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Antioquia destina $7.000 para la recuperación de 200 sedes educativas afectadas por lluvias

Según los lineamientos oficiales, cada sede beneficiada podrá recibir un rubro de hasta 20 salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV) para reparaciones prioritarias.

Antioquia- 08 de Mayo de 2026. La Gobernación de Antioquia, en un esfuerzo conjunto entre la Secretaría de Educación y el Dagran, oficializó la apertura de una convocatoria pública para la intervención de infraestructura escolar. Esta iniciativa surge como respuesta a los daños ocasionados por las intensas precipitaciones en las subregiones de Urabá, Bajo Cauca y Suroeste. El proyecto busca restablecer las condiciones de operatividad en cerca de 200 sedes educativas que sufrieron afectaciones estructurales tras la declaración de calamidad pública el pasado mes de febrero.

Por consiguiente, la administración departamental ha dispuesto una inversión que supera los 7.000 millones de pesos. Estos recursos se canalizarán a través de los Fondos de Servicios Educativos (FSE) para garantizar la ejecución ágil de las obras. Según los lineamientos oficiales, cada sede beneficiada podrá recibir un rubro de hasta 20 salarios mínimos mensuales legales vigentes (SMMLV) para reparaciones prioritarias.

Alcance técnico y metas de infraestructura

La estrategia está enmarcada en el Plan de Acción Específico para la Recuperación (PAER). En esencia, el objetivo es garantizar que los estudiantes cuenten con espacios seguros y adecuados para el desarrollo de sus actividades académicas. Por tal motivo, los recursos asignados deberán destinarse exclusivamente a intervenciones críticas en las plantas físicas.

Las áreas de intervención autorizadas incluyen:

  • Mantenimiento de cubiertas y reparación de filtraciones.
  • Adecuación de baterías sanitarias y redes hidrosanitarias.
  • Reparación de pisos, puertas, ventanas e instalaciones eléctricas.
  • Intervención en zonas comunes y aplicación de pintura.

Asimismo, la directora del Dagran, Vanessa Paredes Zúñiga, resaltó que estos fondos provienen del Fondo Departamental de Gestión del Riesgo de Desastres. Esta convocatoria es solo una fase del PAER, el cual contempla inversiones globales cercanas a los 70.000 millones de pesos para la recuperación integral de las zonas afectadas.

Requisitos y proceso de postulación para rectores

Los municipios priorizados en esta fase son Arboletes, San Juan de Urabá, San Pedro de Urabá, Necoclí, Carepa, Chigorodó, Murindó, Vigía del Fuerte, El Bagre, Zaragoza y Urrao. Los rectores de las instituciones educativas en estas localidades tienen plazo hasta el 15 de mayo de 2026 para formalizar su participación a través de la plataforma SISEDUCA.

En consecuencia, para completar el proceso, las instituciones deben presentar una propuesta de inversión detallada. Esta debe incluir un registro fotográfico de los daños y un presupuesto por actividades. Además, es indispensable adjuntar documentos legales como el RUT del fondo, el certificado de libertad y tradición del predio o el documento de sana posesión. Por lo tanto, la transparencia en la documentación será un factor determinante para la asignación oportuna de los subsidios.

Impacto socioeconómico y resiliencia departamental

Desde una perspectiva macroeconómica, la recuperación de la infraestructura social es fundamental para evitar el aumento de la brecha educativa en zonas rurales. Por un lado, la inversión de 7.000 millones de pesos actúa como un dinamizador de la economía local al demandar materiales y mano de obra en los municipios. Por otro lado, la rapidez en la intervención previene costos mayores derivados del deterioro progresivo de las edificaciones abandonadas.

Sin embargo, el reto principal reside en la ejecución efectiva de los recursos antes de la llegada de nuevos ciclos de lluvias. La secretaria de Educación, Mónica Ospina Londoño, enfatizó que esta medida es una prioridad para el departamento. De igual manera, la integración entre la gestión del riesgo y la educación permite una respuesta más resiliente frente a los desafíos climáticos que enfrenta Antioquia. En conclusión, el éxito de esta convocatoria definirá la estabilidad del calendario escolar para miles de niños en las regiones más vulnerables del departamento.