BOGOTÁ, 1 de junio de 2026. Las mujeres se consolidaron como el principal motor de reactivación del mercado de trabajo en el territorio nacional durante el último mes. El empleo femenino en Colombia abril 2026 registró un sobresaliente incremento del 5,7% en comparación con el mismo periodo del año anterior. En contraste, la ocupación de los hombres apenas reportó una variación al alza del 1,0% dentro del aparato productivo. La tasa de desempleo nacional se ubicó en el 8,8%, manteniendo una estabilidad exacta frente a los registros consolidados doce meses atrás.
Este comportamiento plano de la desocupación se explica por un aumento proporcional de la participación laboral de los ciudadanos.
Desempeño desestacionalizado y volumen de puestos creados
El análisis técnico de las series laborales desestacionalizadas arroja una tasa de desempleo del 8,7% para el mes de referencia. Esta cifra supera levemente el 8,4% reportado el mes anterior, pero se mantiene cerca del promedio del 9,0% observado en 2025.
La economía colombiana logró generar un total de 701.000 nuevos puestos de trabajo formales e informales en comparación con abril de 2025. El volumen equivale a una expansión neta de la ocupación del 3,0%, manteniendo el ritmo dinámico de los dos meses previos.
Calidad del empleo y sectores que impulsaron la contratación
La periodista económica Mariana Quinche resaltó la buena calidad de las plazas laborales generadas durante las últimas semanas de medición. El empleo de tipo asalariado creció a un ritmo del 4,0%, superando la variación del 2,0% del empleo no asalariado.
Las empresas del sector privado lideraron la absorción de los trabajadores contratados bajo la modalidad de sueldo fijo tradicional. Por su parte, el trabajo por cuenta propia y el servicio doméstico concentraron los repuntes menores dentro del sector no asalariado.
Caída gradual en los índices de informalidad laboral
Por otra parte, la mayor dinámica del empleo formal generó un impacto positivo sobre los indicadores de calidad del mercado. La tasa de informalidad nacional disminuyó del 55,0% registrado en abril del año pasado al 54,2% en el presente periodo.
Los gremios empresariales destacan que la combinación de mayor formalidad laboral y mayor participación de la mujer fortalece el poder de compra. Las familias ganan estabilidad financiera, lo que dinamiza los canales del comercio minorista y los servicios en los centros urbanos. En conclusión, las firmas de inversión prevén que el banco central evalúe con cautela estos datos antes de acelerar los recortes de tasas.














