BOGOTÁ —30 de marzo de 2026. La Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) anunció el inicio de un procedimiento administrativo para analizar la integración empresarial entre Ecopetrol S.A. y Gran Tierra Energy. La operación no busca la creación de una nueva persona jurídica, sino establecer un acuerdo de colaboración para unir recursos y capacidades en la exploración y producción de hidrocarburos. De acuerdo con la entidad, el trámite se encuentra en su fase inicial de pre-evaluación, tras las radicaciones realizadas por las compañías entre el 18 y el 26 de marzo de este año.
En consecuencia, la autoridad de competencia deberá determinar si la unión de esfuerzos cumple con los requisitos legales para avanzar. De hecho, el objetivo central es combinar la experiencia operativa de ambas firmas para potenciar el desarrollo técnico en áreas estratégicas del país.
Alcance de la operación en los campos de Santander
La integración proyectada se centra específicamente en los campos de Tisquirama y San Roque, los cuales forman parte del Área de Operación Directa Tisquirama. En particular, el acuerdo estipula que Gran Tierra recibiría inicialmente un porcentaje de la producción incremental de dichos campos. Posteriormente, en una segunda fase, la compañía privada accedería a una participación de la producción total, asumiendo derechos y obligaciones derivados del convenio de explotación celebrado con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
Asimismo, el radicado técnico subraya que esta unión de esfuerzos no implica una fusión corporativa tradicional. Por el contrario, se trata de un contrato de colaboración empresarial diseñado para combinar recursos financieros y operativos. Por lo tanto, el desarrollo de las actividades de extracción en estos yacimientos dependerá de la sinergia técnica que logren establecer ambas organizaciones bajo la supervisión de la SIC.
Transparencia y sostenibilidad del sector
El procedimiento administrativo se adelanta en estricto cumplimiento de la Ley 1340 de 2009 sobre protección de la competencia. En primer lugar, la autoridad evaluará si la operación genera concentraciones indebidas que puedan afectar el mercado de hidrocarburos. Por su parte, las empresas han complementado la información requerida para garantizar la trazabilidad del proceso. De esta manera, se busca que la integración aporte a la eficiencia del sector sin vulnerar las reglas de juego económicas.
En definitiva, este movimiento se produce en un momento clave para la industria, con una producción nacional que en febrero de 2026 alcanzó los 734.924 barriles por día. Finalmente, la decisión de la Superintendencia definirá si la operación puede avanzar en los términos propuestos o si requerirá condicionamientos adicionales para asegurar el equilibrio en la explotación de los recursos energéticos de la nación.














