Congreso aprueba su nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero para blindar el comercio exterior
La nueva ley mitiga de raíz el riesgo de un vacío normativo que habría paralizado la capacidad operativa de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos.
Bogotá -11 de Junio de 2026. El andamiaje jurídico del comercio exterior en Colombia alcanzó un hito de estabilidad regulatoria y seguridad comercial. En jornadas legislativas simultáneas, las sesiones plenarias de la Cámara de Representantes y del Senado de la República aprobaron por unanimidad el proyecto de ley que da vida al Nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero. Este articulado fue estructurado de forma consensuada a lo largo de intensos debates técnicos. Por lo tanto, surge como una respuesta institucional definitiva para acatar las disposiciones de la Corte Constitucional y evitar un inminente desmonte de las herramientas de control fiscal en las fronteras.
Por consiguiente, la nueva ley mitiga de raíz el riesgo de un vacío normativo. De lo contrario, se habría paralizado la capacidad operativa de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos. En consecuencia, el aparato estatal asegura la continuidad de las acciones de decomiso, fiscalización y sanción contra las redes de contrabando. De este modo, se blindan las finanzas públicas en un momento de alta volatilidad macroeconómica y se protege al sector empresarial formal que opera bajo el marco de la legalidad.
«A través de 39 mesas técnicas trabajamos para alcanzar un concepto unificado alrededor de los 114 artículos del proyecto. Más allá de los acercamientos técnicos, logramos la comprensión de que este es un propósito superior para el país», asseguró Carlos Emilio Betancourt Galeano, director general de la DIAN.
Mesas técnicas y el valor del consenso entre gremios y bancadas
La aprobación unánime en el Congreso de la República refleja un cambio metodológico en la construcción de políticas fiscales. Para lograrlo, la estructuración de los 114 artículos requirió la instalación de 39 mesas técnicas sectoriales coordinadas por la DIAN. En este espacio técnico confluyeron representantes de los gremios del comercio exterior, agencias de aduanas y operadores logísticos. Asimismo, participaron transportadores, importadores y parlamentarios de las bancadas tanto de Gobierno como de oposición.
Los pilares fundamentales consolidados a través de esta concertación normativa abarcan:
Seguridad Jurídica Integral: Cumplimiento estricto del mandato de la Corte Constitucional. Esta corporación exigía que las conductas sancionables estuvieran tipificadas mediante una ley de la República y no mediante decretos presidenciales de carácter administrativo.
Modernización del Control Transfronterizo: Adecuación de las causales de aprehensión a los estándares de la Organización Mundial de Aduanas (OMA). De esta manera, se reduce la discrecionalidad de los funcionarios y se agilizan los trámites para los operadores confiables.
Tipificación Eficiente: Establecimiento de una escala sancionatoria proporcional. Por lo tanto, el nuevo régimen diferencia claramente los errores formales de transcripción logística de los actos delictivos de contrabando técnico.
Balance Estructural del Nuevo Régimen Sancionatorio Aduanero (2026)
Componente del Régimen Legal
Dimensión Operativa
Alcance de la Concertación
Beneficio Macroeconómico Directo
Cuerpo Normativo
114 artículos aprobados.
Unificación de criterios técnicos en 39 mesas de trabajo sectorial.
Ofrece un marco legal predecible para inversionistas y calificadoras de riesgo.
Respaldo Legislativo
Unanimidad en Senado y Cámara.
Cohesión entre bancadas de Gobierno y de oposición política.
Estabilidad institucional de largo plazo, blindada contra demandas de inconstitucionalidad.
Mitigación de Riesgo
Vacío jurídico evitado.
Salvaguarda de la autoridad aduanera para aprehensión de mercancías.
Prevención de pérdidas multimillonarias en el recaudo por aranceles e IVA externo.
Foco Estratégico
Control fronterizo y lucha anticontrabando.
Participación directa de gremios del comercio exterior y logística.
Protección del tejido industrial formal de la competencia desleal transnacional.
Mitigación del riesgo de parálisis en el recaudo fiscal y aduanero
La trascendencia económica de este paso legislativo radica en la preservación de los ingresos corrientes de la Nación. De no haberse aprobado este régimen con fuerza de ley, la pérdida de competencia de la DIAN habría provocado una desprotección inmediata de las aduanas nacionales. Por otra parte, esta situación habría incentivado el ingreso masivo de mercancías subfacturadas o de contrabando abierto. En consecuencia, se habría generado una desestabilización en sectores sensibles como el textil, el calzado y el agroquímico.
Asimismo, la estabilización del marco aduanero impacta positivamente los índices de facilitación del comercio internacional. Las agencias calificadoras y los socios comerciales estratégicos evalúan constantemente la robustez de nuestros sistemas de aduanas. Por esta razón, al elevar las reglas de juego a rango de ley, el país incrementa su competitividad logística. De este modo, se garantiza que el flujo de importación de materias primas para la industria local se desarrolle bajo estándares de transparencia y celeridad procesal.
En conclusión, el nacimiento de este nuevo régimen sancionatorio aduanero marca un precedente positivo en la gestión pública colombiana. Demuestra que el diseño de normas complejas puede avanzar de forma expedita en el Congreso cuando se prioriza la concertación técnica. De cara al cierre del año, el reto de la DIAN se trasladará a la fase de implementación. Por consiguiente, la entidad deberá capacitar a sus cuadros operativos para garantizar que el espíritu de equilibrio plasmado en el papel se materialice con rigor en cada frontera del país.