catastróficos de magnitud extrema |
| Gestión de datos | Estado y Fasecolda | Mapeo territorial de vulnerabilidad e infraestructura |
De igual forma, la iniciativa plantea desarrollar herramientas de aseguramiento que agilicen la dispersión de fondos para infraestructura pública y activos empresariales golpeados por catástrofes.
Regulaciones contables y los riesgos emergentes
Para poner en marcha esta estrategia, Fasecolda advirtió que Colombia requiere un marco regulatorio y tributario diferenciado. Dado que el seguro gestiona obligaciones de largo plazo, no es viable trasladar normas diseñadas para el sector bancario tradicional.
En particular, la implementación de la Norma Internacional de Información Financiera 17 (NIIF 17) impone exigencias de capital que podrían frenar la capacidad del sector para asumir nuevos riesgos.
Asimismo, la industria debe prepararse ante ciberriesgos, la transición energética y los desarrollos de inteligencia artificial, factores que reconfiguran las necesidades de protección de los ciudadanos y las empresas.
¿Qué propone Fasecolda al Gobierno en materia de desastres?
Fasecolda le pide al Gobierno esquema público-privado de aseguramiento para combinar recursos públicos, seguros privados y reaseguros internacionales ante eventos catastróficos.
¿En qué modelos internacionales se basa la propuesta?
La propuesta se inspira en las experiencias de México y España, donde existen fondos mixtos y consorcios que aseguran la infraestructura pública y el patrimonio privado.
¿Cómo funcionaría la distribución de riesgos?
Las aseguradoras privadas cubren las pérdidas hasta el tope de sus reservas, mientras el Estado asume el costo de los desastres que superen la capacidad del mercado.
¿Por qué la norma NIIF 17 preocupa a las aseguradoras?
La NIIF 17 modifica el tratamiento contable de las reservas técnicas, imponiendo mayores exigencias de solvencia que dificultan la creación de nuevas coberturas masivas.














