Enero 22 de 2026. Los dos grandes bancos españoles, Santander y BBVA, acaban de duplicar su apoyo financiero a Netflix en una de las batallas empresariales más espectaculares del momento: la lucha por comprar los míticos estudios de Warner Bros, responsables de sagas como Harry Potter, Juego de Tronos o los superhéroes de DC.
Netflix ha cambiado su oferta para pagarla completamente en efectivo –unos 83.000 millones de dólares– y los bancos presididos por Ana Botín y Carlos Torres han elevado su compromiso conjunto hasta 3.800 millones de dólares (aproximadamente 3.250 millones de euros).
Enfrente está Paramount Skydance, que mantiene una oferta más alta (108.000 millones por todo el grupo Warner) pero que la dirección de Warner considera más arriesgada. La decisión final la tendrán los accionistas en los próximos meses.
¿Qué está ocurriendo exactamente en Hollywood?
Warner Bros Discovery, la empresa dueña de los estudios Warner, HBO Max y canales como CNN o Discovery, quiere dividirse en dos partes en 2026: una con los estudios de cine y series (la joya de la corona) y otra con la televisión tradicional, que pierde audiencia.
Netflix solo quiere la parte valiosa: los estudios y HBO Max. Su oferta es de 27,75 dólares por acción en efectivo, lo que suma unos 83.000 millones. Antes incluía acciones de Netflix, pero ahora es todo dinero contante y sonante para dar más seguridad a los accionistas.
Paramount Skydance, liderada por David Ellison (hijo del multimillonario Larry Ellison), quiere comprar todo Warner sin dividirlo, por 30 dólares por acción (108.000 millones). Es una oferta «hostil» porque la dirección de Warner la rechaza y prefiere el acuerdo con Netflix.
Para pagar tanto dinero de golpe, Netflix necesita préstamos inmediatos. Ahí entra un «crédito puente»: un préstamo temporal gigante que los bancos dan para cerrar la operación rápido y que luego se convierte en deuda a largo plazo (bonos o préstamos normales).
El papel clave de los bancos españoles
Santander y BBVA no son nuevos en esta historia. Ya participaban desde diciembre, pero ahora han duplicado su aportación:
- Santander: pasa de 1.312 a unos 2.672 millones de dólares en total (1.360 millones en el crédito puente específico).
- BBVA: sube de 578 a cerca de 1.088 millones (510 millones en el puente).
A cambio, cobran intereses que empiezan en un 0,75% sobre la referencia estadounidense (parecido al euríbor) y que suben si Netflix tarda en refinanciar. Es un negocio rentable y seguro, porque Netflix tiene muy buena calificación crediticia.
Otros bancos grandes como Wells Fargo, BNP Paribas o HSBC también participan, pero que dos entidades españolas estén entre los principales financiadores muestra su peso global en operaciones gigantescas de Estados Unidos.
Para los bancos, esto significa comisiones jugosas, intereses y una relación más estrecha con Netflix, uno de los clientes más potentes del mundo tecnológico.
¿Por qué esto es importante más allá de los números?
Esta operación puede cambiar el mapa del entretenimiento. Quien gane controlará un catálogo inmenso de películas y series, decisivo en la «guerra del streaming» donde todos compiten por mantenerte enganchado a su plataforma.
Netflix ya tiene más de 325 millones de suscriptores y facturó miles de millones el año pasado. Añadir HBO Max y los estudios Warner le daría clásicos eternos y más poder para producir blockbusters.
Los bancos como Santander y BBVA ganan prestigio: demuestran que pueden liderar financiaciones multimillonarias en EE.UU., compitiendo con los gigantes de Wall Street.
Hay riesgos: si la compra no sale (por reguladores o voto de accionistas), Netflix podría tener que pagar una multa de hasta 5.800 millones, aunque los bancos suelen estar protegidos.
¿Cómo te afecta como espectador y usuario?
Aunque suene a noticia de altos ejecutivos, esto llega directo a tu salón:
- Más contenido en una sola plataforma: si Netflix gana, HBO Max podría integrarse. Adiós a pagar dos suscripciones para ver Juego de Tronos y Stranger Things.
- Posibles cambios en precios: menos competencia suele significar subidas a largo plazo, aunque Netflix promete alivio inicial al unir catálogos.
- En España y Latinoamérica: HBO Max tiene mucho éxito con series en español y doblajes. Una fusión podría mejorar la oferta local o, al contrario, priorizar contenido estadounidense.
- Cine en salas: Netflix ha prometido mantener estrenos en cines para películas Warner, algo que muchos directores y salas agradecen.
En resumen, podrías tener más series y películas buenas en un solo lugar, pero quizás pagando un poco más dentro de unos años.
¿Qué puede pasar en los próximos meses?
La junta de accionistas de Warner votará pronto (posiblemente en abril 2026). La dirección apoya claramente a Netflix por ser «más segura» y porque no carga con la parte de televisión tradicional que pierde valor.
Paramount Skydance presiona con campañas y podría subir su oferta, respaldada por Bank of America, Citi y el dinero personal de Larry Ellison.
Los reguladores antimonopolio de EE.UU. revisarán si la concentración es excesiva. Netflix argumenta que compite con gigantes como YouTube, TikTok o Disney, no solo con otros streaming.
Si todo sale bien, el nuevo mega-Netflix podría estar listo para finales de 2026 o 2027.
Conclusión
Santander y BBVA se consolidan como jugadores globales al duplicar su financiación a Netflix en esta histórica pugna por Warner Bros. La plataforma de streaming gana fuerza con su oferta 100% en efectivo, mientras Paramount no cede terreno. El resultado definirá cómo veremos series y películas en la próxima década: más concentrado, posiblemente más completo, pero con menos opciones separadas.














