BOGOTÁ, 12 de junio de 2026. El gremio de la ingeniería en Colombia advirtió sobre un inminente estrangulamiento financiero en las obras públicas del país. Las demoras en los giros estatales comprometen la estabilidad laboral de las regiones. La Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI) formuló un llamado para garantizar el pago de $500.000 millones. Los recursos urgentes son requeridos por el Instituto Nacional de Vías (Invías) para honrar sus deudas con los contratistas.
La solicitud está dirigida de forma directa al Gobierno Nacional y al Ministerio de Hacienda y Crédito Público. Los saldos en mora corresponden a contratos de construcción, interventoría y consultoría por obras civiles ya ejecutadas durante la vigencia actual.
Impacto en la liquidez y flujo de caja empresarial
La retención de las partidas presupuestales genera un efecto dominó que desestabiliza las finanzas operativas de las firmas de ingeniería. Las empresas se quedan sin capital de trabajo básico.
El retraso en los desembolsos ha deteriorado el flujo de caja de numerosas organizaciones del sector. Las compañías afectadas denuncian problemas de liquidez para cubrir sus obligaciones más inmediatas. A pesar del bache financiero, las empresas deben responder por compromisos laborales, operativos y bancarios. La falta de pago oportuno por parte del Estado eleva los costos financieros de los constructores.
Proyectos estratégicos bajo riesgo de parálisis
La prolongación de la iliquidez institucional amenaza la continuidad de los principales corredores viales periféricos del país. Las obras buscan cerrar las brechas de conectividad interna. La presidencia ejecutiva de la CCI , María Consuelo Araújo, alertó que la situación podría paralizar 55 proyectos estratégicos. Las obras civiles están orientadas a mejorar la competitividad de las regiones marginadas.
Entre los proyectos en riesgo sobresalen la variante San Francisco-Mocoa y la troncal del Catatumbo. También se afectaría la Conexión Alta Guajira y el corredor San José del Guaviare-Calamar.
Exigencia de reglas claras y confianza institucional
El liderazgo gremial insiste en que la estabilidad macroeconómica del país depende de la seguridad jurídica de los contratos estatales. La parálisis frena el crecimiento del PIB sectorial. La presidenta ejecutiva de la CCI, María Consuelo Araújo Castro, enfatizó la necesidad de fijar reglas claras. La líder gremial argumentó que las empresas cumplieron a cabalidad con la entrega de las obras contratadas.
Resolver este déficit presupuestal permitirá proteger el empleo y mantener la confianza inversionista en el territorio nacional. De lo contrario, se afectará directamente la competitividad y el bienestar de las comunidades beneficiarias. En conclusión, el llamado para garantizar el pago de $500.000 millones destapa los problemas de caja que afrontan las agencias de contratación del Estado.












