BOGOTÁ — 6 de abril de 2026. Tras un breve respiro en febrero, el costo de vida en Colombia se prepara para un nuevo repunte. A juzgar por el reciente informe de Visión Davivienda y las encuestas de expectativas del Banco de la República, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registraría una variación mensual cercana al 0,68% en marzo. Este resultado se traduce en un incremento de 16 puntos básicos en la inflación anual, situándola en el 5,45%. Dicho lo anterior, la preocupación de los analistas se centra en el cierre del año, ya que se prevé que el indicador alcance el 6,12%, lo que marcaría el sexto año consecutivo en el que la inflación supera el rango meta del Emisor (3%).
Bajo este escenario, la presión sobre el bolsillo de los colombianos proviene principalmente de rubros indexados y servicios básicos. De hecho, factores como el ajuste en las tarifas de energía y la actualización de los cánones de arrendamiento están neutralizando los alivios vistos en otros sectores.
Rubros bajo presión: Vivienda y alimentos al alza
El comportamiento de los precios en marzo revela una dinámica mixta en la canasta familiar. Para empezar, el grupo de alojamiento y servicios públicos será el de mayor contribución al alza, impulsado por la indexación de los arriendos a la inflación del año pasado y el incremento en los recibos de luz. Posteriormente, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas aportará presión adicional debido al encarecimiento de productos básicos como cereales y frutas.
En contraste, se identifican algunos alivios temporales:
- Transporte: Presentará una contribución negativa gracias a la reducción de $500 en los precios de los combustibles para este mes.
- Bienes regulados: Aunque vienen a la baja, el proceso de desinflación es más lento de lo esperado por el mercado.
Por consiguiente, la brecha frente a la meta del 3% sigue siendo amplia, lo que dificulta que el Banco de la República acelere el recorte de sus tasas de interés.
Brechas sociales y balance de febrero
Al revisar lo ocurrido en el segundo mes del año, los datos del DANE muestran una realidad diferenciada por niveles de ingreso. En particular, durante febrero, los hogares de ingresos altos enfrentaron la inflación más alta (5,37%), mientras que los hogares pobres registraron el indicador más bajo (5,01%). Cabe subrayar que esta diferencia de 29 puntos básicos entre estratos ha venido creciendo por tercer mes consecutivo, aunque la brecha general sigue favoreciendo a los sectores de menores ingresos desde hace 19 meses.
En resumidas cuentas, marzo se perfila como un mes de transición hacia un costo de vida más elevado. Finalmente, con una expectativa de inflación a 12 meses del 5,70%, el panorama económico exige cautela en las decisiones de gasto de los hogares. De esta manera, Colombia inicia el segundo trimestre con el reto de contener un IPC que parece resistirse a bajar del umbral del 5%, condicionando la recuperación del consumo interno.














