Fuertes lluvias provocan inundaciones mortales en Texas. El desbordamiento del río Pedernales obliga a evacuaciones masivas.
Texas, Estados Unidos, 16 de julio de 2026. La emergencia climática golpea con fuerza al estado de Texas. Equipos de rescate trabajan a contrarreloj para salvar a decenas de conductores varados y a personas atrapadas en sus hogares debido a inundaciones catalogadas como catastróficas.
La situación ha obligado a miles de ciudadanos a huir hacia terrenos más elevados este jueves 16 de julio de 2026. La catástrofe afecta a una región que aún se encuentra en proceso de recuperación tras las devastadoras crecidas del año pasado.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, confirmó que hasta el momento se reporta al menos una persona fallecida. El mandatario aseguró que las autoridades estatales mantienen como prioridad absoluta el despliegue de recursos para salvaguardar la vida de los ciudadanos.
El río Pedernales desata una «ola de inundación mortal»
Tras varios días de lluvias torrenciales continuas, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) emitió alertas de máxima urgencia. El organismo detalló que una “ola de inundación grande y mortal” baja a gran velocidad por el cauce del río Pedernales.
Esta situación revve la angustia en las localidades ribereñas. Se trata de la misma cuenca fluvial que sufrió crecidas repentinas el verano pasado, un evento trágico que cobró la vida de dos docenas de niños y monitores en el Camp Mystic.
En esta ocasión, el gobernador Abbott dio un parte de tranquilidad sobre estos alojamientos de verano, señalando que, según los monitoreos actuales, la mayoría de los campamentos no corren peligro inmediato.
Desbordamientos en Fredericksburg y alertas de tornado
La magnitud de la emergencia quedó registrada en Fredericksburg, Texas, donde el río Pedernales se desbordó por completo a lo largo de la Carretera Estatal 16. Los meteorólogos de la región han utilizado canales de difusión masiva con un mensaje claro: “¡Diríjanse a terrenos más elevados ahora mismo!”.
«Los cauces de agua se han transformado en cuestión de horas en mares de aguas bravas que fluyen con corrientes de alta velocidad, lo que imposibilita cualquier intento de navegación o tránsito terrestre», advirtió el Servicio Meteorológico Nacional.
A la par con el desbordamiento de los ríos, el sistema climático de la zona mantiene bajo alerta a los organismos de socorro debido a la formación y emisión de múltiples alertas de tornados en condados aledaños. Las autoridades piden a la población mantenerse informada y evitar salir a las vías principales.














