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Venezuela se consolida como mercado estratégico para el capital colombiano

Foto: Canva. Expertos de Baker McKenzie analizan la reactivación del mercado venezolano. El sector privado opera con normalidad y nuevas licencias.

Expertos de Baker McKenzie analizan la reactivación del mercado venezolano. El sector privado opera con normalidad y nuevas licencias.

Bogotá, 3 de mayo de 2026. Las empresas colombianas han reorientado su interés hacia Venezuela, motivadas por una apertura económica que ofrece rendimientos significativos en un entorno de complejidad operativa. En un reciente encuentro organizado por la firma Baker McKenzie, expertos de las oficinas de Bogotá, Caracas y Estados Unidos analizaron la reactivación del mercado vecino. Durante la jornada, se enfatizó que el sector privado venezolano opera con normalidad y no se encuentra bajo un régimen de embargo legal generalizado por parte de las autoridades norteamericanas.

Según Alejandro Mesa, Socio Director de Baker McKenzie Colombia, la activación económica de Venezuela es una realidad que los inversionistas no pueden ignorar, siempre que se ejecute bajo estándares globales de cumplimiento.

Claridad sobre el régimen de sanciones de EE. UU.

Uno de los puntos determinantes del análisis fue la distinción entre las restricciones gubernamentales y la operatividad privada. El régimen de sanciones de los Estados Unidos continúa en vigor, pero su aplicación se limita exclusivamente a las interacciones con el gobierno de Venezuela y sus agencias o empresas estatales. En contraste, el sector privado no está bajo un régimen de embargo legal. Un avance normativo clave ocurrió el 16 de abril de 2026, cuando la OFAC emitió la Licencia General 57.

Esta licencia autoriza de manera amplia la prestación y exportación de servicios financieros con el Banco Central de Venezuela bajo ciertas limitaciones, lo cual mitiga significativamente los mitos sobre la imposibilidad de operar financieramente en dicho país.

Gestión bancaria y transparencia operativa

A pesar de la apertura, los retos más importantes persisten en la gestión bancaria y la relación con bancos corresponsales en el extranjero. María Eugenia Salazar-Furiati, socia de Baker McKenzie Venezuela, aclaró que no existen restricciones legales que impidan a una empresa privada poseer cuentas en el exterior o realizar pagos en divisas. Sin embargo, el éxito de estas operaciones depende de la capacidad de las organizaciones para navegar los estándares de transparencia exigidos por el mercado global.

En este sentido, Venezuela ha desarrollado una resiliencia financiera que el inversionista colombiano debe conocer de primera mano para gestionar la agilidad institucional requerida.

Reformas legales e incentivos a la inversión

El potencial de crecimiento está intrínsecamente ligado a las reformas legales que buscan incrementar la participación privada. Carlos A. Felce, Socio Director de la oficina de Caracas, destacó que las nuevas leyes que persiguen dar celeridad a los trámites administrativos son instrumentos de alta relevancia para el flujo de capital. Entre los avances más notables se encuentran:

  • Ley Orgánica de Hidrocarburos: La reciente reforma constituye un paso sustancial para mejorar la legislación en el sector energético.
  • Tratados Internacionales: El uso de tratados bilaterales de inversión y acuerdos para evitar la doble tributación refuerza la seguridad jurídica.
  • Acuerdo Colombia-Venezuela: El sector empresarial aspira a la entrada en vigencia del tratado de protección de inversiones suscrito recientemente entre ambas naciones.

Sectores clave y reactivación sostenible

La nueva realidad económica traslada el foco de atención hacia sectores críticos que requieren inversión intensiva para revitalizar la economía. Entre las áreas con mayores oportunidades de expansión se identifican:

  • Energía e Infraestructura: Petróleo, minería y electricidad como motores de crecimiento.
  • Servicios y Consumo: Alimentos, medicinas y servicios básicos.
  • Logística y Comercio: Aprovechamiento de la proximidad geográfica y la complementariedad de las economías.

En conclusión, la integración de la experiencia técnica regional permite a los inversionistas colombianos moverse con seguridad en un mercado que demanda eficiencia y rigor legal. Finalmente, la reactivación de estos sectores contribuirá a una recuperación sostenible de las economías de ambos países.