Apartadó, 8 de noviembre de 2025. La Sociedad Puerto Bahía Colombia de Urabá – Puerto Antioquia emitió un comunicado oficial para desmentir la circulación de información falsa sobre la llegada del primer buque de prueba al puerto, afirmando que no se han iniciado operaciones, ni se realizan pruebas, ni ha ocurrido ningún atraque comercial. Las imágenes difundidas en redes sociales, que muestran un buque con carga en el muelle, son manipuladas o inexactas, según la entidad.
En su lugar, el puerto recibió una visita privada coordinada por la Embajada de Francia en Colombia, limitada a autoridades locales y nacionales para revisar el avance de la construcción. Esta aclaración llega en un momento clave para la infraestructura regional, donde Puerto Antioquia representa una inversión de 1,5 billones de pesos que podría elevar el PIB departamental de Antioquia en un 0,5% anual una vez operativo, fortaleciendo la competitividad exportadora en un país con un déficit en infraestructura portuaria que limita el 10% de las exportaciones nacionales.
Origen de la desinformación y el rol de las redes sociales en la percepción económica
La difusión de información sobre el atraque de un buque en Puerto Antioquia, que circuló ampliamente en plataformas digitales durante las últimas 48 horas, ilustra los riesgos de la desinformación en un sector sensible como la infraestructura. Fuentes de la entidad indicaron que las fotografías, posiblemente editadas o tomadas en otros contextos, generaron especulaciones sobre un inicio prematuro de actividades, coincidiendo con la fase final de construcción del puerto, que incluye 1,5 kilómetros de muelle y capacidad para 1,5 millones de toneladas anuales. Esta confusión no solo afecta la credibilidad de la obra, sino que podría desviar flujos de inversión en un proyecto que ha captado 500 millones de dólares en capital extranjero.
En el ámbito macroeconómico, la desinformación en redes sociales amplifica volatilidades en mercados emergentes como Colombia, donde el 30% de las decisiones de inversión en infraestructura se toman basadas en noticias digitales. El comunicado de Puerto Antioquia, emitido a través de canales oficiales, busca restaurar confianza, recordando que el inicio de operaciones se anunciará solo tras cumplir requisitos técnicos y normativos, previstos para el primer semestre de 2026. Esta transparencia es crucial en un país donde la ejecución de proyectos de infraestructura ha caído un 15% en 2025 debido a percepciones de riesgo, según informes del Banco de la República.
Visita diplomática: Un paso coordinado en la diplomacia económica franco-colombiana
La visita real al puerto, organizada y financiada por la Embajada de Francia en Colombia, fue un evento cerrado y protocolario, extendiendo invitaciones a un selecto grupo de autoridades locales —incluyendo representantes de la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Turbo— y nacionales, como funcionarios del Ministerio de Transporte y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI). El objetivo fue presentar el progreso de la obra, que incluye 300 hectáreas de zona industrial y conexiones multimodales con el Ferrocarril del Pacífico, avances que posicionan al puerto como nodo en la ruta comercial del Pacífico, capaz de manejar 10 millones de toneladas anuales en plena operación.
En términos diplomáticos, esta coordinación resalta la colaboración franco-colombiana en infraestructura, alineada con el acuerdo de cooperación bilateral de 2024 que destina 200 millones de euros a proyectos logísticos en América Latina. Francia, con empresas como CMA CGM interesadas en rutas andinas, ve en Puerto Antioquia una oportunidad para diversificar su presencia en el Urabá, región que genera el 10% de las exportaciones agroindustriales de Antioquia. Económicamente, la visita no implica compromisos financieros inmediatos, pero refuerza la confianza de inversionistas europeos, que aportan el 20% del financiamiento del proyecto, elevando el atractivo para bonos de infraestructura con yields del 7-8% anual.
Impacto económico del proyecto: Diversificación y empleo en el Urabá antioqueño
Puerto Antioquia, con una inversión total de 1,5 billones de pesos —de los cuales el 40% proviene de capital privado—, representa un catalizador para la economía del Urabá, subregión que contribuye con el 5% del PIB departamental de Antioquia mediante agroindustria y logística. Una vez operativo, el puerto generará 5.000 empleos directos y 15.000 indirectos, con salarios promedio de 2,5 millones de pesos mensuales en roles de operación y mantenimiento, inyectando 100.000 millones de pesos anuales en consumo local.
En el panorama macro, el proyecto diversifica exportaciones antioqueñas, actualmente concentradas en el 70% en el puerto de Buenaventura, reduciendo tiempos de tránsito en un 30% y costos logísticos en un 15%, equivalentes a 200.000 millones de pesos anuales en ahorros para importadores de maquinaria y exportadores de banano y café. Para 2026, se proyecta un volumen inicial de 500.000 toneladas, elevando la balanza comercial departamental en un 0,3% del PIB de 140 billones de pesos.
En un país con un déficit de infraestructura que limita el crecimiento del PIB en 0,5 puntos anuales, según el FMI, Puerto Antioquia alinea con el Plan Nacional de Infraestructura 2024-2030, atrayendo fondos multilaterales como los del BID por 300 millones de dólares. Sin embargo, la desinformación reciente subraya la necesidad de campañas de comunicación estratégica, con un costo estimado de 10.000 millones de pesos, para mitigar percepciones de riesgo que elevan el spread de financiamiento en 1,5 puntos porcentuales.
Desafíos regulatorios y cronograma de operaciones
El comunicado enfatiza que el inicio oficial de operaciones se anunciará «oportunamente» tras finalizar la construcción y cumplir requisitos de la Superintendencia de Puertos y Transporte, incluyendo pruebas de estabilidad estructural y permisos ambientales. La fase actual, con un 95% de avance en el muelle, incluye integración de sistemas de manejo de carga y conectividad vial, con un capex restante de 100.000 millones de pesos para el primer trimestre de 2026.
En el ámbito regulatorio, el proyecto enfrenta verificaciones de la ANI para concesiones operativas, un proceso que ha dilatado similares iniciativas en un 20% en 2025 debido a consultas ambientales. Económicamente, estos retrasos representan un costo de oportunidad de 50.000 millones de pesos mensuales en ingresos perdidos, pero la coordinación con la Embajada francesa acelera alianzas con operadores europeos, proyectando un ROIC del 12% anual en la fase comercial.
Para inversionistas en infraestructura, Puerto Antioquia ofrece un perfil de bajo riesgo con diversificación geográfica, respaldado por la calificación AA de Antioquia en bonos regionales. En un mercado donde los puertos contribuyen al 15% de las exportaciones nacionales, esta obra consolida a Urabá como polo logístico, contribuyendo al objetivo de elevar el PIB per cápita departamental en un 3% para 2030 mediante oportunidades en agroexportación y manufactura.
La aclaración de Puerto Antioquia no solo corrige desinformación, sino que reafirma el compromiso con la transparencia.














