Esta advertencia, reportada inicialmente por The Wall Street Journal, llegó esta semana y añade una capa extrema de tensión en momentos en que el acuerdo de alto el fuego en la región se encuentra en una encrucijada.
Estados Unidos -10 de julio de 2026. El escenario geopolítico en Medio Oriente y la seguridad nacional de los Estados Unidos alcanzaron un nuevo punto de fricción crítica. Dos fuentes familiarizadas con el asunto informaron a CNN un hecho grave. El Gobierno de Israel compartió información de inteligencia con la administración estadounidense. El reporte detalla un nuevo y específico plan de Irán para asesinar al presidente Donald Trump.
Esta advertencia llegó esta semana. El diario The Wall Street Journal reportó inicialmente la noticia. El aviso añade una capa extrema de tensión en un momento clave. Actualmente, el acuerdo de alto el fuego en la región se encuentra en una encrucijada.
Las agencias de EE. UU. recibieron informes constantes en las últimas semanas sobre amenazas generales contra el mandatario. Sin embargo, la notificación israelí se refiere a un complot concreto. Por lo tanto, el flujo de inteligencia opera en un momento de máxima volatilidad. Un paso en falso podría desencadenar una confrontación abierta a gran escala.
Disputas internas por el alcance del informe
Funcionarios de Washington sugirieron de forma reservada el propósito de esta gestión. Israel busca influir en las decisiones de Trump mediante este informe. El mandatario analiza actualmente si intensifica las acciones militares directas contra el régimen de Teherán.
Por esta razón, la comunidad de inteligencia de EE. UU. mantiene cierto escepticismo. Sus propios canales aún no verifican los detalles de manera independiente. Algunos analistas siempre dudan de los reportes israelíes.
Represalias históricas y la postura de Trump
La Casa Blanca evitó comentar la advertencia de los servicios secretos israelíes. En su lugar, remitió a la prensa a las declaraciones recientes de Donald Trump. El pasado miércoles, el mandatario aseguró que conoce una nueva lista de objetivos. Irán lo clasifica a él como el blanco prioritario de sus operaciones.
El Gobierno estadounidense advierte este riesgo desde hace tiempo. Teherán busca venganza por el ataque con drones que Trump ordenó en 2020. Dicha operación militar acabó con la vida del alto general iraní Qasem Soleimani.
“Quieren eliminar al líder de Estados Unidos: a mí. Vi esta mañana que estoy en todas y cada una de sus listas. Hasta ahora he tenido un poco de suerte, pero quizá eso no dure mucho. Son personas malvadas y enfermas. Tenemos que extirpar ese cáncer temprano”.
Por otra parte, la presión social interna en Irán recrudeció la narrativa belicista. Una multitud de ciudadanos iraníes clamó por la muerte del presidente estadounidense durante el fin de semana. Las arengas ocurrieron en los actos fúnebres del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, a quien mataron al inicio de las hostilidades. Este panorama rompió por completo el pacto de no agresión de 60 días.
Diplomacia tras bambalinas y preparativos de guerra
Los ataques y las amenazas cruzadas se reactivaron en los últimos días. Además, Trump declaró la víspera que el Memorando de Entendimiento con Irán terminó. A pesar de esto, los canales diplomáticos siguen abiertos. Funcionarios norteamericanos confirmaron que Washington y Teherán continúan negociando en secreto. Las partes buscan salvar un acuerdo nuclear para mediados de agosto.
Sin embargo, las Fuerzas Armadas estadounidenses no bajan la guardia. El mando militar preparó posibles ataques para la noche del jueves, pero luego los postergó en favor de la diplomacia:
Diálogo político: El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sostiene dudas sobre la diplomacia de Trump con Irán. Ambos líderes hablaron por teléfono el jueves y Netanyahu planea visitar Washington pronto.otencias occidentales y el régimen iraní.
Despliegue militar: Las tripulaciones a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln cargaron los aviones caza con armamento de combate.
Entrenamiento: Los pilotos realizaron ejercicios defensivos rutinarios ante posibles órdenes de ataque. El comandante del portaaviones, Dan Keeler, advirtió a los miles de tripulantes que las cosas se están calentando.













